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by Noelia Villarreal
Retrato

El nombre propio es el principio de la máscara.
El sonido de una palabra extranjera para el cuerpo,
salido de otras bocas,
recorre los canales auditivos,
se aloja hasta volverse íntimo.

Con el tiempo,
mi nombre se llena de mis rasgos;
se convierte en el punto de partida
para medir el tono de mi voz,
la forma de mi risa,
el ángulo formado entre mis pies en cada paso.

Mi nombre es un murmullo que me oculta
al mismo tiempo que me forma.

Otros exhalan esa única palabra.
Debajo,
ensayo la forma de mi rostro.
A cada temblor le corresponde un gesto
que labra los cimientos de la máscara.

¿Qué de mi cara aguanta las corrientes de aire,
la intemperie?
¿Qué líneas permanecen ciertas,
alejadas del roce de otras manos?

Crece la densidad de las capas sobre el rostro.
Las palabras sedimentan;
la saliva seca forma una coraza en la boca.

Mi nombre se va vaciando de tanto repetirse.
Un solo fragmento de mí
le cabe dentro.

Aún en los espejos,
se desdibuja la memoria primera del rostro.
Queda una fotografía estática,
resistente al paso de los años,
repetida sin deformarse.
En la fricción con otros nombres,
mi rostro se torna emigrante de sí;
romper la máscara,
su sello persistente,
es desfigurarme.

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El encuentro de un estudiante con un discapacitado sobreprotegido por su padre permite la aparición de nuevas esperanzas y formas de vida, en un trasfondo en el que las estructuras se muestran cada vez menos propensas a mantenerse estables.

por Nicolás Gallardo

Los años ’70 recién empiezan. Son tiempos de gran conflictividad social en tierras argentinas: gobiernos de facto proscriben partidos políticos, las instituciones estatales están caídas en el descrédito y un autoritarismo desmedido que terminará significando censura a las principales corrientes intelectuales y artísticas del momento; lo cual era consonante con los planes del Ejército al mando de la conducción del país, dispuestos a erradicar todo lo que para ellos atente contra el “ser nacional”. Sin embargo, otros vientos habían estado soplando a nivel internacional: las rebeliones estudiantiles del mayo francés, la intervención bélica estadounidense en Vietnam y los asesinatos de figuras como Ernesto “el Che” Guevara o Martin Luther King contribuyeron a abrir los ojos de la juventud argentina, cada vez más dispuesta al cambio y a convertirse en la protagonista de su propia historia.

En este particular contexto transcurre Hablemos a calzón quitado, obra que se centra en la historia de Juan, un chico de 24 años que padece de encefalopatía crónica no evolutiva (enfermedad que lo deja cuadripléjico y con un grado importante de parálisis cerebral) que conoce en la calle a Martín, de su misma edad y estudiante de filosofía. Juan invita a Martín a su casa porque sabe que no tiene otro lugar donde dormir, e insiste en que su padre no tendrá problema alguno en que se quede con ellos. Si bien le parece precipitado hacerlo, dado que en ese momento recién se conocían hace dos horas, éste accede al ver que el padre aprueba su estadía. De todas maneras, el padre le pide como favor que saque a su hijo a conocer el mundo, ya que sólo tiene un contacto con la realidad mirando la televisión y él no dispone del tiempo suficiente por tener que trabajar y cuidar la casa; “hacer de padre y también de madre”, nos confiesa.

Es así como Juan y Martín comienzan a entablar su amistad, en la que el segundo llevará al otro a conocer los lugares que la gente de su edad frecuenta hasta altas horas de la noche y lo hará leer libros de filosofía con frases como “Si las cosas no cambiaran, no habría historia” o “Los cambios pueden ser lentos o violentos”, lo que entrará en contradicción con todo lo que su padre le vino enseñando hasta ahora: llevar una vida en orden, sin abusos, con limpieza y horarios. Una vez que conozcamos sus pensamientos con respecto a la nueva relación de Juan nos será fácil determinar quién estaría a favor de sucesos como el Cordobazo y quién tiraría para el lado de la “Revolución Libertadora” que no liberaba.

