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by Rachel Caldwell

Viajar en colectivo


i
 
ver el miedo en los ojos de los perros
ser uno con el fuego
incorporar de a pedazos
como porciones de angustia
retomar hábitos de soldado desertor
retomar hábitos de mujer agazapada
ser uno con el fuego
digerir cantos rodados
y músicas de balcón
ser uno con el fuego
soldado desertor
vestido de fiesta
copas rotas
retomar el cotillón
mujer agazapada
rompe platos
ser uno con el fuego
amor,
qué tan rota estoy ahora?


ii

pidió que le hable
con mi voz
y le hablé de la voz rota
y la difonía
le hablé del miedo al campo
y a los mensajeros
del pueblo


iii

de noche ya no temo
la gente corre
dentro de las plazas
debajo de las luces apagadas
encima del temor
los perros ladran
no se alejan del borde
le temen a la libertad


iv

en la costa baja del sur
respiro la voz que me habla
de la soledad
juntá todas las palabras
formá un bote
ahogame debajo de él


v

hay un carácter de lo morboso
en cada sentencia
de amor
hay una parsimonia
cuasi japonesa
suspirando
todos los pedidos
hay que caminar
bajo la estela
de un bandoneón
uno que salpique hombría
sobre tu pantalón

y tanta envidia
y tanto poder

hay que hablar del fuego y su estela

y quemar el bandoneón
y ser uno con el fuego
y luego quemarme
a mí 
 

..



Cuerpo III

quiero un cuerpo
pero no
simplemente
como un deseo
sexual

no

quiero un cuerpo para usar
para usarlo yo
para comenzar a caminar
para comenzar

quiero un cuerpo

o tal vez un manual

para el mío


nadie entiende
por qué dudo tanto
por qué dudo

camino por la calle
mientras veo
el reconocimiento macabro
y no entiendo
me dan ganas
de gritarles
gritarles mucho
que este cuerpo no es mío

que ya no
lo
vean
más

porque este cuerpo no es mío
y yo no soy yo


..



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En A cielo abierto lxs invitamos a descubrir el mundo de lxs artistas que usan las paredes de la calle como su espacio de expresión. En pequeñas entrevistas, lxs artistas urbanos nos cuentan cómo es la experiencia de hacer del cielo el único techo para que sus creaciones puedan vivir...
Hoy nos metemos en el mundo de Fio Silva


¿Cómo fue que empezaste a dibujar y pintar? ¿En qué momento saliste de la comodidad del trabajo en el taller para llegar al arte urbano?
Empecé a pintar hace tres años más o menos, a raíz de un momento muy triste en mi vida. No sabía qué hacer para sentirme bien, entonces empecé a dibujar y a pintar.
La verdad es que no hice ese pasaje entre el taller y la calle. No tuve un taller previamente a eso, salí directo a intervenir las paredes. Y ese es el lugar que más disfruto y que siempre preferí.

Podemos encontrar tus murales por Zona Oeste, ¿tiene algún sentido especial? ¿Cuál es tu relación con esa zona? ¿Buscás establecer una relación entre el mural que vas a pintar y el barrio en donde va a estar?
Yo soy de Villa Tesei, un barrio de la localidad de Hurlingham. Empecé a pintar ahí y logré generar una relación muy cercana con el lugar. Es mi lugar preferido para pintar, porque creo que es ahí donde tengo algo que gestar, algo que crear. Mis vecinos se ponen contentos cuando ven un nuevo mural en el barrio, y es un lugar que necesita eso: el color, situaciones que generen cosas, ideas, sensaciones.
Más allá de eso, disfruto del pintar en la calle en sí y creo que uno siempre genera una relación muy fuerte con cualquier lugar, porque uno modifica ese espacio y modifica a las personas que pasan y observan un mural, un graffiti, o cualquier intervención urbana.

