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*Curaduría por Mora Vitali



| Acerca de lx artista |


Alia Wombat es trans nobinarie. Creció y vive en La Matanza, conurbano bonaerense. Se formó en la Escuela Superior de Enseñanza Artística Manuel Belgrano, y actualmente en la clínica de obra de Flavia Da Rin. 

En diálogo con EI comenta: “Hago imágenes porque es una necesidad. Hay una tensión que se acumula dentro mío que encuentra cauce cuando me doy el tiempo de hacer.”

Estás imágenes conjugan su búsqueda de conciliación con sus diferentes temporalidades inherentes, su deseo de establecer un diálogo con quien fue alguna vez, y con quién potencialmente puede ser.

| Más de lx artista |


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Micaela Kessler nos presenta el poemario Un sapo aplastado en la Avenida San Martín de Daniela Rafael, publicado por la editorial santiagueña Chernobyl Ediciones. Una exploración sobre el mundo de la poesía y lo que significa ser poeta.


Por Micaela Kessler






Aprender a hablar desde la poesía es saber qué queremos iluminar y cuánto puede contener un poema. Daniela Rafael, escritora santiagueña, puede abrir pequeñas ventanas dentro de universos infinitos. En su poemario “Un sapo aplastado en la Avenida San Martin” editado en una edición siamesa,  junto con el libro “Edificio en llamas” de Ignacio Ratier por Chernobyl Ediciones en 2020, ella se pregunta qué necesitamos para ser poetas: “Es más fácil ser poeta que azafata” dice su yo poético en “Otra del montón”. Para ser poeta “No hay que subirse a un avión / ni andar de punta en blanco/ ni saber / otro idioma”. 


En el poema "Doble Pillow" leemos: "y quizás pida uno y me digan/no sos apta para dormir/ en un Doble Pillow/porque tienes hijos desnutridos/y en ese colchón reproducirás/ otros mil conejos como vos". El espacio que Daniela da a la política en su poemario abre nuevos interrogantes: pasamos de  preguntarnos qué es lo poetizable a quién puede hablar desde la poesía. ¿Hay experiencias más válidas para la poesía? ¿Y para la política? La poesía en Daniela Rafael aparece como reivindicación del propio idioma, legitimación de la propia experiencia, espacio del decir. Corre el foco de la figura del poeta para democratizar la palabra. ¿Qué tiene voz y qué no en los "clarines y naciones"? 


¿Alguien puede, además, decir quién es apto para dormir en un Doble Pillow o, mismo, para ser poeta?  “Ser poeta puede ser simplemente/ estar sentada en un sillón, de noche/ mientras mi hijo mira el celular” reza el poema “Otra del montón”. Ser poeta puede ser vivir, escribir desde la propia experiencia, lo diario y, también, lo inevitable: “Aunque camine suspendida en el aire / pasará una avioneta fumigando con glifosato”, dice el poema “Doble Pillow”. Escribir y preguntar: “¿Esto es un poema?” (del poema “Un sapo aplastado en la Avenida San Martín”) es también ser poeta.


Es un poemario que busca y explora, que mira el mundo y lo conoce y se asombra- Se acerca y se aleja para volver a mirar. Un poemario que pone en tensión la experiencia poética, el deseo, el sentimiento y la memoria. Y habla de lo propio y así también de lo ajeno. Donde, al final, queda resonando la pregunta: ¿qué importa ser poeta cuando existe la poesía?: “Lo único valioso, hasta el momento / es el sapo aplastado / de la Avenida San Martín”.



| Dos poemas del libro |



Otra del montón 


Es más fácil ser poeta que azafata.

Creo en eso.

No hay que subirse a un avión 

ni andar de punta en blanco 

ni saber 

otro idioma.

Ser poeta puede ser simplemente 

estar sentada en un sillón, de noche

mientras mi hijo mira el celular.

Las imágenes en la pantalla desfilan

se mueven

cambian 

colisionan.

Toco su pierna para que me vea.

Te leo un poema, le digo.

Pone el celular a un lado y recuesta

su cabeza en mi hombro.

Leo “Una del montón” de Wislawa Szymborzka

Soy la que soy

Casualidad inconcebible 

Como todas las casualidades….

Mi hijo me escucha atento.

Esta buena, dice

¿Es tuya?


...


Doble Pillow 


Nadie está entero

ni se mantiene erguido

ni tiene la dentadura sana

ni ha sufrido menos que su vecino.

