derritiéndose bajo el sol
La cajita azul del cielo
abriéndose en la mañana
Eva está dentro de su gato
y el pescado dentro de Ella
Y cuando lluevan los adjetivos
ninguna gota caerá para vos
El recuerdo es el deseo
de comer naranjas,
sabores dulces, infancia
batiendo palmas en el patio
La ilusión del nacimiento
y de la luna
Y los dientes del silencio
masticando la frescura
de la lluvia
Antenas digitales
en el bosque urbano
La explosión del verso
desde la flor del silencio
llegando a mi poema
y diciendo: yo te busqué
Yo te busqué entre las cenizas
de algún muro lejano
donde tus palabras
estuvieron escritas
Es verdad
desperdicié el oro de los soles
y las mareas de la luna
Soy un salvaje
un insecto invisible
volando en la siesta
Quiero saber
donde está la música
y la poesía
Ella estaba dura
como el corazón de un nogal
durmiendo como una santa
en la madrugada
En mi barrio
hay pájaros que, sorprendentemente,
cantan por las noches.
Glenn se sentaba al piano
con el mentón casi a la altura del teclado
y su cuerpo comenzaba a balancearse,
a girar en torno a un eje imaginario,
a un sol, a una estrella diminuta que existía
dentro de su cabeza,
marcando el tempo de la música que estuviera tocando.
Tarareaba las melodías mientras lo hacía,
a veces con voz de barítono.
Puede oírse su voz en numerosas grabaciones.
Sus dedos bailaban sobre las teclas,
daban el pulso perfecto.
A veces, por las noches,
puede sentirse dentro nuestro
el pulso perfecto de un dios que está dormido.
En Glenn
todo el día estaba despierto.
Todo el día.
Y Glenn
todo el día
estaba dormido.
Todo el día.
Cuando ves su alma
entendés que Glenn estaba atrapado dentro de esa noche
y como algunos pájaros de mi barrio
cantaba, cantaba, cantaba,
dentro de esa noche.
Su música llegó a las estrellas.
Su canto fue perfecto.
Como un dios.
En el disco de oro que la NASA incluyó como parte del programa Voyager 1
hay grabaciones de Glenn tocando a Bach
para que lo oiga todo el Universo
aunque siempre sea de noche.
Como un dios
Glenn siguió tocando.
Su canto fue perfecto.
Su noche fue perfecta.

hoy en la televisión un señor quería casarse con un delfín inflable. supongo que hay cosas de la soledad que no conozco. me quedé buscando cosas inflables en casa, así que no vi a ningún amigo. encontré un globo aerostático viejo. lo inflé pero al parecer estaba pinchado. te llamé y dije ‘encontré un globo aerostático en casa, es muy lindo, voy a casarme con él’. me dijiste ‘si, también vi ese programa’ así que dije 'sos una puta' y corté. te llamé y pedí perdón y te dije ‘me siento solo’ y vos dijiste ‘yo también te quiero’.
hoy me cansé de esperarte en la puerta de casa así que me acosté en el suelo de la entrada y la gente me preguntaba qué hacía y yo decía ‘la tierra se está muriendo’ y las personas se iban sin preguntarme nada. unos chicos que volvían de la escuela me patearon y yo miré al cielo y dije ‘la tierra se está muriendo’ y no entendieron y se fueron. el cartero me preguntó qué pasaba y yo dije ‘la tierra se está muriendo’ y se
hoy miré al techo y escuché música y te llamé y dije ‘me siento muy solo’ y dijiste ‘¿por qué no venís?’ y dije ‘me duele el estómago, ¿vas a venir mañana?’ y respondiste ‘bueno’.fue sin dejarme cartas así que cerré la puerta. no viniste y te llamé y dijiste ‘perdoname, hoy me quedé dormida’ y yo dije ‘la tierra se está muriendo’ y cortaste.
hoy miré por la ventana todo el día y vi pasar a una familia en bicicleta y quise andar con vos en bicicleta así que busqué mi bicicleta en el garaje y la bicicleta estaba desinflada. lloré desesperada y ruidosamente y abracé mi bicicleta.