La naturaleza, y la fauna en especial, tienen un peso grande en tu obra. En tus murales hay algo de surrealismo o expresionismo, animales que adquieren una forma abstracta, secreta, pero sin perder su realismo. ¿Qué lugar tiene el mundo animal en vos? ¿Hay alguna filosofía detrás que querés plasmar a través de tu trabajo?
Siempre que pinté y dibujé, previamente pensé por qué lo hacía, aunque la respuesta fuera corta y poco precisa. Siempre intento buscarle un sentido a lo que hago. Siempre me gustaron mucho las plantas, los árboles, la idea de sus formas, su fisionomía, su funcionamiento. Todo eso me transmitió siempre cosas muy lindas, comparables con el funcionamiento del ser humano y de las cosas en sí. A medida que fue pasando el tiempo necesité expresar otras ideas: movimiento, fuerza, fragmentación, etc. Y ahí aparecieron los animales, nuevos colores, etc. Y por algún motivo que no sé bien cuál es, los árboles y las plantas comenzaron a mezclarse con los animales, formando una sola cosa, complementándose entre ellos.
Y por otra razón que desconozco, cuando veo lo que esa fusión produce, para mí tiene mucho sentido.
El arte urbano es por naturaleza una obra de arte efímera. ¿Cómo manejás eso al momento de planificar y realizar tu trabajo?
Entiendo lo efímero del lugar que intervengo. Asimilo que lo pinto hoy y mañana puede dejar de existir. Sucede que el momento, el hecho en sí de hacerlo, ya tiene un sentido enorme y absoluto. Siempre uno espera que la obra perdure y se mantenga, por supuesto, pero bueno, son las condiciones del arte urbano: la calle es de todos, por eso creo que desde uno hay que gestar un respeto para que todo lo que se haga en la calle conviva.

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A pocos días del comienzo de las funciones de El viento en un violín en el Paseo la Plaza, nos metemos en el universo de ese animal de teatro llamado Claudio Tolcachir para conocer lo que que pasa por el cuerpo de uno de los directores y dramaturgos más importantes del teatro independiente argentino.





Casi nunca pasa nada y estamos acostumbrados a eso. La vida humana consiste en una serie de acontecimientos ínfimos, inocuos, repetitivos, intrascendentes. Pero a veces (muy pocas veces) se produce una pequeña alteración en la serie de lo banal. Un pequeñísimo desvío. La bifurcación imperceptible que abre otra dimensión en la realidad. El error en la Matrix. Lamentablemente, esos instantes solo podemos descubrirlos mucho después, en retrospectiva, con el diario del lunes en la mano. ¿Qué hubiéramos pensado en el 2001 de ese desquiciado que había abierto en su PH de Boedo un espacio teatral con un nombre estratégicamente pensado para que nadie le tocara el timbre al vecino? La necesidad artística y vital básica de un grupo de actores (tener un espacio para poder ensayar y mostrar lo que hacían) conduce a una decisión pequeña, inocente y hermosamente delirante: ¿cómo adivinar que ese gesto imperceptible era una alteración en la serie de lo banal? ¿Cómo darse cuenta de que ahí se estaba gestando una nueva dimensión para el teatro argentino?
Hoy, más de una década y media después de ese comienzo, Claudio Tolcachir y Timbre 4 son referentes imprescindibles a la hora de hablar del teatro independiente argentino. Uno podría preguntarse cómo se llega a eso. Y la respuesta es muy simple y consiste en reunir cuatro ingredientes fundamentales: compañerismo, pasión, trabajo, calidad. Sí, hoy tenemos el diario del lunes bajo el brazo y sabemos: el teatro argentino no sería lo mismo sin Claudio Tolcachir. Y también sabemos que 2014 fue su año: La omisión de la familia Coleman esa flor que germinó en una tierra abonada con esos cuatro componentes explosivos y perfumó teatros alrededor del mundocumplió diez años y se despidió aterrizando y conquistando a sala llena el circuito comercial de la calle Corrientes. También estrenó Emilia, una obra perturbadora, delicada, llena de silencios y venenos. Y también llegó con Tercer cuerpo al Magarita Xirgu... y también y también y también... ¿Cómo seguirle la huella a esa máquina teatral imparable?
Para poner un pie en el 2015 sin olvidarnos de lo que dejó el 2014 teatral, para enterarnos de lo que piensa y siente ese animal de teatro llamado Claudio Tolcachir, les (y nos) regalamos esta entrevista.

