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by Anamarietta


Vértebras

¿De dónde obtener lo múltiple? El movimiento de los puentes, la arqueología en una plaza llena, las poleas y las construcciones, las bicicletas y su letanía de rieles, el pan duro, los hombres y su risa. La realidad se diluye en la escritura; no hay mundo en ella pero parece llenarse con nuestras percepciones; es imposible fijar la mutación, el cambio, aunque todo se despliega entre los signos. Mi edad es cada vez más corta; el paso del tiempo ahuyenta mi identidad con salvajismo. El encuentro con los espejos es voluble. Allí no se guardan los combates ni las promesas de otras horas, las huellas de otros cuerpos; los tatuajes borrosos de la falsa memoria. Escribo: las vías, los surcos de los pájaros, los motores, las calles, los parques, sus palomas; los maniquíes colgados de los vidrios; ondas radiales, solares, eléctricas; redes, radios, rutinas; la inclemente necesidad de una mirada; estas ganas de gritar ahogadamente una palabra que resuma esta visión siempre parcial del universo. Amo como una fiera, carnívoramente, y muerdo mi entorno con todos mis actos.

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Subpoesía nace a partir de la publicación de nuestros primeros pliegos de poesía, que empezaron siendo con tapas recicladas, casi personalizados, impresos en casa. De a poco fuimos comprando una impresora, una guillotina, y también aprendiendo a editar. Al mismo tiempo nos largamos a apoyar la voz de muchos poetas. Varios hicieron sus primeras publicaciones a través de la editorial. Hoy Subpoesía somos Aldana Antoni (encargada de las artes gráficas) y León Pereyra (edición y corrección de textos).
Nuestras ediciones son en dos formatos: plaquettes de 7x10cm y pliegos de 10x14cm. Usamos papel witcel ecológico y tapas de cartulina con textura de 160gramos. Los colores de las tapas van cambiando según el material de que disponemos. Desde noviembre de 2012, que empezamos nuestra actividad, hasta enero de 2014 publicamos alrededor de 30 títulos, todos dentro de la colección Voces, que en el 2014 se ampliará con la publicación de los ganadores del concurso Alboroto, certamen realizado como festejo de nuestro primer año de vida.
Las labores editoriales las repartimos entre los dos, ya sea elegir un autor, comprar el papel o vender los títulos en alguna feria. Tratamos de mantener un stock permanente de nuestros títulos y además todos se pueden leer en nuestra página subpoesia.com.ar (fb  fanpage )

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la petite maladie Art Print

by Yohan Sacre

Batido de fresa

Quemadura en la costilla.
Riñones azucarados.
Chicles en vez de pulmones.
Floto con las medias fucsia pálido.
Bolígrafo de tinta roja
escupe carne de niña enamorada
o fresa pixelada
carne comestible,
pecho griposo,
contagio
o jarabe en el universo.



Infanticidio

Con la falda de tul
una niña me besa en mi pezón disecado
con un corazón de vaca
y moscas de infancia.
Sin photoshop.
Aquiles y Patroclo
imitan a caníbales,
echándose gasolina
y pintura blanca,
mientras bailo y me desnuco en un tercer acto,
en que la presión arterial sube por mis párpados
y provoca el infarto de algunos osos de peluche.
Entremeses entre tanto celo animal,
entre tanta autofagia.
Conversión de los sueños al cáncer.
Antropófagos dioses,
pesadillas gramaticales,
viene mi nombre por encima de la noche
y no sé caminar.
Volar muriendo,
sin saber qué es morir.
Erotismo sin lactosa.
Hongos trágicos en el pecho de Medea
mientras mis rodillas besan el infanticidio.

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[Sobre la autora]

Noelia Villarreal estudió fotografia analogica, retoque de imagen y estenopeica. Y dibuja en forma  autodidacta


[Contacto]

facebook: Noelia Villarreal
mail: joplincosas@hotmail.com
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por Florencia Defelippe


            Luego de Todos contentos, su primer libro de poemas, Luciano Lutereau recurre, en Forever juntos, a las imágenes más estereotipadas del amor para exaltarlas, exprimirlas y hacer, en cada una de las poesías que componen al libro, una inversión, en los dos sentidos del término “invertir”: “Cambiar, sustituyéndolos por sus contrarios, la posición, el orden o el sentido de las cosas”, y “Emplear, gastar, colocar un caudal [de dinero o bienes]”. De este modo, el amor 'de pareja', tal como es concebido para la cultura occidental, puede definirse de dos maneras: como una transposición, darse vuelta y, a partir de allí, funcionar desde la dicotomía: “(...) 'sos mi mujer y, al mismo tiempo,/ eso implica que así / 'yo soy tu hombre' / somos dos caras /de un mensaje/ invertido” (Le bonheur); o como intercambio de mercancía o bienes de consumo: “ (…) ¿el dinero domestica al amor?/¡El amor no se paga con dinero!/ de un lado dice deuda/ del otro lado, debo” (Antoine et Colette). 

            La primera acepción, con reminiscencias claramente platónicas, conforma un 'juego de opuestos' que se percibe de forma fragmentaria, pero que al mismo tiempo, construye una totalidad, un objeto lineal, completo. Esto se percibe tanto en el lenguaje rítmico: “retorno/ eterno resplandor/ el amor vuelve siempre (Les amants) como en las pequeñas repeticiones que conforman la multiplicidad de escenas poéticas: “la misma vida tuya / cuando aparece/ sobre mi vida (La tête contre les murs)”.

            Siguiendo la tradición de Chabrol, Godard yTruffaut, la serie de films que titulan los poemas   invitan a una nueva lectura de las neo vanguardias, con acordes de la chanson française pero al alcance de todos y todas, porque ¿Qué más universal que el amor, el amor de pareja con sus comedias de enredos e idealizaciones, ya sea bajo el ala protectora de la burguesía o la pertenencia a una conciencia de clase trabajadora?

             Representado como símbolo, ícono y signo de los tiempos, la polisemia infinita en la que se vierte la temática amorosa dio y continúa dando un sinnúmero de productos culturales que la han atravesado en forma, contenido y género. En Forever juntos, los diálogos que el yo-poético recrea con su compañera son cotidianos, y al mismo tiempo, plagados de esa poesía que se vivencia en lo doméstico, como la que escriben los poetas, cineastas y cantantes de la época más radical del cine francés, la nouvelle vague. Personajes con problemáticas demasiado 'reales' (recordemos, sino, a la Anna Karina de Une femme est une femme) y al mismo tiempo, tiernos, apacibles y capaces de mostrar una sensibilidad que abarca todas las artes (cine, literatura, música), van transitando diferentes escenas en las que es imposible no sentirse identificado: “el amor no es el paisaje, el camino, el lugar/ sino aquello que hablamos/ cada noche al hablar de amor.” (A bout du souffle)

            Lutereau vuelve a una poética del amor vanguardista, pero reformulada desde un sentir propio; lo universal que se vuelve particular porque está atravesado por una mirada puesta en el “aquí y ahora”: “no es un mambo/ que vos seas kirchnerista /aunque del peronismo nada quieras saber, acaso ¿cómo es/ nadar y que te falte el aire, o/ un brazo? ¿se puede crear/ desde el vacío?”


            Quizá sí se pueda, porque el vacío no es más que un intento de reunir lo que de ese aparente vacío queda, y conformar algo nuevo, que perdure, como aquella tan conocida (y cuestionada) epistemología de la palabra A-MOR (a-morts); ausencia de muerte, porque el amor se regenera siempre, como temática, como excusa, como superficial divertimento, como arte, como cultura.