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Cinco poemas de Lo que come el fundamento, el más reciente libro de la poeta cubana Andrea Franco, editado por editorial Bajo la luna (2026).




el prospecto decía una alucinación 

de movimiento o la pérdida 

parcial de toda orientación y vos 

hubieras cambiado 

mi inconsistencia por la tuya 

las manos 

para agarrarme tus síntomas 

hubieras hecho nudos toda la noche 

en entrega al misticismo

juntado dieciséis cauris 

una piedra negra 

huesos hasta una cabecita rota 

de muñeca 


...



trabaja el majá en el fundamento 

para despojar espíritus oscuros


depurar con vibraciones positivas 

echar las malas influencias 


la prenda come ron dinero o gallo 

blanco y chivo blanco 

vino seco con canela 

agua de colonia tiñosa jicotea 

 

a lo que se ha fundamentado 

con majá perro o gato 

no se le da su sangre



...


la noche en que volví 

a dormir fue la única 

en la que no dormiste 

te vi después perfectamente

los metros cuadrados 

por los que circulaste 

tu contorno vacío en  

el sillón la mesada los 

intentos de encender 

la hornalla y la chispa

un sol intacto en medio de 

los árboles los dibujos

grabados las horas que

siguieron atrás o adentro

de mis párpados 

las páginas que leíste 

sin saber que leíamos  

lo mismo 


...


las casas se suceden y el paisaje 

mental es siempre una ventana 

de celosías apenas sostenidas 

por un encastre débil en las junturas

y una palma 


alta donde clavar un gallo negro 

de madrugada llamar 

a san cipriano pedir al diablo que a los buenos 

espíritus los vuelva malos


dejar un puñado de tabaco 

en el alféizar y alejarse 


de la fascinación del precipicio 

de la punta de montaña 

de fijar la vista de más 

del fondo del agua 


...


medicamos el dolor incesante 

estropajo para baños de despojo

para el mal de ojo el aborto

sudar la fiebre el insomnio 

la presión en los sentidos el momento 


en que ya no nos contuvimos 

dios 




Sobre la autora |

Andrea Franco (La Habana, 1991) es licenciada en Letras (UBA) y magíster en Escritura Creativa (UNTREF) Fue seleccionada en la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires 2021/2022 en Poesía y Relato, finalista del Premio Banco Provincia de Literatura (2024) y ganadora del Premio Relato “Todos los tiempos el tiempo” (2024). Es autora de los libros de poemas Las ceremonias (2022, Concreto Editorial) y Lo que come el fundamento (2026, BajoLaLuna).

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 Cuatro poemas del libro El ojo de la memoria,  de Gaby Mena editado por Patronus en 2025.

Selección por Nadia Sol Caramella





me imagino 

un lugar donde se guardan 

los recuerdos inútiles 

hay cajas y cajas y cajas 

de todos los colores y tamaños 

kilos de plastilina 

metros de papel de forro araña 

azul y rojo 

miles de cuadernos Rivadavia tapa dura 

pero 

lo que ocupa más espacio 

son las fotos 

hay un hangar de rollos 

sin revelar: 

recuerdos que ni siquiera son 

palpables 

un pestañeo en la nada.


...


Tengo que estar atenta 

de no contar siempre el mismo recuerdo 

a mis hijos, 

para evitar la frase repetida 

de generación en generación 

como un mantra: 

ya me lo contaste, mamá.


...


cuando me quiero acordar 

nombres 

se me dificulta bastante 

los jóvenes no son pacientes 

con el tartamudeo 

de la memoria 

una no recuerda 

lo que no le importa 

y 

cada vez van importando 

menos 

el entorno 

la realidad 

los nombres propios.


...


El recuerdo es fugaz y traiciona. 

Un flash en una habitación oscura. 

Apenas eso.



| Sobre la autora |

"Gabriela Mena es una mujer de sesenta y tres años que vivió múltiples vidas, y afirma ser el testimonio viviente de que la literatura puede ser una constante salvadora. Su camino, marcado por una estrella tatuada en la frente y una vasta experiencia en diversos oficios, la trajo hasta la actualidad, dónde es editora y estudiante de la carrera de Artes de la Escritura en la Universidad Nacional de las Artes. 