La omisión de la familia Coleman
Ningún referente se siente nunca referente… pero, mal que te pese, sos actualmente uno de los referentes más importantes de eso que se suele llamar escena teatral independiente. ¿Sos consciente de tu influencia en esa escena? ¿Cuál pensás que ha sido tu aporte más importante al teatro independiente?
La consciencia la recibo cuando el público, alumnos, compañeros me dan sus devoluciones de la forma más sincera posible. No sé qué lugar tengo o en qué lugar me ubican, solo sé que el teatro es mi pasión y que a través de él aprendí a disfrutar con mis amigos de este camino. Es realmente emocionante saber que algo que uno escribe pueda ser parte de tanta gente y que apoyen la obra, que esperen a los actores a la salida para felicitarlos y contarles sus historias a partir de un disparador que encontraron en la obra. No puedo decir cuál es mi aporte, solo decir que si hay alguien que se moviliza por un hecho artístico, ya es un gran logro.

El viento en un violín
En un hipotético árbol genealógico artístico, ¿cuáles serían tus raíces fundamentales? ¿De qué ramas te fuiste colgando para alcanzar tu lugar en el árbol? ¿Cuáles son las frutas que fueron naciendo en ese camino?
Mis raíces artísticas, mis amigos, mi familia. Con mis amigos comenzamos este camino, y no paramos. Mis ramas son ellos, somos nuestro sostén. La mejor fruta es el vínculo, la construcción que juntos fuimos armando. Más de diez años ininterrumpidos de trabajo y convivencia. Diez años de vivir en estado de agradecimiento y felicidad. Coleman es mucho más de lo hubiéramos podido imaginar en cuanto a resultados. Yo nunca quise tener un teatro. Ni una escuela. Ni nada en particular. Como la mayoría creo, yo siempre quise poder trabajar de mi vocación, sentir algún reconocimiento por mi trabajo y sobre todas las cosas pasarla bien. Lo mejor que me paso fue encontrarme con mi grupo. Ellos son todo para mí. Y todo lo que vino fue resultado de esa alquimia. Pero sin ellos nada de esto tendría sentido ni sobreviviría.

Tercer cuerpo
A partir de la experiencia de haber hecho crecer un espacio como Timbre 4 bien desde abajo, ¿cuál dirías que es el ingrediente fundamental para construir un espacio cultural independiente?
Jamás diría qué hay que hacer y qué no, pero siempre destacaría la pasión. Siempre hay que seguir trabajado arduamente para mantener viva la llama de la pasión por lo que uno elige hacer. Sea la disciplina o área que sea. Si es lo que uno siente, hay que luchar para hacerlo y conseguir desarrollarlo. Con obstáculos, como todo, pero siempre con pasión. Ese es el ingrediente que no puede faltar. El resto es condimento.

De todos los lugares inciertos e inestables en los que te movés (sos dramaturgo, director, actor, docente) ¿cuál sentís como más riesgoso y por qué?, ¿cuál te provoca con más intensidad ese miedo creativo que termina convirtiéndose en orgasmo artístico?
El que más amo, y el que más riesgo siento que tiene es el de la pedagogía. Los alumnos son los que te guían en la enseñanza no solo a nivel profesional, sino en la vida. Ellos son los maestros del maestro. Cuando veo a mis compañeros crecer y desarrollarse entiendo que tiene sentido.  Absolutamente tiene sentido hacer lo que hacemos y lo que hicimos. También reconozco que me encanta esta mescolanza de lugares (dirigir, actuar, escribir, dar clases). Si no me aburro.

Emilia
Aunque la etiqueta “Claudio Tolcachir” refiere a un individuo, podríamos decir que ese “nombre con renombre” es el producto de una larga construcción colectiva a la que siempre pusiste como condición fundamental para tu teatro: ¿cómo fue cambiando tu forma de laburo a través del tiempo para ir enfrentando siempre de manera colectiva los distintos desafíos, las distintas etapas?

Justamente para mí el tema está en no cambiar. La esencia de lo colectivo, del trabajo en cooperativa es lo que mantenemos como premisa en nuestras producciones. Este año dimos el salto al circuito comercial, pero con la misma lógica que nos acompaña hace 10 años. El trabajo en cooperativa, con producción independiente en circuito comercial y encima de autor argentino. La modalidad nunca cambió, y espero que nunca tenga que cambiar, porque es así como funcionamos y cómo queremos que esto siga adelante.

