Entrevista a Alejandro Gómez, frontman y principal
responsable de Perrosky, el incendiario grupo chileno que vuelve a la
Argentina. Un repaso por su sonido, su historia y su visión.
Por Claudio Kobelt
Un blues
galopa salvaje y desbocado sobre la pradera. Un slide sobrevuela la cordillera
con majestuosa belleza, mientras los rocanroles atraviesan las fronteras como balas disparadas
en un duelo por amor. El dúo chileno PERROSKY vuelve a la
Argentina con los bolsillos llenos de blues, folk y rockabilly espacial, y esta
vez para presentarse, por ejemplo, nada menos que en el Festipulenta
Vol. 22 .
Este nombre
registrado del rock chileno que nació hace más de 10 años bajo la forma del proyecto solista de Alejandro Gómez, halló
su cuerpo final al sumar a su hermano Álvaro en la batería. Encontró en esa unión
un sonido crudo y en constante mutación, manteniéndose siempre en las llamas de
un candente blues.
Arrancó motores a principios de la década del 2000, y sin
nunca detener su marcha, Perrosky editó en el camino diversos Lps, Eps y singles,
muchos de ellos tan fundamentales como
innovadores para el nuevo rock latino.
Antes de su
paso por Buenos Aires, charlamos con
Alejandro Gómez, fundador, compositor, cantante y creador de este proyecto. Es
decir, el mismísimo Perrosky en persona.
Escrituras Indie: El proceso de composición, la
dinámica en vivo, la búsqueda estético-sonora ¿Qué sentís que cambio en todos
estos años de trayectoria?
Perrosky: Bueno,
podría decir que en la composición nunca dejas de aprender. Hay veces que las
canciones salen muy fácilmente, y otras
que cuesta mucho dar con ellas, es decir sentirte cómodo con ellas y feliz de
tocarlas. Eso creo que es lo que buscamos en lo que hacemos: sentirnos bien y
pasarla bien dentro de todo. En la dinámica en vivo creo que también siempre es
diferente pero creo que siempre partimos como haciendo un calentamiento previo
para terminar arriba de la pelota, pero también depende del tiempo que nos den
para tocar y mostrar lo más posible. Creo que inevitablemente con los años vas
adquiriendo experiencia, ya sea de vida o en el oficio. Nosotros ya no somos
unos niños y estamos en esto hasta el cuello, no nos queda otra que ponerle el
hombro a como de lugar, siempre tratamos de reinventarnos a nuestra manera
siempre que estemos ambos de acuerdo.
EI:
¿Cómo ves hoy, diez años después, el Otra Vez, el primer
disco que los unió como dúo?
P: Creo que es un
disco que ha envejecido bien, aún seguimos tocando casi todas sus canciones. De
hecho “La Pena va a Pasar” ni siquiera aparece en la lista de canciones del
disco (Ndr: Track escondido en el
disco) y es una de las más
emblemáticas hasta el momento se podría decir. El sonido me gusta mucho
también, muy precario pero capta bien lo que quisimos decir en ese momento.