Fue vendedora de camisas, estudiante de periodismo. Después azafata, encuestadora, camarera. Voló aviones, caminó villas, limpió mesas. Vendió seguros y muebles. Vivió en hoteles cinco estrellas, en hoteles alojamiento, en regimientos, casinos de oficiales y en hostels. La única constante fue la escritura. En todos esos lugares, escribió." (Malena Saito, Página 12)

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 4 poemas de Ahora que no soy atleta de Fernanda Jurado editado por Editorial Municipal de Rosario en 2023.


Selección por Felipe Hourcade


Los domingos

que vuelvo a Rosario en auto

paso por los pueblos

que se parecen al mío


atravesarlos por la ruta

es como pasar por el medio

de una película

nadie te mira pero vos podés ver

esas escenas donde un resto de claridad

alumbra la pelota rodando en el parque

el relieve de las familias

en las mesas de concreto

mientras el auto avanza

y nadie parece vernos

los dejamos atrás, chiquitos

¿Será por la velocidad?

pienso si en casa estarán así ahora

ensimismados en su vida de pueblo


llego al edificio y veo más gente con bolsos

antes era distinto, pero ahora

la ciudad es volver

y el pueblo irse.


...


250 cc


Salgo en la tornado

llevo el casco en el codo

el envase en la mano y

la bermuda arriba de la rodilla

deja ver la forma de mis muslos

pasando de un cambio a otro

se mece la pantorrilla

la musculosa flamea cuando acelero,

el agua que chorreaba por mis brazos

al salir de la pileta

se seca a medida que avanzo, pierdo las gotas

por el camino

llego al kiosco

bajo de la moto acomodándome el pelo

la estaciono, le devuelvo la altura


apoyo la botella en la mesita de vidrio

agarro de la heladera

la cerveza más fría

para tomar ahora

pido fiado y me voy


vuelvo a la moto cargado

doy una vuelta por el centro

me saludan los grupos de chicos

en la esquina del Topline pero

voy sin mirar, asiento con la cabeza por cortesía

por canchero, acelero

llego a casa, termina el show

dejo la moto en el galpón,

en el patio busco

la mejor reposera

de piernas abiertas brutas

me siento a tomar cerveza del pico

la nostalgia infinita

de no haber sido varón.


...


En el medio de la ronda

una copa de champán rosa al sol caliente

burbujea y alguien dice

a que no te la tomás


mi hermana cuenta que una vez

Lourdes se tomó un vaso de agua

en el que habían remojado cucharas con helado

por una apuesta con sus amigas


mi papá dice que el loco Barbero

se tomó un frasco de chimichurri

por cien pesos

hace unos años, en una yerra.


...


Hace dos noches sueño que me ahogo

tengo que guardar mis cosas

en una repisa demasiado angosta

y las cosas se caen al agua conmigo


cuando tenía once años

sentía lo mismo jugando al tenis

papá me escribía en el brazo una palabra

que yo leía durante el partido

pero me ganaba siempre la ansiedad

y sin tiempo de reaccionar

el partido terminaba


ahora los veo en la tele

punto por punto juegan

los profesionales

entendieron que el apuro

los llevaba al colapso

que los procesos se parecen

a una inundación. 


| Sobre la autora |


Fernanda Jurado nació en Elortondo en 1998. Desde 2016 reside en Rosario, donde cursa la carrera de Letras en la Facultad de Humanidades y Artes (UNR). En 2020 participó de la residencia para jóvenes poetas del Festival Internacional de Poesía de Rosario. Publicó fanzines con poemas y fotos suyas y fue incluida en las antologías Hablemos de amores (Somos centelleantes, Buenos Aires, 2021) y Alguien muerde el extremo de su nombre (Elemento disruptivo, Buenos Aires, 2022). Ahora que ya no soy atleta obtuvo el primer premio compartido en el Concurso Municipal de Poesía Felipe Aldana 2023, cuyo jurado integraron Lucía Bianco, Daniel Samoilovich y Santiago Venturini.