Mirando hacia atrás y haciendo un balance desde los inicios de Timbre 4 y “La omisión…” hasta llegar a la actualidad, ¿podés percibir que existe un núcleo en tu poética y en tu política, una esencia que permanece debajo de las mutaciones?
No hay chance de que no encare un nuevo desafío aterrado y con mucha ansiedad. La esencia para mí es estar acompañado de un grupo de trabajo humano, con sensibilidades, inquietudes, que entrega su pasión y se embarca de la misma manera que uno en un nuevo proyecto. Eso ya te brinda la seguridad para ir para adelante y salir a pelearla para que todo vaya de la mejor manera posible. Yo no podría hacer esto sin los compañeros que encontré en mi vida, ellos son mi sostén y nos enfrentamos juntos a cada nuevo desafío. El desafío se encara en grupo, solo no se puede hacer nada. Acá es donde me gusta llegar en cada nuevo proyecto, en mantener el grupo de trabajo de la forma más humana que exista, y eso se trabaja día a día. Lo que nunca termina es nuestro deseo de seguir juntos. Es nuestro mayor placer. Ojalá siga la pasión y el público siga acompañándonos de la manera en que lo hace. Es maravilloso y se agradece.

Última: ¿Qué es el teatro para vos?
Todo. Lo es todo, no me imagino una vida sin teatro. El teatro es lo más divertido de todas las cosas que he conocido. Apasionante, mágico, inabarcable. Y fue mi salvación para conectarme con el mundo. Por el momento no pienso cambiar de rumbo. El teatro atraviesa mi vida. Es una pasión y lucho por y con ella cada día de mi vida.
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Las Ligas Menores – Las Ligas Menores

Canciones para escuchar de viaje, con el peso de un walkman en la mochila. Ante cada apocalipsis cotidiano y mínimo estos tracks responden dialogando y recortando escenas a las que siempre se vuelve. Como en un gesto de universalidad, cada frase nos remite a nuestras propias tormentas y días felices. Las ligas menores saben hablar de las cosas de este mundo con una sensibilidad atípica hecha canción. Un play a este disco basta para ver como el cielo cambia de color, mientras los planetas chocan para destruirse o darse un beso.  Sin vueltas, escúchalo fuerte. N.S.C.


Remolino – Acorazado Potemkin

Es difícil superar un álbum como Mugre, los Potemkin no se achican y entregan el rabioso Remolino, un disco que está a la altura de las circunstancias. Juan Pablo Fernández otra vez vomita mugre, hombres y gusanos, su guitarra escupe arrabales sobre el tándem indestructible: Ghazarossian-Esaín. Alma, corazón, talento y huevos. Con estos tres tipos me voy a la guerra. Indestructibles. J.V.


Sué Mon Mont – Sué Mon Mont

Existen cuatro elementos: el aire, el fuego, la tierra y el agua. Según la física aristotélica hay un quinto, el éter. Una sustancia que viene a llenar el vacío. Tiene un carácter resplandeciente, posee un movimiento circular natural. La esencia unida de los cuatro integrantes de Sué Mon Mont forma ese quinto elemento. Rosario Bléfari, Gustavo Monsalvo, Marcos Díaz y Tifa Rex juntos poseen una química intrínseca y su disco debut es la prueba cabal de eso.  Indiespensable. J.V.


Refugio – Un planeta

Un pop vieja escuela pero con todos los condimentos que lo hacen actual, actualísimo. Refugio es un disco sin grietas, compositivamente perfecto. Arreglos que fueron ornamentando cada canción con la disciplina de un matemático, como formando figuras geométricas, constelaciones en el espacio. Letras situacionales, postales climáticas. Estos platenses tienen todo para ser la mejor banda de la temporada, lejos toda una revelación. N.S.C.


Últimos Días del Tren Fantasma - 107 Faunos

En el universo Fauno puede pasar cualquier cosa. Pequeños sucesos que alteran la realidad cotidiana, instantes pregnantes. Sus shows se caracterizan por el quilombo, una oda a la comunión de las pandillas. Últimos Días del Tren Fantasma profundiza la faceta más introspectiva de la banda y desmenuza con ojo clínico la fauna y flora platense. J.V.