Nadie está a salvo de recibir un golpe

ni sabe de dónde vendrá el impacto final.

Aunque camine suspendida en el aire

pasará una avioneta fumigando con glifosato.

La cena de esta noche llegó contaminada 

a mi mesa

y también han contaminado mi cerebro 

con desinformación.

El hambre y la culpa son mías 

y algún día habrá un colchón Doble Pillow 

promocionado a página doble 

en los clarines y naciones 

con descuentos bárbaros 

y quizás pida uno y me digan 

no sos apta para dormir 

en un Doble Pillow

porque tienes hijos desnutridos 

y no sabes nada de educación sexual

y en ese colchón reproducirás 

otros mil conejos como vos.

Y tal vez les dé la razón 

Porque la publicidad dirá:

El mejor dormir está en este colchón DOBLE PILLOW

Y si tuviera el colchón 

querrán acostarse todos

y eso será igual 

a no tenerlo.



| Contacto |


Ig: Daniela Rafael

Ig: Chernobyl ediciones 

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Lo que mi mamá diría si escribiese poesía: 


Con lianas y con las flores más resistentes

improvisé una balsa.

Di 100 vueltas alrededor de vos

hasta que tu cuerpo madurase

y se convirtiese en una isla.

De este día en adelante

Mi misión de supervivencia fue

garantizar tu supervivencia.

Protegerte del color carmín

de la sangre más ácida

y dulce de las ciruelas.

Nunca más cerraré los ojos

ni volveré a soñar para atrás,

porque con tu llegada se sublimó

en mí un tiempo para siempre plano.

¿Ves el cielo? Él parece más bajo desde acá,

Con todo tu espanto etéreo tan cercano.

Pero vos lo mirás como si ya lo conocieses

desde tu vida antigua,

Cuando eras agua, y luz, y materia de color carmín,

reunida en mi ombligo.

Porque yo atravesé la larga espera de tus años

Y te alimenté con mis bostezos.

Hasta que tu cuerpo se volviese una isla

Y tus pies se hincaran descalzos en el mundo

Como raíces.

...

La gestación de Pinocho

Lo que perdí por mis pequeñas muertes,

las paredes cubiertas por relojes cucos,

los lirios poniéndose a adormecer, somnolientos…

¿Qué va a prevalecer después de eso?

Si yo soy un niño de madera

con ojos de madera

y mi corazón es aun un vasto campo de tulipanes

encerrado dentro de una semilla.

Las agujas marcan x vueltas completas alrededor del globo,

la lucidez del día me amenaza cada mañana

furtiva como el amor de dos filos.

Desde acá recuerdo los colores que encontré

en mis pequeñas muertes

las tonalidades que puede adquirir la hermosura

dependiendo del humor

-Veo ciego la luz que brilla en lo más alto,

que me es una especie de guía

en el hueco interior de este animal inmenso

(es el clima húmedo del estómago de la ballena

el ambiente propicio para el florecimiento).

Acá las chispas de la hoguera forman una vía láctea

aún más real que la verdadera

Cuando pienso que las estrellas irradian

una especie extranjera

de calma

¿Jamás podría sentir esto

allá en la tierra?

Recuerdo el apocalipsis

en las engranajes de los relojes

o de las flores haciendo sus planes

de nacer y después dominar el mundo…

El hada azul me transformó en un niño

pero hasta ahora, no en un hombre de verdad.

(Fui moldeado desde un tronco macizo)

Soy una semilla

para ser esculpida

en árbol robusto.


...


Hueso blanco hueso


Las consecuencias de todos los poemas son avasallantes.

Nada puede ser ocultado, ni siquiera los sueños

ni la locura.

En este lugar dios emergió de una inundación

y se fue veloz a construir el cielo...

Luego después de él, algo brilla:

Este poema adulterado con plata

que nos dejó ciegos.

La naturaleza propone sus propias leyes:

El hermano mayor protege los juguetes

y los perímetros del cuarto.

Donde todo siempre termina ordenándose

en simples abstracciones.

Este poema es un mundo en un día solamente.

Vos decís que el pasado está aún aquí

de alguna manera

y desencadena sensaciones en nuestros cuerpos.

Así miro la noche niña saltar y nadar

Inmaterialmente en el océano,

y a la luna maquillada de no muy buenas intenciones

hipnotizar un hombre lobo.

Las calamidades se relacionan con las otras, después duermen por 1000 años.

