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Autosemblanza:

Mariano Quiroga, músico y escritor de la flia. Editor de Milena Caserola. Guitarrista y compositor de suaves dedos finos.
Nacido el 16 de julio del 85, busca trabajo full time, buena presencia, con amplia experiencia en servicios de logística. Lleva cuatro libros editados:
_Mierda (novela)
_Canciones (poemas)
_Formas de morir (poemas)
_Vida, calles, hospital (poemas)
Se encuentra grabando su primer cd.




El mini-proust propiamente dicho:
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Ella se sienta a mirar el mar.
(Así es su relación - Sólo se miran. De vez en cuando se tientan y ella deja que él le roce los pies. Él la busca, la mira, la atrae. Ella se contiene y casi nunca cede).

Él la mira, se acerca, le pregunta.
-¿Qué hacés?
Ella le contesta.
-Nada, pienso en que las olas son como orgasmos.

Él no sabe qué decir.
Eso, a ella, le divierte.


Las olas son como orgasmos.
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Omar sisterna
"Anònimos" - 2007
Làpiz S/papel - 40 x 80 cm
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El poeta se dirige sólo a aquel que ya está compenetrado con la poesía, es decir a uno que ya es poeta, pero esto es como si un cura endilgara su sermón a otro cura. ¡Cuánta más importancia tiene, sin embargo, para nuestra formación el enemigo que el amigo! Sólo frente al enemigo podemos verificar plenamente nuestra razón de ser y sólo él nos procura la clave de nuestros puntos débiles y nos pone el sello de la universalidad.

W. G.



a guille flores, por la provocación





Complicado defenderse de Gombrowicz. Complicado si lo primero que genera su texto “Contra los poetas” -aunque uno haya publicado un prematuro librito de versos- es una adhesión fascinada, casi inmediata. Los versos no gustan a casi nadie y el mundo de la poesía versificada es un mundo ficticio y falsificado, decretó Gombrowicz hace poco más de cincuenta años. Los argumentos que despliega, su cruda acidez, su irreverencia, resultan, en un principio, por demás convincentes. Sin embargo, luego del consentimiento inicial, y teniendo en cuenta -repito- que uno ha publicado un librito de versos, el sentimiento comienza a tornarse ambiguo. Con la relectura dan ganas de mirar un poco más de cerca, de darle vueltas al texto y desmenuzarlo un poco, captarle las grietas, pero más que para refutarlo o defenderse, para confirmar su actualidad. Porque la diatriba de Gombrowicz es todavía completamente actual: los problemas que plantea, después de medio siglo, siguen merodeando.

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Maria Florencia Longo
"Es todo lo que tengo y es todo lo que hay"
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"Las cosas que uno hace para vivir
y no perder la cabeza".
e. b.



Desde este no saber
y desde las cosas que suenan bien.
Caminando sobre vidrios
en busca de las brazas.

Por ellos:
Los que se preocupan por la música.
Los que no tienen ganas de escribir.
Los que no saben que decir.
Los que pretenden escuchar.

Y fui de creer que ha sido este el plagio más bonito
(mientras Nacho alimentaba el fuego desde lejos,
a mil años luz de distancia,
desde su inercia),
y así, como desdibujado, como un bosquejo
de lo que nunca se sabe,
de lo que nadie sabe dar.

De ahí a poder explicarlo:
Mil años más...
Como tener hambre
y creer que es sed.
Y aquí hay mas deseos,
ya no victimas de la humedad.
Aquí será lo primero
y aquí será la venganza
por todo lo que no ha sido

No. No hay augurio más formal.
No hay reclamos al incesto.
No entiende el tiempo de estos enredos.
No se lamenta ignorancia.
No se lamenta la indecencia
ni la apatía.

No ha habido luz más próxima
en los días de destierro
y aquí estamos,
cuidando el jardín que creamos.

A Ji.
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Llegó a la oficina la joven y atractiva secretaria del gerente. Yo, un simple empleado transportador de maquinas pesadas, el morocho por la grasa aunque fuera blanco, casi pálido, debajo de las capas grasientas.
Cuando por casualidad tenia que hacer una diligencia, subía a las oficinas de los cargos importantes, la encontraba caminando por lo pasillos, agarrandose de las paredes para no salir flotando. Muchas veces pensé que era un ángel o una aparición de una mujer demasiado hermosa para ser de este mundo.
Pasé a su lado, le dije buenas tardes o buenos días según la ocasión. Hace un año que trabajo acá y solo la ví dos veces. En esos momentos trate de disimular mi asombro al verla flotar. Seguí con la mirada sus movimientos producidos por la brisa de una ventana lateral del pasillo. La vi flotar de un lado a otro, el viento le modificaba el trayecto. Fui un nene mirando un avión en el cielo, entre nubes era ella lo magnifico de volar sin paracaídas…

Quédate vestida, déjame verte un poco más. Quiero ver como la ropa simula vestir tu cuerpo, como la pollera recorta tus piernas y deja el resto a la imaginación.
Desde el pie te recorro con la mirada, subo por tus rodillas, veo en tu entrepierna una oscuridad encantadora, no puedo dejar de pensar en que quiero llegar ahí.
Pero sigo en mi lugar y vos en el tuyo. Desde acá puedo ver tu remera sosteniendo tus pechos que emergen como dos lunas, me cuelgo de una con mi ojo izquierdo. El resto del cuerpo quiere comerte pero se detiene en un dedo.
Mi dedo te recorre hasta la oscuridad, mi miembro se acerca, pareciera temblar, tal vez para ir a tono con tu vientre. Subo más...
Mi mano entera intenta desnudarte. Nuestros cuerpos juegan a arrancarse la ropa, la piel. Empezamos a maullar como gatitos. Te voy a desnudar y vas a desaparecer, porque sos una alucinación recurrente.

Tenia que viajar a La Pampa y dejar tres maquinas de campo allá. Entré a buscar una encomienda en la oficina de mi jefe, me dieron permiso de hacerlo por la urgencia del asunto.
La encontré revisando el escritorio. Por fin la tuve cerca otra vez, no pude evitar sonreir. Me miró asustada, atiné a irme. Ella me rogó que me quedase, pidiendome por favor que no dijera nada de lo que había visto. Porque si se lo contaba a alguien perdería su trabajo. Yo simplemente asentí con la cabeza.

Poco a poco te volviste terrenal, fuiste más pesada, tanto que estuvimos a la misma altura hasta que te agachaste, diciendo que harías cualquier cosa por no peder tu trabajo.