Cajas de cereales abiertas sin premio – Antolín

Una constelación de objetos. Un plan bien tramado y a largo plazo. Cada canción de Antolín crea formas sobre fondo blanco. La discografía de él trata sobre la sensibilidad de nuestra generación, un compilado de sentimientos, amores y frustraciones mudadas a canciones. La constante sonora de Cajas de cereales abiertas sin premio son las guitarras casi tan omnipresentes como la voz, bases delineadas por destellos de teclados y un colchón de bajos tenues. Al darle play, el eco de la voz va creando un contexto, que pronto quedará delimitado: una habitación blanca y vacía, que se llenará de objetos con el correr de los tracks. N.S.C.


Tobogán Andaluz – Tobogán Andaluz 

La cosmogonía de Tobogán Andaluz: simple, rabiosa e intensa. Su último disco es un desfile de criaturas que se escaparon de visiones de un Ray Bradbury enamorado y anarquizado. Naves espaciales, el espíritu de Alfosina Storni, una bomba a punto de estallar, ciencia ficción en la esquina de tu barrio. La banda sonora ideal para un pogo, un puñado de luchitas con música de fondo. J.V.


Luces Blancas – Los Álamos

Y un día volvieron Los Álamos, hijos pródigos de la escena independiente argentina. El tiempo no paso, Luces Blancas es un catálogo de sus mejores armas, canciones que te chupan el alma como un Shang Tsung desesperado, te devoran como un Galactus empachado y te persiguen como un Rusty Nail narcotizado. Un trip en el bocho, épica western, nostalgia nocturna, y un gustito a melancolía zarpado. “Nada ha cambiado, todo sigue igual” J.V.

Los mandos no responden, aumentaré la potencia al máximo – Adrián Paoletti

La canción perfecta tiene que llenar el vacío existencial, despojarte. Así lo afirma el tratado del gran compositor. Paoletti lo sigue al pie de la letra en su regreso tan esperado: Los mandos no responden, aumentaré la potencia al máximo, un trabajo de orfebre en la melodía. Él volvió para darle el equilibrio que necesitaba la fuerza, la escena independiente. J.V.


Julieta y Los Espíritus – Julieta y Los Espíritus

Una femme fatale combate sus demonios internos, tres muchachos la acompañan en el exorcismo. 10 canciones que están en la misma galaxia sonora de The Cardigans  y The Cranberries. Un revolver aterciopelado que dispara ruido y furia. Ideal para pelearle a la contra J.V.

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 Más de 11.000 followers siguen día a día el proyecto de La Vuelta al mes en 30 ilustradores. Este colectivo se propone quebrar la verborragia gris del muro de facebook con una pieza artística única. 

por Lucía Alvarez

Una ilustración por día. Porque cada imagen es efímera, como el tiempo virtual, y por eso cada ilustración es de hoy y mañana habrá una nueva. La Vuelta funciona como una cofradía de artesanos que día a día van bordando un tapiz interminable de obras únicas, irrepetibles. En La Vuelta se encuentra el trabajo diario de muchos jóvenes ilustradores y diseñadores que ponen sus técnicas y su destreza creativa al servicio de la belleza gráfica. Porque sí. Porque una imagen nunca pasa desapercibida, siempre moviliza algo. Un dibujo te puede hacer viajar, te puede provocar, o simplemente te puede alegrar el día.

Entrevistamos a Juan Manuel Puerto, ideólogo de la Vuelta, y a algunos de sus participantes para que nos cuenten cómo es trabajar en este proyecto.

¿Cómo surge la idea del colectivo La vuelta al mes en 30 ilustradores? ¿Cómo funciona?


Juan Manuel Puerto- A partir de crear mi propia fanpage y movilizar mis dibujos me dí cuenta de lo difícil que era sostener un espacio en donde todos los días se subiera una ilustración. Por eso se me ocurrió: que pasaría si somos treinta personas las que mantenemos el mismo espacio y cada uno tiene asignado un día del mes. Por ejemplo yo subo todos los días 21. 
La página es autogestionada, cada uno se hace cargo de su día y de subir su ilustración.


¿Qué criterio aplicaron para elegir a los participantes estables? 


JM Puerto- En principio les dije a mis amigos que tienen el mismo interés por dibujar, también a compañeros y gente que conocí en el ambiente. Algunos me preguntaron si podían invitar a alguien y así llegamos a ser treinta en sólo dos días. En marzo del 2013 empezamos a subir todos los días ilustraciones hasta el día de hoy.


¿Participa gente de afuera de La Vuelta?