La fiebre precederá siempre al caos,

nada podrá ser ocultado.

y el interior de todo poema será siempre blanco.

blanco hecho de hueso.




| Sobre la autora |


Serena Franco nació en el 2000 y es brasileña. Tiene un libro de poemas llamado "O porquê dos abismos profundos" que publicó a los 18 años. Le gusta dibujar, hacer tatuajes y andar en su bici por la ciudad. 


ig: @ser__serena


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| Sobre la artista |

Sofía  Santoro nace en Buenos Aires en 1995. Es una artista visual cuya obra hace hincapié en la ilustración y el grabado en xilografía . Está cursando el profesorado de Artes Visuales de la Manuel Belgrano. Participó en diferentes muestras colectivas en  centros culturales del barrio de Almagro y colabora actualmente con el colectivo artístico Estrella del Oriente.  

| Contacto

Instagram: @sofisantinta

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Presentamos a Eugenia Sasso, una música porteña que toma riesgos en el territorio de la canción. Voz migrante, camaleónica, abandona la pura autorreferencia y se anima a exhibir las tensiones entre hablar y ser habladxs.


Por Sofi Alvarez






Hay músicas que desde el comienzo parecen micro-declaraciones, manifiestos susurrados de una intimidad. La canción se lanza, en ocasiones, como una jabalina que va a clavarse certera, quién sabe en qué parte de otros cuerpos. Una voz, una guitarra y dos o tres minutos (el tiempo de la música no debería tener unidad de medida) suelen ser todo lo que hace falta. Y, también, el silencio posterior, ahí donde se respira profundo pero entrecortado, y sobrevienen las preguntas. Así se siente escuchar a Eugenia Sasso, compositora, cantante y guitarrista porteña, que ya cuenta con dos materiales discográficos en formato de guitarra y voz: Alma Sabe (2017) y Luz incierta de las horas anhelantes (2021). 

Pero decir “una voz” en este caso sería sin dudas impreciso y reduccionista: quizás ayude la palabra “personajes”, quizás sea aún mejor “congregación”, “asamblea permanente”. Al respecto, y en conversación con EI, Eugenia señala: “Me resulta muy inspirador el teatro. En el teatro las distintas partes del artificio (texto, actuación, iluminación, sonido, etc.) están muy relacionadas entre sí, se afectan mutuamente, nada es accesorio”. Sus composiciones no solo escapan de lo unívoco, también acentúan y alertan sobre las fisuras que se esconden detrás de todo discurso de autoridad. Como si la solidez de la figura de la cantora con su guitarra mostrara sus costuras, y se volviera a su vez una lengua bífida, ventrílocua. Como si esas voces que conviven (o discuten) fueran una especie de orquesta que anuncia, por efecto de contraste, el lado más duro de la soledad. 

        Hay destellos de un sentimiento punk en su toque de guitarra clásica, con disonancias que sugieren que algo siempre está roto, frente a la ingenuidad de un mundo que se presupone armónico. En “ilusión”, por ejemplo, “la ropa se achica / los libros no vuelven / las flores se secan / las sumas pueden dar error”. No es precisamente cómodo escuchar a Eugenia, porque en su música nunca está “todo bien”: la canción se despliega como una sonrisa que se deforma y se falsea a medida que intenta sostenerse, rígida, esperando una foto que no llega. 

      El lenguaje sonoro, en ese sentido, se anima a decir con tenacidad lo que las palabras no pueden. Melodías que son voces migrantes, infiltradas, que saben ironizar y hasta parasitar con astucia otros discursos de sujetos repudiables: “calladita”, por ejemplo, lleva al límite este movimiento, con una letra que deja la piel erizada: “calladita / bien quietita / no te alteres / no exageres / relajate, entregate”. Sasso sabe moverse en el vaivén peligroso entre hablar y ser habladxs, busca alternativas para tomar las riendas de la primera persona: “Me molesta qué tipo de discurso toma la autorreferencia: en mi caso, quisiera evitar reproducir esa bajada de línea tan actual de autosuperación y autoayuda, de bienestar individual a toda costa. No coincido para nada con esa forma de pensarnos, y siento que la primera persona en las canciones entra ahí muy fácil. Estén las letras en primera persona o no, entender que son ficciones me permite jugar mucho más”.



| Acerca de la artista |


Eugenia Sasso: compositora, guitarrista y cantante nacida en Buenos Aires. Publicó un primer álbum solista de canciones propias titulado Alma sabe (2017). En marzo presentó Luz incierta de las horas anhelantes (2021), su segundo disco solista de canciones propias, concebidas e interpretadas con guitarra y voz, realizado con el apoyo de la Beca Creación 2018 del Fondo Nacional de las Artes. Su propuesta parte de concebir la canción como una obra integral, en la cual la sonoridad de la guitarra criolla, la voz y la letra están puestas al servicio de una búsqueda poética personal.

