escrituras.indie es un medio alternativo para la libre difusión de literatura y arte independiente | un espacio pensado para que escritorxs y artistas compartan y difundan su trabajo | todo nuestro contenido se comparte bajo una licencia creative commons 3.0

0 comentarios



estamos en el balcón 
intentando volver a respirar
en el verano agobiante

y mientras cebo unos mates
vos me decís
“tengo ganas de baldear el piso”

tu rostro tranquilo
de pómulos guaraníes
hace que me pregunte
¿cómo puedo amarte 
yo que hora a hora
me pierdo pensándolo todo?
¿cómo puedo amar
a un muchacho  
saludador de perros callejeros
que les habla
en ese lenguaje incomprensible
hecho de miradas, 
idioma de pequeñas 
caricias en el lomo? 

y mientras me pierdo nuevamente
en mi eterno soliloquio 
el agua que arrojás hacia el piso
el agua fresca y segura
se desliza hacia mí
toca mis pies
te miro
y comprendo


lover boy

                                              a Pablo


cada vez que nos cruzamos por ahí
estás enamorado de otro

como la noche en que cogimos
por primera vez       y me dijiste:


"para mí sos Leonardo, ese es tu nombre
porque el primer pibe que amé
se llamaba así: Leo
yo tendría seis años        el tendría dieciocho
era mi vecino         y no había momento más feliz
que cuando
pasaban a buscarme con su novia
y él me decía ´¿subís campeón?´
y me llevaban a dar una vuelta en coche
y yo sentado en la parte de atrás
sentía que los amaba a los dos
pero más a él"



Tinder 


¿Ves cómo tratan aquellos muchachos
a sus celulares?
¿Ves las sonrisas cómplices
las miradas tiernas que les dedican?
¿Y cómo suavemente deslizan
sus dedos por las pantallas?
bueno
lo único que pido    hoy
es que esos muchachos
me deseen así
me dediquen las mismas dulces sonrisas
y sobre la pantalla
táctil de mi piel
encuentren la perfecta
aplicación para el amor



Santería


te cuento algo sobre Santiago
al que le decimos Cachi
que es uno de los sátrapas 
que tengo de alumno este año:

Santiago me mira y sonríe pícaro
cuando dice una burrada
o cuando putea
pero se vuelve serio 
y un poco solemne
cuando me responde 
correctamente
una pregunta
que le hago a la clase.

entonces me acuerdo
que en una de las primeras charlas que tuvimos
me dijo:

"yo soy burro, no puedo. 
me lo dijo el profesor del otro colegio"

te cuento algo sobre Cachi
que en realidad se llama Santiago
y que es uno más 
de los sátrapas 
pero que en verdad 
es El sátrapa modelo:

le pegaron un tiro en el brazo
los del otro barrio
y durante semanas
no vino a la escuela.
y la verdad es 
que extrañé
los mates que tomamos,
que me ceba él
o le cebo yo,
mientras copia 
lentamente
lo que escribo en el pizarrón.

entonces recuerdo
cuando me decía:

"pelié con mi vieja
me gritó drogadito.
¿no viste la cara que tenía hoy
cuando entré a la escuela?"

te cuento algo sobre Santiago
Cachi
el sátrapa dueño 
amo y señor 
de la satrapía 
de primer año turno tarde:

le gusta leer,
creo que lo descubrió el otro día
cuando leíamos en clase Santería de Leonardo Oyola,
le gusta leer pero no 
se lo terminaba de creer
y mientras volcaba yerba y azúcar
sobre la novela fotocopiada
seguía serio 
con el ceño fruncido
marcando con la regla 
el renglón 
en que íbamos leyendo.

entonces 
así transcurrimos este año y
Cachi vuelve
cada tantos días de ausencia
re 
puesto diciéndome:

"me tira la calle, profe,

ese es el problema"
0 comentarios



nos conocemos desde antes
de esos rincones secretos 

una cartita en el fondo 
del pupitre escolar 

aunque un golpe 
viniera a corregirnos 

nuestra piel seguiría siendo 
hermosamente tierna

... 