A pesar de que el padre, interpretado por Oscar Giménez, consigue dejar impecablemente representados sus roles paterno y materno, y Martín –personaje a cargo de Emiliano Marino- llega a obtener un acertado arquetipo del joven revolucionario de la época, es el personaje de Juan el que termina siendo el más aplaudido. Sin que su patología llegue a ser un obstáculo, el protagonista sorprende con muchas de sus reflexiones. Moviéndose con entero pragmatismo, y algo de desconocimiento del afuera, soltará verdades tales como que los diccionarios deberían estar ordenados en base a los intereses de cada uno, o que si a alguien le gusta un determinado lugar debería permanecer allí sin dar mucha más vuelta. Un papel entrañable que se ve magnificado en cada uno de sus atributos gracias a la pulida interpretación de Ulises Pafundi.

El ya clásico escrito de Guillermo Gentile recibe una frescura inédita al ser dirigido por Nicolás Dominici, permitida no sólo por el magnífico trabajo actoral, sino también por el bello y minuciosamente planificado planteo lumínico, exacerbado en los momentos de sueños y pesadillas, que consiguen que el público abandone la sala en un estado de éxtasis provocado por imágenes que nada tienen que envidiar a las cinematográficas.

Hablemos a calzón quitado combina audazmente momentos de ternura, suspenso, tragedia y locura, presentada en funciones tan bien pensadas que permiten que nos aclimatemos ni bien llegamos al Teatro El Duende, sin esfuerzo alguno. La irrupción de este desconocido a la vida de Juan le dará la lección de que cada quien debe hacer su propia revolución si quiere alguna vez llegar a liberarse, enseñanza que conseguirá que comience a ser realista y pida lo imposible.


[Funciones]
Hablemos a calzón quitado se presenta los sábados a las 22:00 hs. y los domingos a las 20:00 hs. en el Teatro El Duende (Aráoz 1469). Entradas generales a $90, estudiantes y jubilados a $70 (presentando certificación vigente).
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[Micro-excursiones] es un cuestionario que va en busca de los comiqueros e ilustradores, con el fin de conocer sus ficciones personales. Es una adaptación, algo transgredida del cuestionario Proust. Las preguntas son simples e impersonales, pero a la vez pretenden ser un disparador. Es el primer cuestionario donde las preguntas no importan. El merito y la inventiva corre por cuenta de los comiqueros e ilustradores.

[Auto-semblanza]
Naci en Rio Gallegos, Santa Cruz, actualmente vivo en La Plata. La mayor parte del tiempo la dedico a dibujar, realizar intervenciones urbanas, pintar y armar fechas en mi casa que funciona como espacio cultural en las que exponen y tocan bandas.

por Miguel Cruz
1. ¿Qué condiciones se tienen que dar para que te pongas a dibujar?

Necesito estar solo, no me gusta mucho la idea de juntarme a dibujar con amigos. De verdad. Luego lo
de la tranquilidad es  algo muy relativo, a veces uno funciona mejor cuando esta con mucha tensión, 40 grados de fiebre, sin empleo, etc…es ahí cuando el dibujo  o la música son las mejores vías de escape.

2. ¿Cuál es tu héroe o antihéroe de ficción favorito? 

Holden, Dean Moriarty y creo que un gánster italiano que aparece en una película de Robert De Niro, aparece en A Bronx’s tale, pero nunca recuerdo su nombre, era un tipo fenomenal.

3. ¿Qué talento o superpoder desearías tener?

Estornudar con los ojos abiertos o saber mentir y que la gente me crea. Lo de ser invisible ya me esta resultando un tanto aburrido

4. ¿Cuál es tu posesión más atesorada?

Unas cartas que me escribía mi madre durante mis primeros años fuera de casa. No le gustaba mucho la idea de usar una computadora para comunicarse, asi que decidió comunicare por esa via durante mucho tiempo. Luego el triunfo lo tuvo internet, claro,  pero quedaron las cartas  y siguen en el podio de cosas favoritas.

5. ¿Cuál es para vos la manifestación más clara de la miseria?

Lo trabajos que odiamos, odiar por no tener trabajo y no tener una mente ocupada

6. ¿Cuál es la cualidad que aprecias más en la humanidad?

La hermandad

7. ¿trabajas con guionistas? En el caso afirmativo: ¿Cuàl es la cualidad que aprecias más en un guionista? 

No

8. ¿Cuál es habitualmente tu estado mental?