hoy no atendiste el teléfono así que me limité a leer un libro sobre el feminismo y dije ‘todos los filósofos fueron misóginos y enfermos’ así que me acosté y miré al techo y trate de imaginarme siendo una mujer. mary wollstonecraft decía que la mente no tiene sexo.
hoy me escondí debajo de mi cama.
hoy me dolía mucho el cuerpo. parecía que iba a llover. no sé de qué hablar, me siento solo.
hoy atrapé una cucaracha con un vaso en la mesa. le conté de las veces que venías a casa y comíamos frutillas y mirábamos películas y mirábamos por la ventana y te acariciaba y besaba y te decía ‘te amo’ y dormíamos abrazados. le dije ‘me siento muy solo’ y la cucaracha dijo ‘ustedes eran muy aburridos’.
hoy abrí la puerta para buscar las cartas pero no me animé a salir así que cerré la puerta y lloré hasta que me quedé dormido. me desperté por la noche y la cucaracha me dijo ‘me siento sola’ así que vimos duro de matar y nos quedamos dormidos y cuando me desperté pasaban una película en blanco y negro con gente cazando conejos y sentí lástima y quise acariciar un conejo y lloré hasta que me quedé dormido.
hoy dormí todo el día. soñé con un mundo sin policías ni políticos ni canales de televisión ni gobiernos ni cárceles. era muy parecido a este mundo, la gente se quejaba igual. había menos gente gorda.
hoy te llamé y te dije ‘me siento solo’ y me dijiste ‘estoy viendo fotos de cuando tenía siete años’. no supe qué decirte así que cortaste.
hoy te llamé y te dije ‘me siento solo’ y me acordé que ayer lloré por tres horas después de que cortaste así que pensé en algo rápido para hablarte. te conté que cuando yo tenía siete años mis compañeros de escuela no me invitaban a sus cumpleaños, pensaban que yo era aburrido. en clases a veces iba a la iglesia y rezaba y me sentía bien porque siempre me habían dicho y siguen diciendo que soy un chico bueno porque soy tranquilo. soy obediente y tranquilo, entonces soy bueno. cuando era chiquito quería ser bueno para que me digan que era bueno pero era aburrido y no tenía amigos. lloraste un poco y cortaste sin decir nada.
hoy la cucaracha me contó que una vez una cucaracha le rompió el corazón y que intentó suicidarse poniéndose bajo mi pie y dijo que yo me di cuenta que casi la piso y la dejé vivir y me dijo ‘te amo’. no entiendo lo que me pasa. te llamé y te conté de la cucaracha y solamente me dijiste ‘ya no quiero verte’.
hoy me dieron ganas de querer escribirte pero no quise así que me acosté en la cama y me imaginé que mi almohada eras vos y me dijiste ‘quiero que me abraces’ y cuando te abracé me dijiste ‘ya no quiero verte’ así que apuñalé la almohada.
hoy me desperté con ganas de apuñalar algunas cosas así que apuñalé tus peluches y los peluches lloraron y me dio vergüenza. te llamé y dije ‘hoy apuñalé tus peluches, perdoname’ y dijiste ‘número equivocado’.
hoy apuñalé mis sillas y mi mesa y la cucaracha me dijo ‘me siento sola’ y la apuñalé un poco y dejó de sentirse sola.
hoy me acordé que tenía que comer, así que lo hice. comí una manzana y un pera y vi los cazafantasmas y la baba verde me hizo acordar a vos.
hoy la cucaracha no me habló, así que leí un poco. en una parte del libro decía «creo, desde un punto de vista legal, que hay sólidas evidencias para procesar a todos los presidentes de estados unidos desde la primera guerra mundial. todos se han visto envueltos en crímenes de guerra, aunque en diferente grado, los militares normalmente proceden a crear un desastre económico, siguiendo las recetas de los consejeros estadounidenses, y luego deciden hacerse con las riendas del poder. el control militar puede hacerse prescindible si nuevas opciones entran en juego, por ejemplo que el control sea ejercido por el fondo monetario internacional, que como el banco mundial presta recursos al tercer mundo provenientes de las grandes corporaciones industriales» y empecé a reírme y no podía detenerme.