podía verte dormir 
y ver un hilo de baba 
caer sobre tu propio brazo 
acariciar tu espalda 
besarte el cuello 
pero muchas veces 
preferí no moverme 
tal vez temía equivocarme 
una cama es una casa 
demasiado 
angosta y delicada 
para compartir

... 

hago espacio para tu cuerpo 
un pozo un agujero 
no me malinterpretes 
árboles arbustos plantas 
crecen y crecen 
esto no es una práctica de invocación 
esto es un altar para la ausencia

... 

solíamos 
acostumbrarnos al calor 
atravesar el campo 
arrastrando una pelota 
para patear entre 
la densidad y la atracción 
decían que una amistad 
se construye de aventuras 
entonces nos veían jugar 
más allá de la casa 
del jardín de la cerca 
nos veían unidos 
al horizonte de vegetación 
que crecía y se descontrolaba 
cuanto más nos acercáramos al río 
tal vez nos atraía la distancia
la promesa de refrescarnos 
las formas en que podíamos reír 
las ramas las enredaderas de testigo 
la piel marmolada por las luces del mediodía 
la pelota resbalando por la humedad de los cuerpos 
yo solía detenerme en tu perfil a contraluz
te golpeaba por la espalda para provocarte 
era cuestión de tiempo 
dejar que el verano madure 
una tensión un roce una corrida 
podíamos caer en el camino 
cuánta agua sería necesaria 
para calmar nuestra sed




*poemas extraidos del libro El tiempo de las flores, 
de Guillermo Villani, editado por Elemento disruptivo, 2019


| Sobre el autor |

Nací en febrero 1992, en San Justo, aunque crecí entre el departamento de Morón y la quinta de mi abuela en Casanova. Del cuarto piso temía sacar la cabeza por la ventana pero amaba asomarme y mirar la multitud. En cambio en el chalet de mi abuela las tormentas sonaban más fuertes y le temía a las sombras de los pinos a través de las cortinas. Suelo acordarme más de los miedos quede los placeres. Pero nunca nos faltó la comida, los libros, los discos y el té. Empecé a escribir empujado por la muerte de un amigo a los dieciséis y nunca dejé de hacerlo. Ahora además encuaderno y edito en Ausencia editora, como un refugio donde compartir las complicidades que me rodean. 

| Sobre Elemento disruptivo |

Nuestra editorial se funda en 2014 bajo la premisa de generar una casa editorial como punto de encuentro y partida tanto para el cobijo a poetas como espacio para el debate y la investigación poética. En estos años trabajados abrimos cinco colecciones de publicaciones impresas con la intención de generar un panorama global de la poesía argentina joven. Es nuestra meta y
nuestro interés primero el de trabajar desde distintos lenguajes con el fin
de construir una voz poética.

Las mujeres que conformamos este proyecto provenimos desde ramas distintas  (diseño gráfico, corrección de textos y comunicación social), por lo cual también tenemos una búsqueda individual que descansa en la formación del oficio editorial. En ese sentido, compartir con compañerxs editoriales nos parece fundamental para complejizar los debates en torno a la tarea que nos concierne y, entre todxs, desarrollar contenido editorial de alto valor literario, diverso y accesible.


| contacto |



0 comentarios







sobre la autora |

María Emilia Sibolich, ilustradora nacida en Luján, provincia de Buenos Aires. Con 27 años, devenida en Té con margaritas. Luego de recorrer los caminos del diseño gráfico, encontró su satisfacción en el dibujo y la pintura, convirtiéndose en ilustradora para libros y cuentos. Además es feriante autogestiva para que todes puedan conocer y acceder  a su trabajo. Sus materiales preferidos son el gouache con lápices y támbién la pintura digital. Ama generar texturas visuales, dibujar femeneidades y animalites. La encuentran en la Feria de la Economía Popular de Filo entre otras y otros espacios. 

contacto |

1 comentarios



cuando aparecí con la cámara de fotos
ella tejía y de repente paró
alzó los ojos enormes, celestes, saturados
y me dijo: qué vas a hacerme.


