En A cielo abierto lxs invitamos a
descubrir el mundo de lxs artistas que usan las paredes de la calle como su
espacio de expresión. En pequeñas entrevistas, lxs artistas urbanos nos cuentan
cómo es la experiencia de hacer del cielo el único techo para que sus
creaciones puedan vivir...
Hoy nos metemos en el mundo de Fio Silva…
por Mariana Ámbar
¿Cómo fue que empezaste a dibujar y pintar? ¿En qué momento saliste de la comodidad del trabajo en el taller para llegar al arte urbano?
Empecé a pintar hace tres años más o menos, a raíz de un momento muy triste en mi vida. No sabía qué hacer para sentirme bien, entonces empecé a dibujar y a pintar.
La verdad es que no hice ese pasaje entre el taller y la calle. No tuve un taller previamente a eso, salí directo a intervenir las paredes. Y ese es el lugar que más disfruto y que siempre preferí.
Podemos encontrar tus murales por Zona Oeste, ¿tiene algún sentido especial? ¿Cuál es tu relación con esa zona? ¿Buscás establecer una relación entre el mural que vas a pintar y el barrio en donde va a estar?
Yo soy de Villa Tesei, un barrio de la localidad de Hurlingham. Empecé a pintar ahí y logré generar una relación muy cercana con el lugar. Es mi lugar preferido para pintar, porque creo que es ahí donde tengo algo que gestar, algo que crear. Mis vecinos se ponen contentos cuando ven un nuevo mural en el barrio, y es un lugar que necesita eso: el color, situaciones que generen cosas, ideas, sensaciones.
Más allá de eso, disfruto del pintar en la calle en sí y creo que uno siempre genera una relación muy fuerte con cualquier lugar, porque uno modifica ese espacio y modifica a las personas que pasan y observan un mural, un graffiti, o cualquier intervención urbana.
La naturaleza, y la fauna en especial, tienen un peso grande en tu obra. En tus murales hay algo de surrealismo o expresionismo, animales que adquieren una forma abstracta, secreta, pero sin perder su realismo. ¿Qué lugar tiene el mundo animal en vos? ¿Hay alguna filosofía detrás que querés plasmar a través de tu trabajo?
Siempre que pinté y dibujé, previamente pensé por qué lo hacía, aunque la respuesta fuera corta y poco precisa. Siempre intento buscarle un sentido a lo que hago. Siempre me gustaron mucho las plantas, los árboles, la idea de sus formas, su fisionomía, su funcionamiento. Todo eso me transmitió siempre cosas muy lindas, comparables con el funcionamiento del ser humano y de las cosas en sí. A medida que fue pasando el tiempo necesité expresar otras ideas: movimiento, fuerza, fragmentación, etc. Y ahí aparecieron los animales, nuevos colores, etc. Y por algún motivo que no sé bien cuál es, los árboles y las plantas comenzaron a mezclarse con los animales, formando una sola cosa, complementándose entre ellos.
Y por otra razón que desconozco, cuando veo lo que
esa fusión produce, para mí tiene mucho sentido.El arte urbano es por naturaleza una obra de arte efímera. ¿Cómo manejás eso al momento de planificar y realizar tu trabajo?
Entiendo lo efímero del lugar que intervengo. Asimilo que lo pinto hoy y mañana puede dejar de existir. Sucede que el momento, el hecho en sí de hacerlo, ya tiene un sentido enorme y absoluto. Siempre uno espera que la obra perdure y se mantenga, por supuesto, pero bueno, son las condiciones del arte urbano: la calle es de todos, por eso creo que desde uno hay que gestar un respeto para que todo lo que se haga en la calle conviva.