Nervioso, pero ayer me compré un kilo de pasas de uvas para bajar un cambio.

9. ¿Cuál es tu idea de felicidad?

Momentanea. Mientras tanto trato de no reprimir los deseos y amar

10. ¿Cuál es tu mayor miedo?

Tener un hijo que algún día milite en la campora. O siendo un poco más actual, a que me muerda el pitbull de mi vecino, es una bestia, pero por su mala suerte esta bien encerrado, lejos de mi.

11. ¿Cuándo y dónde fuiste más feliz?

No recuerdo. Tuve vivencias muy lindas un montón de veces.

12. ¿Qué libro gráfico, historieta o ilustración que hayas adquirido últimamente te hubiera gustado dibujar vos?

No consumo muchas historietas, nunca me llamaron demasiado la atención, a excepción de Condorito cuando era chico o las fabulas pánicas de Jodorowsky. De vez en cuando compro libros pero de ilustraciones científicas, arte hindu, precolombino, etc, las cuales  tienen casi siempre autores anónimos y son fascinantes.

13. ¿Qué historieta, ilustración o caricatura no volverías a publicar? ¿Por qué?


14. ¿Qué disco te hace sonreír?

Ciudad de Brahman, de Los Natas o el Sung Tongs de Animal Collective

15. ¿Qué otras ramas del arte estimulan tu trabajo?

Casi todas menos el teatro, me aburre un poco.

16. Si sufrimos un ataque de Godzilla y tenés la oportunidad de salvar de sus garras a una banda o músico, ¿a quién salvarías?

Atila, la voz romántica de Rosario
http://www.youtube.com/watch?v=HvtBjA5x8hg

17. Si después de muerto volvés convertido en zombie ¿a quién morderías primero? 

A Eloy Lannoo

18. En tu última obra ¿encontraste la imagen o la forma justa para expresar lo que querías?

Si

[Contacto] 
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Editorial LetrasKiltras comenzó a partir de la publicación de GiraPoema, en 2008, un proyecto de intervención cultural que consistía en hacer rodar una poesía para fomentar la difusión de la creación poética. Su creadora, Nat Gaete, inquieta por ampliar el espacio a artistas emergentes, en agosto de ese mismo año creó la comunidad LetrasKiltras, cuyos integrantes hicieron suyo el espacio virtual como herramienta de difusión de sus obras.
Paralelamente, los integrantes de LetrasKiltras empezaron a conocer los alcances del libro digital, el nuevo medio de publicación que se encuentra al alcance de todos.
En 2009, la editorial publica en formato digital GiraPoema 2009 y también algunos ensayos, consolidándose de a poco su espíritu de servicio al artista. A partir de 2010, LetrasKiltras incrementa su participación en el mundo editorial online, colocando a disposición de escritores, poetas y artistas visuales la seriedad y profesionalismo del trabajo editorial, permitiendo una forma distinta de acceso al mundo del arte, sobre todo para aquellos que privilegian Internet como herramienta de comunicación.
Hoy, en Editorial LetrasKiltras Digital & Artesanal & Cartonera tenemos como misión ser el respaldo de artistas nóveles y de aquellos que crean obedeciendo a una pasión visceral por el arte. Nuestra visión es difundir el trabajo creativo y aportar la semilla de la cultura a través de todos los medios y soportes electrónicos y virtuales como piedra angular del conocimiento cultural del futuro.
Para este 2014 tenemos en carpeta difundir a escritores y poetas a través del formato de plaquettes y libros de artistas numerados. Será en este último en el que incorporaremos a artistas visuales tanto en fotografía como en poesía visual. Presentaremos también las antologías impresas en poesía y narrativa durante el primer semestre y publicaremos, en formato digital, un nuevo número de la revista El Síndrome de Stendhal.

[catálogo y contacto]
 

[algunos títulos de la editorial]
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Señales

Tirados en el suelo,
esta mañana,
aparecieron al lado de la cama,
cosas que daba por perdidas:
una tortuguita de ámbar diminuta,
un anillo de esmalte
que cambia de colores.
No se cómo llegaron
hasta allí,
no se porque volvieron.
Todo pudo ser,
anoche fue un territorio revuelto,
incomprensible.
Entre las pesadillas
me visitó mi hermano,
en su caballo,
y me miró
como si no me conociera.