JM Puerto- Sí, nos interesa mucho que la gente de afuera participe. A veces somos nosotros mismos los que cedemos nuestro día cuando sabemos que por un motivo no llegamos a armar nuestra ilustración. Hubo meses que cada uno compartió el mes con un invitado. 
En este momento estamos difundiendo nuestra segunda convocatoria abierta con el tema Bestiario.

 
Juan Manuel Puerto - Adicción


¿Cómo eligen los temas mes a mes? 

JM Puerto- El primer mes elegí Locura para arrancar. A partir del segundo mes, proponemos y votamos temas. El proyecto fue evolucionando y empezamos a elegir los temas en reuniones que tenemos una vez por mes.

¿Podrías elegir cuáles fueron tus cinco temáticas favoritas?

JM Puerto- Las temáticas que mas me gustaron fueron:
Auto-retrato: Me pareció un desafío que cada integrante se represente a si mismo.
Recuerdos de la Infancia: Creo que fue muy movilizante para nosotros, fue un mes nostálgico.
Cómo te imaginás el 3014?: Este mes fue convocatoria y llegaron resultados muy buenos.
Locura: Más allá de que era el primer mes y todavía los laburos no estaban tan maduros, lo elijo por lo que simboliza.
Cuentos Infantiles: Me pareció interesante la estructura, elegimos 5 cuentos y entre 6 ilustradores construíamos el relato.

 
Daniela Arias - Ciencia

¿Realizan algún tipo de búsqueda a la hora de trabajar una ilustración con una temática?

Pablo Elías- Siempre. Depende el tema del mes, a veces ocurre que surge de manera automática, el concepto/idea me moviliza más y llego a resultados casi inmediatos. Otras veces, hay todo un trabajo de investigación, por ejemplo en el mes del Mundial, se me asignó un país del que tuve que investigar su cultura, sociedad, historia.
Valeria Reynoso- Nunca dejo de ver referentes, estoy todo el tiempo mirando, desde el diseño de personajes, cómo funcionan las paletas y cómo se muestra. Cuando es una temática determinada, buscar todas las variables posibles.
Natalia Lombardo- Depende la temática. Si es algo muy especifico, como por ejemplo cuando ilustramos bandas, lo hago. Para los temas más generales prefiero usar más la imaginación, o dejarme llevar sin tener restricciones.
Daniela Arias- Sí, hago cierta investigación antes de hacer las ilustraciones, pero siempre depende mucho del tema. Cuando tocó Ciencia tuve que leer hasta entender (y ver videos… y preguntar a gente) lo que tenía que explicar, después de eso, la interpretación fue bastante directa, sabía que el cruce que quería hacer era asociar el concepto “frío” de física con la conducta sensible de las personas. En el tema de Bandas, en cambio, elegí Smashing Pumpkins, que están muy presentes, y los conozco de memoria. Ahí fue cuestión de volver a escuchar, acordarme de qué hablan y qué me generaban a mí. La documentación que tuve que usar tuvo más que ver con cosas muy del dibujo y la técnica, un poco las manos, la textura, material referencial. Al final siempre está en función de la complejidad y la cercanía que tengo con el tema, y de cómo pienso abordarlo.

¿Organizan otras actividades con el colectivo, fuera de las redes?


JM Puerto- Sí, el primer mes lo expusimos en el centro cultural borda. También hicimos una fiesta por Palermo el año pasado. Dibujamos en el Subte D en la estación de Medicina. Dimos una charla en Rosario en un festival de publicidad: El grito creativo.
Este año también cerramos con un fiestón en el Centro Cultural Matienzo.

Pablo Elías- Siempre estamos evaluando posibilidades de "salir" de las redes e interactuar más con la gente. En la actividad que organizamos en el Hospital Borda hubo un feedback buenísimo de parte de los pacientes.
Ese tipo de ideas no caducaron, y espero que en el futuro  se desarrollen más actividades fuera del "cyber espacio".
Natalia Lombardo- Me encantaria que hiciéramos un festival de ilustración donde haya dibujo en vivo, talleres, feria de fanzines. Creo que podríamos hacer algo muy intetesante habiendo tanta gente diferente en el grupo.

 Natalia Lombardo - Pinocho

La Vuelta también es una vidriera para mostrar sus trabajos, ¿En qué aspectos piensan que suma, a nivel profesional, ser parte de La Vuelta?