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La Feria Migra y la Feria Paraguay presentan una superferia con propuestas gráficas, sellos editoriales, artistas y emprendedorxs. En esta nota, te contamos nuestras recomendaciones para la próxima edición del 3 al 5 de septiembre.


               por Tobías Leiro





Los días 3, 4 y 5 de septiembre, las ya conocidas Feria Migra y Feria Paraguay se unen para dar lugar a una superferia de arte impreso que llamaron Para Mí. Este evento busca poner en valor y dar lugar a editoriales, proyectos y artistas independientes. Contarán con más de 90 proyectos abocados al arte impreso (que estarán presentando sus producciones más recientes), talleres y muchxs artistas realizando lecturas/performance/música en vivo en el Parque la Estación.


Como la feria cumple con su prefijo de “Super”, todos los días habrá muchos stands y actividades increíbles pero, en caso de aquellxs que quieran hacer un recorrido más “programado”, les dejamos algunas de las propuestas que no se pueden perder. Esperamos verlos por el parque y  que se den cuenta de que no somos bots.





Revista Balam

Este nuevo número de la revista fotográfica Balam (¡que ahora está en preventa!)  lleva como título y premisa “Fantasía Latinoamericana”. Con este sintagma en la mente al recorrer la revista unx podrá encontrarse con historias “inexistentes” que se materializan a través de la fotografía. Un “no - lugar” que emerge en respuesta al discurso heteronormado y patriarcal. Esta nueva edición, la número 7, se hace cargo de la construcción de un archivo de deseos e imaginaciones, que es un deseo en sí mismo. Recomendamos no perderse esta revista que pregunta por el pasado, por el presente y, confiamos sea el caso, el futuro de la fotografía marginal latinoamericana. 




Caracol Ediciones

La pequeña editorial dirigida por Nicolás Cuello y Santiago Villanueva se dedica a la investigación y edición sobre teoría, crítica y arte argentino. La editorial tiene como slogan “Libros lentos sobre arte argentino” ,pero, lejos de tratarse de algo negativo, se trata de una de las grandes características de la editorial. La lentitud, en este caso al menos, implica la dedicación de ambxs editorxs a la hora de publicar un libro.





Eloísa Cartonera

Editorial dedicada principalmente a la publicación de escritoras y escritores latinoamericanxs. Como su nombre lo indica, a través del cartón emergen algunas de las encuadernaciones más reconocibles de toda la Superferia. La utilización de cartón como material fundamental nos remite directamente al trabajo que realizan miles de personas a lo largo de las ciudades desde la crisis del 2001. A través de un catálogo conformado tanto de autorxs nacionales reconocidxs como Cesar Aira o Fabián Casas así como figuras pertenecientes al resto de Latinoamerica como Julián Herbert (México) o Enrique Lihn (Chile) dan lugar a una recuperación urbana y literaria. Siempre apostado al trabajo independiente, cooperativo y en conjunto con otros proyectos que aman la literatura.





Belleza y Felicidad Fiorito

Desde el año 2003 la Escuelita y Galería de Arte Belleza y Felicidad se encuentra y realiza actividades en el barrio de Villa Fiorito, Partido de Lomas de Zamora. Siempre orientadas por una perspectiva transfeminista, la galería y la escuela giran en torno a tres ejes: educativo, expositivo y de producción de acciones artísticas.
Belleza y Felicidad ha tenido varias derivas a lo largo de los años, pero siempre se han preocupado por hacer del arte un acompañamiento y camino para lxs niñxs del barrio. La participación en las actividades es gratis y se les provee a lxs asistentes todos los materiales necesarios y, este año, las actividades también se pueden hacer en su nueva sede en Villa Jardín. 