en todos los recuerdos que tengo de tu casa
aparezco sola

el agua, el verano, el jardín
las flores grandes
peligrosas

y vos oscurecida
en los márgenes
difusa

siempre tuviste
la ternura rígida
de quien es amable por deber
por largas tradiciones
de cortesía

hay que amar a los hijos
y a sus hijos, y a los hijos
de sus hijos 

igual, te agradezco
qué naturalidad 
estoy esperando
y por qué la espero

tal vez el amor 
solo sea una exigencia
rigurosamente humana

que no nos salvará de estar solas
pero sí del incendio 
de la inundación
de las depredaciones.


también sos 
desde algún ángulo de la luz
este sueño feliz
esta abundancia:

caminamos de la mano en primavera
tenés el pelo dorado y corto
a lo Marilyn Monroe

cruzamos la plaza y me comprás un algodón de azúcar

qué más puedo pedir
tengo el cielo en la boca
tengo el rumor tibio del sol 
anidando en los costados de mi cuerpo 
tengo una mujer hermosa

no puedo pedir nada, proyectar
nada

entonces respiro
como si tuviera en el centro
algún jardín, algún bosque
algún dulcísimo sentimiento secreto. 


la plata que me diste
no la gasté como querías
no me compré un vestido
no compré telas
ni lana
ni revistas
la gasté en chocolate
en dos turnos de hoteles
invertí en el amor
 

poemas publicados en Starenka, editado por Caleta Olivia (2019)
1 comentarios





PINOCHET 

       

Soy Augusto Pinochet
el amargo sabor de Chile
gárgara de sangre
en la que toda esperanza se ahoga.


Escúchenme bien
chilenos de mierda
de ninguna pared se borrará mi nombre.


Los quiero a todos muertos
muertos
bien muertos
y que adviertan
que la libertad es un rumor lejano
al que haré retroceder a punta de balazos
cada vez que intenten desafiarme.


En este
mi país
siempre lloverá
aun cuando todas las estaciones del año sean primavera.


Soy el gran dictador de Chile
más vivo que nunca
en cada rincón
en el que mis huellas intentan borrar.


Vivo o muerto
hago lo que se me antoja.


Al llegar al cielo
por ejemplo
a Dios eliminé.
Ahora desde su trono
escupo hacia mares
en los que hundí mis secretos.


Mi sombra será la raíz
más dura que habrá conocido la tierra.


Ni la retroexcavadora
más grande de Europa
podrá desraizarme jamás.


Yo me multiplico como verdes ramas
como las moscas ante la muerte
como las lágrimas de las madres
de esos upelientos que se resistieron a mi ley
como los gritos desgarrados
de esos huachos pervertidos
que no me obedecieron.


Nada hará que de sus vidas
mi presencia desaparezca.


La hierba mala nunca muere.
Sólo yo soy el mortal veneno
con deciros
que hasta a la misma muerte envenené.


María Compás Valdebenito



| Sobre este poema por la autora |


La sombra de Pinochet se extiende hasta nuestros días, prueba de ello es el presente ejercicio del poder armado en Chile, el cual comenzó a volverse evidente el día 19 de octubre del 2019. 
Frente al descontento colectivo y su manifestación pública, el gobierno decidió usar las armas para sembrar el pánico y revivir la inmortal memoria de los duros años de dictadura militar iniciada con el golpe de estado de 1973. A 30 años y en un contexto de supuesta democracia vuelven a salir los militares a las calles para dar muerte a toda y todo aquel que explicite su malestar con cacerolazos, palabras, cantos, bailes, gritos y llantos. 
Desoladamente Pinochet sigue vivo, su re-encarnación no cesa, ahora bien, la gente alza su valentía por la memoria de lo que nos han quitado incluso antes de haberlo tenido, pero ante todo, por la memoria de aquellos que desde esos años de dictadura aún no aparecen o aparecieron torturados, peor aun, en la tierra, el cielo o el mar como una imborrable huella, pesada y húmeda como las lágrimas de un Chile que se levanta y grita “dignidad”.