Daniela Arias- Podría decir que el tipo de exhibición que representa es positivo, pero lo mejor es el contacto con otros dibujantes, la posibilidad de establecer lazos. También, quizás, el hecho de tener que resolver una consigna, que no en todos los casos uno habría elegido, ya que esta mecánica es bastante cercana a como funciona en ámbitos profesionales.
Natalia Lombardo- Gracias a la existencia del grupo pudimos desarrollarnos profesionalmente con proyectos junto a marcas reconocidas como Edding. Surgieron oportunidades a las que uno solo quizás no puede acceder. Y eso es un logro enorme, no solo como grupo, sino como ilustrador individual en el mundo. Esa experiencia queda con vos y te hace de alguna manera más profesional.
Pablo Elías- Creo que suma en varios aspectos. Como difusión del grupo y del trabajo individual de cada integrante. Veo el colectivo como una experiencia enriquecedora, a nivel grupal e individual. Cada trabajo es una puesta en práctica de la disciplina, donde uno se compromete al cien por ciento con la obra que realiza.
Suma también la experiencia de compartir internamente entre colegas, que es algo impagable. La Vuelta propicia el hacer constante, la inquietud y la búsqueda.
Valeria Reynoso- Es una oportunidad para desarrollar distintas técnicas. Para mí La Vuelta sirve como ejercicio. Todos los meses tener que hacer una ilustración de un tema que se elige colectivamente, que te puede gustar o no, y sacarte de lo que hacés o que nunca hiciste, ayuda a no estancarse, a probar nuevas cosas. También sirve para conocer más ilustradores, ya sea los propios de la vuelta o gente que se interesa o quiere sumarse, y en un ámbito tan individual eso esta buenísimo.

 Pablo Elías – Los tres cerditos

¿Existe alguna publicación donde haya material editado de La Vuelta?


JM Puerto- Sí, tenemos un fanzine recién salido del horno donde se puede ver un compilado de algunos dibujos que fuimos subiendo en el año.


Fanzine La Vuelta 

¿Qué proyectos tiene La vuelta a futuro?


Valeria Reynoso- Un montón, nos gustaría hacer más actividades fuera del Facebook, más concretas, ya sea muestras como actividades donde la gente se pueda sumar; aún está pendiente, pero queríamos hacer algo en conjunto con algún comedor: ir a dibujar con ellos con alguna temática y reinterpretarla, cosas así.

Daniela Arias- Tengo pensadas otras actividades que me gustaría que hagamos, cosas en que nos complementemos para generar un todo más complejo. Hay alguna idea de animaciones simples, siempre está por ahí el asunto del cadáver exquisito. También se ha hablado de interactuar con personas ajenas al proyecto, niños, y como en el mes de bandas con Escrituras Indie, con gente de otros ámbitos como la fotografía. 

JM Puerto- Por empezar, nuestra idea es sacar un libro. No tenemos muy en claro adónde vamos. La mayoría de los proyectos surgen de las juntadas, de la fuerza colectiva o de personas que se acercan al grupo y nos ofrecen proyectos.

Lo más importante es creer en el colectivo de ilustradores y saber que cuando la gente se potencia con el mismo interés, puede llegar mucho más lejos.

Valeria Reynoso - Películas

Participan de La Vuelta al mes en 30 ilustradores, en orden de aparición mensual: Daniela Arias, Juan Martín Ayerbe, Lucas Etcheverry, Diego Barrionuevo, Luciana Bizzozero, Ivana Boullón, Pablo Germán Soto, Santiago Bugni, Kmylo Darkstar, Delfina Pérez Adán, Margarita Cubino, Florencia Desalvo, Marino, Francisco Lemos, María Eugenia Gelemur, Gorfinkel, Natalia Lombardo, Juani Navarro, Pablo Elías, Delfina Peydro, Juan Manuel Puerto, Dani Raskovsky, Valeria Reynoso, Pedro Mancini, Martín Rognoli, Nahue Rollán, Lucía Rovira, Bruno Somoza, San Spiga y Jorge Vildoza.


Podés seguir a LaVuelta al mes en 30 ilustradores en Facebook y ver sus trabajos individuales en http://www.lavueltaalmes.com.ar/.