Hiedrah

La fiesta, sello y colectivo disidente Hiedrah ya no es desconocida para nadie. Desde hace 8 años se encuentran convulsionando tanto Capital Federal como el conurbano bonaerense, con su sonoridad bicha que desafía las categorías que se les trataron de imponer. El año pasado lxs encontró, como a todxs, con una situación que prohibió la unión de los cuerpos mediante el baile y el sudor. Enojadxs pero no quietxs lxs Hiedrah nuevamente desafían los géneros y se presentan por primera vez en un formato impreso que promete atentar contra la desesperanza y la ansiedad, a la vez que proponer nuevos modos de encontrarse. Todo esto sin perder la mirada crítica, que así como su irreverencia, lxs caracteriza.


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A las 13:13 de un viernes, Guadalupe Arriegue recibe el mensaje para dar comienzo a esta entrevista. Responde un audio cantando, su letra improvisada dice que el horario la hace pensar en la transformación, el movimiento, y el cambio.


Por Mora Vitali





M.V. ¿Cómo encarás la producción de tus obras?


G.A.: El proceso creativo tiene que ver mucho con la carta de la muerte y la transformación, posterior a la transmutación. El arte, cambiar de vasijas, trasvasar como un fluído lo vibrante, lo creativo. Mi proceso es mucho con otres, compartir, dialogar. Escuchar nuevas formas de pensar y sentir, una forma nueva de existir. Estoy en un momento de mucho cambio. Hay cosas de mis fotos que empecé a cantar, algo de la materia, partícula elemental. 


M.V. Viajar liviana es un deseo muy importante, hay algo de lo leve en la poesía.



G.A.: Ir liviana y trashumante es casi una obligación que me impuso la vida, y estoy aprendiendo, me estoy transformando. Supongo que todes todo el tiempo, creo que se trata de eso todo: el arte, la vida. Estar atenta, escuchar, prestar atención, vivir aprendiendo y jugando en serio. 


M.V. Existen cambios sutiles, cosas que se asientan, de maneras casi imperceptibles, pero fundamentales.



G.A.: El proceso. La obra es lo que pasa entre la idea y la forma en que se publica, como la obra de una casa. Mi proyecto de vida es armar un observatorio, estoy en esa. Todavía no se donde tendrá otra forma, ahora está en Ballester en mi terraza. Me gustaría tener mejor cielo, pero mientras miro y aprendo el que tengo.





M.V. Contame por favor de los astros


G.A.: Es loco esto del cielo. El cénit y el horizonte los llevas con vos a donde vayas. Entré en astronomía en el 2016 con los talleres del planetario, eran un viaje, y yo venía trabajando con fotos microscópicas de cuerpos y cuando vi las astronómicas vi que era todo lo mismo y no paré nunca más. Creo que lo que más me interesa, en resumidas y amplias cuentas, es el movimiento o el ciclo de los cuerpos en el tiempo y el espacio, por eso la botánica, y la alquimia, y los movimientos astronómicos, mucha observación y aprendizaje de cosmovisiones de pueblos ancestrales. Eso sería lo que está en mi mesa de trabajo. 


M.V. ¿Cómo haces para sostener esta flexibilidad conceptual después de la vida académica? Hay mucho esfuerzo por separar las aguas, desde poesía-prosa, literatura-arte, arte-vida y esos esfuerzos taxonómicos estancan bastante.



G.A.: Desarmo mucho la escritura todo el tiempo. Tengo algunos textos escritos, manifiestos deformes que no tienen claro a dónde se dirigen, cuál es la intención que tienen, los junto y desparramo. Mientras hice vida académica hice un taller con Alejandro López, y sigo, desde 2006. Fue mi primer curador también, es un brujo. Me sigue enseñando tanto. Ahora en la escritura, estoy haciendo una novela hace unos años y para mi es un gran desafío, pues poeta. Ale presta mucha atención a la gimnasia, al entrenamiento, y las reglas de juego.

M.V. ¿Cómo es para vos la atención? El proceso de observar, de absorber. ¿Se aprende a prestar atención?


G.A.: Sí. Gimnasia y entrenamiento, como el kung fu. Todo se aprende. Yo soy una esponja también, tengo que esforzarme para que no se me peguen los acentos de las personas. Creo que es clave el placer, conectar desde el deseo. Es lo que más le agradezco al feminismo de todas las cosas que me dio, el placer de sentir el aire en la boca, cambiarlo de vibración. 

M.V. Hay algo del autorretrato que pasa por ahí, y de la performance.