22-10-2019

... 

yo
yo no
yo no me siento 
yo no me siento muy poeta hoy día
que vi por video una niña herida
y manos amigas que la llevaban
surcando las balas policiales
pero yo no estuve ahí
pero solo supe reaccionar
pero solo sentir.

yo
yo no
yo no me siento 
yo no me siento muy poeta hoy día
que supe de un joven con la nuca herida
y no tengo como saber de su destino
me queda una rabia trunca en la boca
pero yo no estuve ahí
pero solo supe reaccionar
pero solo sentir.

yo no
yo no me siento 
yo no me siento muy poeta hoy día
que se prendió el corazón de tanta gente
y les cruzaron tantos golpes otros varios
pero solo supe 
pero solo sentir.

yo no me siento 
yo no me siento muy poeta hoy día
que sea crea un sentimiento en el aire
que no alcanzo a respirar por la distancia
pero solo sentir.

yo no me siento muy poeta hoy día
pero amistades me llaman desde barricadas
y me comentan el panorama general
me traen un ruido de fondo al alma
como música de desobediencia
como salto de cuerpo a la mañana,
solo espero que se sepan
en la calle de la vida que vendrá
en el territorio abierto de la poesía
en la conjugación de las grandes alamedas.


Samir Muñoz Godoy

... 


Un Pedro Lemebel dijo:
"hay una pasión del desacato,
solo falta el detonante".
Sucede que las violencias
también respiran
porque ser minoría es violento:
una mujer,
un puto,
una torta,
muchxs gordxs, 
algunx trans, 
demasiados pobres, 
unx no binarix, 
una indígena,
tres originarios,
todxs negrxs, 
toda junta la respiración que no se nombra. 


Sucede que las violencias 
también respiran
porque ser minoría es violento. 
Por nuestra diferencia 
se apuran en devenir: aparato de guerra/
gatillo fácil/vacío de sentido. 
No se ven, no ven:
somos la fiesta que devora su resentimiento; 
ni toda la formación en pos del silencio
puede contra la pasión, el desacato y un
último definitivo final
detonante. 

Dolo Trenzadora 


... 


Chacal


¡ay! chacal
       que levantás el palo
              que apuntás el arma
que descargás tu odio
en un oscuro lugar

llora tu madre haberte parido

y  cada vez 
que el palo golpea 
        y la bala mata
se triza el cristal
                        humano.



Edith Galarza
colectiva de escritoras patagónicas


... 


Sector Yolanda

vivimos en la cuidad
que se incendia cada tres años

obreros restauran el puerto y los bares
mantienen sus puertas intactas las casas
sujetas por cerros que no se quemaron

cae la noche sobre la costa
no sé si son luces o astros
que iluminan lo que quedó del centro
no quiero volver a pasar la mano por la herida
con el relieve
de una fruta cortada al medio

o volver al brillo del cuerpo dorado
de las escaleras que como serpientes
recorren un consultorio moderno

ni ver a la enfermera con lo ojos rojos
y la boca abierta por el fuego del viento
mientras se pregunta

dónde se encuentra la raíz
del lenguaje

Flavia Calise

... 


Compañero Lemebel presente


no volverá esa sombra negra
sobre la cordillera
no volverá el horror
a las playas y desiertos
no habrá paz
para los momios y los pacos
la marea sube
es el pueblo
es su furia contenida
son las barricadas
que se erigen hacia el cielo
no,
no habrá represión
sin respuesta
vendrán aires nuevos
para quienes rompen sus cadenas
no será el dolor
ni el miedo
ni el silencio complice
lxs muertxs tendrán
su redención
porque un pueblo que lucha
es un pueblo que crece
no,
las calles no les pertenecen
a los pacos asesinos y violadores
no,
no será en vano ni en silencio
no, nunca más
porque el afecto y la complicidad
son revolucionarias
y esa es nuestra promesa
un pueblo unido, jamás vencido
no será en vano
no,
nunca más
ni en silencio
que arda
lo que tenga arder
no habrá paz
para los momios y los pacos
no,
nunca más
¡ qué viva la lucha del pueblo chileno!



Nadia Sol Caramella