hoy te llamé y dije ‘estoy esfumándome de esta realidad, me voy a otra, igual que thomas a. anderson’ y lloraste mucho y dijiste ‘basta, facu, dejame en paz, ya se terminó’.
hoy me sentí solo y pensé que cuando la muerte venga a buscarme no va a encontrarme porque voy a estar muerto, así que pensé que la muerte debe ser la persona más solitaria del mundo y lloré un poco por ella y empezó a llover y me sentí muy solo.
hoy me sentí muy solo y hace mucho que no hablo con personas y me puse a escribir algunas cosas y creo que voy a casarme con mi teléfono y entiendo ahora al señor que quería casarse con su delfín inflable y mañana es mi cumpleaños.
hoy me suicidé, espero que no estés celosa. casi me ahorco con el cable del teléfono pero pensé que ibas a llamarme así que dejé el teléfono y agarré un cuchillo y apuñalé mi pecho. no llamaste, no sé porqué, solamente tenía ganas de que dijeras feliz cumpleaños.
Una narrativa que pone en escena al cuerpo y al lenguaje como cruce lúdico, que permite indagar los intersticios del poder, y con ello dar paso la apropiación del deseo.
por Cristhian Barragán Pérez

¿Cuál es el recorrido y límite de las identidades sexuales? ¿En qué forma se edifican en el interior de un discurso de poder, a la vez que generan prácticas subversivas? Y sobre todo, ¿cuál es el papel de la literatura en este proceso? ¿En qué forma es capaz de construir un relato de aquella experiencia de fragmentación ligándola al concepto de puesta en escena y performance?
Un primer apunte: el cuerpo es una superficie sobre la que se inscriben numerosos discursos. Aquello que desde el poder ha sido impreso -metafóricamente- sobre la piel, genera una serie de prácticas que se replican a sí mismas (performatividad) hasta crear el esbozo de una identidad, de un ser, de un canon corporal.
El cuerpo, en otras palabras, actúa como el protagonista de una obra teatral que situado en medio del escenario es incapaz de escapar a las voces y las miradas del público, ofreciendo siempre el mismo repertorio, a saber, una reiteración de los actos en los que el amor es siempre el mismo amor, el deseo es siempre el mismo deseo, el sexo es siempre el mismo sexo, (es decir el sexo heterosexual y normativizado) ¿Es posible escapar de estos constructos, desplazar su centralidad y límites, empleando precisamente las posiblidades que ofrece la literatura? hasta crear el esbozo de una identidad, de un ser, de un canon corporal.
Un segundo apunte: la literatura es performance. Nada más irrevocable que la mutabilidad del texto literario. A partir de su composición es posible movilizar e interpretar la realidad en múltiples contextos y niveles de representación. Ya lo hizo el mismo Herman Hesse en su famoso libro El Lobo Estepario, al interior de su Teatro Mágico -"la entrada cuesta la cordura"- la realidad se descompone hasta convertir a todos sus personajes en figuras de arcilla que se desplazan erráticamente por pasillos y escalinatas.
Performatividad del cuerpo y performance del lenguaje. Cuerpos desdoblados y textos ambiguos. Con la literatura queer se abre la posiblidad altamente lúdica de explorar los intersticios del poder, los rincones innominados del propio cuerpo, y con ello dar paso a una apropiación de los deseos otrora abyectos. Todo a cuenta de subvertir los elementos constitutivos de la literatura, vale decir el sujeto literario, interpelando e incomodando al lector, cuestionando el sentido mismo del relato, su estatus ontológico, empleando para ello estrategias alternativas de creación y distribución (por fuera de las casa editoriales, haciendo un uso extensivo de los soportes digitales, supresión del famoso "agente", etc).
Lo importante, en cualquier caso, consiste en seguir escribiendo, en seguir experimentando, en comprender que el relato es consustancial a la vida misma y transcurre en todos los momentos y ámbitos, y que para convertirlo en texto no hay más que procurarse la sobriedad necesaria para conferir a esas experiencias el ropaje más apropiado: el de la literatura.
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Texto publicado originalmente en la Revista Equidad y en el blog de Cristhian Barragán Pérez