G.A.: Siempre vi la performance como algo lejano y a descubrir, hasta que este año hice una  residencia con Paula Herrera Nobile, a quien admiro, y que trabaja con la palabra y lo escénico. Nunca había ido ni a una clase de actuación, e hicimos ejercicios de improvisación. Yo era más nerd detrás de cámara… Pero después en la carrera de Letras armábamos recitales de poesía, y leía en vivo haciendo performances. Yo leía los poemarios en recitales en el Bajo Flores, era un exorcismo de Puan para mí. La facultad me enseñó tanto. 

El error y mejor, la errancia, son parte de mi poética. Estoy haciendo hace años un conjunto de poesías visuales basadas en actos fallidos, y son hermosas. El manifiesto dice: dejame errar dice el actor adentro mío. Aprendí que el teatro es un ritual, y hay mucho de ritual en lo que hago.




M.V. ¿Sos de saber cuándo está terminado algo?  O podrías seguir trabajando para siempre sobre una misma pieza?


G.A.: Segunda opción. Como todo tiene la misma fuente, siempre es moldeable en un lenguaje nuevo, pero hay algunas cosas que ya dejé atrás. Mi primer poemario, Catequesis, fue solo eso. Un libro de artista con poemas y fotos, y no lo seguí, aunque tal vez esté siempre trabajando la misma materia con distintos nombres.

M.V. Contame de alguna obra que ames mucho


G.A.: El pan caliente son las Constelaciones Oscuras. No las fotografié bien montadas aun. Es un mural hecho de astrofotos de cielos latinoamericanos, que muestra constelaciones de pueblos originarios. Está todo en proceso de formación, vamos a ver cómo se porta. Sale a la cancha primero el cielo guaraní, y estoy escribiendo sobre eso. En la constelación andina se ve un animal de cuatro patas, corriendo en un bosque de chañar. Yo veo una yegua, obvio. 

Lo estoy pegando con mis calendarios lunares y algunas cosas que empecé a pintar. Me fui de nuevo al grabado. Salí de la foto digital en los cielos por recomendación de un imprentero sabio de NYC que me aconsejó. Ahora estoy jugando con el aerosol, y entré en una residencia de grabado por su culpa, vamos a ver qué sale. El material sensible del cielo estaba pidiendo otras técnicas de impresión de imagen. 

Mi baby que me acompaña y todavía no mostré siempre se está transformando. Lo empecé en 2013. Se llama Expiación y es un codex. Tiene foto digital, grabado, antotipia, manuscrito, ilustración, y otras yerbas. 





M.V. ¿Y de los trabajos que tenés en circulación?


En el orden de las piezas terminadas, está el fotopoemario Revuelta, y un díptico que funciona como su satélite o epílogo. Está impreso en risografía a dos tintas y cada una es una hoja A3, y tiene una foto y un poema: Los cantos de Omar. El laburo entero es de elaboración de 2008 a 2018, y esta obra la hice en colaboración con Maga Fumagalli. Hay una referencia a la poesía de vanguardia latinoamericana, y los caligramas de Apollinaire. Revuelta es un canto épico tipo Maldoror o Altazor de Huidobro, pero con dos pibas y hecho cumbia. Texto y fotos surgieron de la imposibilidad de recuperar las fotos de un verano mágico y místico de aprendizaje. Se borró la memoria con los rayos x, eran mis primeras fotos de cámara digital reflex, y decidí volver con la analógica y reinventarlas. 





M.V. Contame una clave de la vida.


G.A.: No hay una sola respuesta correcta. Tarde mucho para descubrir eso, tuve que leer un montón para darme cuenta que lo importante era poder elegir. Trabajo mucho esta idea en Multiverso, una obra que estoy por elaborar en formato libro. Por ahora es formato A4, dos cuadernillos que se juntan en el medio, como un mazo que se mezcla, porque yo buscaba algo más desplegable después de la residencia de performance, y pensando en el concepto de rizoma. 


Con el trabajo de los cielos trabajo mucho en el tiempo, mis titulares próximos son: 


El tiempo es nuestro.


El futuro es ancestral.


| Seleccion de obras de la serie Multiverso








| Acerca de la artista |

Guadalupe Arriegue nació en Buenos Aires, en 1986. Es licenciada en Letras, poeta, fotógrafa e investigadora. Realizó exposiciones individuales en Argentina y España. Participó en diversos festivales, congresos, seminarios y talleres internacionales. Realiza curadurías, publica ensayos en revistas de arte y asesora archivos patrimoniales y bibliotecas. En la actualidad trabaja en un proyecto de arte y astronomía con cielos y mitos latinoamericanos, visitas a observatorios y trabajo de campo en sitios arqueológicos.