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Zindo y Gafuri Ediciones nació a fines de Diciembre de 2009, a la salida de un examen de Problemática de la Comunicación, materia del ingreso de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ. Nicolás Pinkus, Patricio Grinberg y Mauro Lo Coco son poetas que forjaron una amistad a partir de una Beca Taller dictada por Fundación Antorchas en el año 2000. Desde ese entonces venían publicando en diferentes editoriales y revistas del mundo literario porteño. En una conversación entre optimista y delirante, deciden que lo mejor para publicar es unir esfuerzos e independizarse. Llevan unos cuantos años sin publicar y están cansados de todo, pero especialmente de lidiar con las dificultades típicas de las publicaciones de poesía (falta de $$$ y apoyo, escasa difusión, poquísimos espacios para hacer circular las producciones).
A priori, la idea fue autoeditarse e invitar a otros amigos del medio poético a hacer lo mismo.  El proceso de fundación y organización de Zindo & Gafuri duró aproximadamente un año. Fueron varias reuniones y muchos más daikiris en la casa de Pinkus.  Se tardó bastante en definir el nombre de la Editorial, pero finalmente se eligieron los nombres de dos maestros Zen que visitaron la Argentina durante 1999 y cuyas enseñanzas atraviesan el espíritu estético en el que Grinberg, Pinkus y Lo Coco coinciden.
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Emilia, la última creación de Claudio Tolcachir, con actuaciones impecables y perturbadoras de Elena Boggan y Calos Portaluppi, nos enfrenta a los efectos del olvido y la incomunicación en las entrañas de una familia resquebrajada.

por Cristian Franco



No es fácil digerir Emilia. Una lectura perezosa vería en esta obra un relato sobre la violencia familiar; tal vez sobre la violencia de género, sobre el patriarcado; también, por qué no, sobre la injusticia del olvido. Pero lo cierto es que hay mucho más que eso. Tanto, que desmontarla por completo, descifrar su centro secreto, me parece imposible. A pesar de su sencillez aparente, en esta nueva obra de Claudio Tolcachir cada vez que creemos haber hecho pie en tierra firme, atrapado algún sentido, se abre una trampa, un desvío que nos devuelve a la incertidumbre.
Autobiografía y confesión, el relato que nos hace Emilia de su encuentro con un padre de familia que una vez fue un niño que ella crió, está plagado de silencios, de medias palabras, de opacidades. Lo que vemos en escena es el despliegue de su memoria, sus retazos, estamos dentro de su cabeza: ella recuerda para nosotros —está en la cárcel: algo pasó, algo hizo— nos relata ese encuentro, su entrada en la intimidad de una familia feliz; papá, mamá, el nene, recién mudados, la reciben en la casa nueva, donde apenas empiezan a acomodar sus cosas.
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Natalia Goncharova
Una vez...

Una vez
vino a casa una fotógrafa
muy sincera
con una gran cámara fotográfica
me dijo
que yo desperdiciaba
mi vida
que podía ser mucho más feliz
de lo que era
¿Pero cómo más feliz?
si hago mi vida todo lo feliz que puedo
La fotógrafa me contó
que si hacía foco, si buscaba
un lente teleobjetivo
encontraría una forma
para ser mucho más feliz.
Esa semana no había parado de llover
el balcón estaba lleno de hojas y suciedad
y los vidrios de las ventanas
se veían opacos.
Como era sábado, aunque hubiera venido la fotógrafa
yo quería limpiar
le dije, qué tal si hacés una serie
de fotos para exponer
que se llame
una mujer limpiando su casa.
Puse detergente en un bols
con mucha agua
y empecé a fregar los vidrios
hasta llenarlos de globitos de espuma
que explotaban y brillaban
después les tiré
agua caliente
para que el sol
de las 11 de la mañana
la evaporara más rápido
ella sacaba fotos a los charcos
o detrás de la ventana
donde mi pelo se volaba
a mí no me importó
que me tapara la cara
mi pelo
siempre iba para el lado opuesto
de mis brazos
que pasaban el trapo o la esponja
y sentí que quedaría bien
en la fotografía.
Recordé un cuadro cubista
donde hay burbujas
una plancha, carpetitas con puntillas
y un diario.
El nombre de la pintora es
Natalia.

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[Micro-excursiones] es un cuestionario que va en busca de músicos y compositores, con el fin de conocer sus ficciones personales. Es una adaptación, algo transgredida, del cuestionario Proust. Las preguntas son simples e impersonales, pero a la vez pretenden ser un disparador. Es el primer cuestionario en donde las preguntas no importan. El mérito y la inventiva corre por cuenta de los músicos.


[Mini-Bio o Auto-semblanza]

Nacido en agosto de 1985 en Godoy Cruz y criado en Luján de Cuyo, Mendoza. Hace 7 años que se mudó a la capital. Envejeció muy rápido.

1. ¿Qué condiciones se tienen que dar para que empieces a componer?
Una mañana sin internet. Una tarde con Mariano Castro. Una noche en lo de Arturo.  

2. ¿Cuál es tu héroe o antihéroe de ficción favorito?
Un antihéroe, estúpido, arrogante y encantador es Barry Lindon de Kubrick.

3. ¿Qué talento desearías tener?
El de Federico Calandria.

4. ¿Cuál es tu posesión más atesorada?
El trabajo independiente.

5. ¿Cuál es para vos la manifestación más clara de la miseria?
mmm... tener más, gastar más, conformarte menos.  

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Poesía Entre La Hierba es un ciclo audiovisual quincenal que busca retratar la intimidad de los espacios visitados por cada poeta en la puesta en escena de su obra, a través de la lectura, el aquí y ahora de la poesía, donde es posible percibir el grano más fino de la voz haciéndose lengua.


Esta vez retratamos a Gabriela Pignataro leyendo “David Lynch sueña conmigo” de la plaqueta Eso que no se parte / es una respuestaDifusiónA/lterna 2014. Un poema que se deja ir en pequeñas imágenes en un camino, siempre acosado de abismos y  ausencias. La construcción de cada verso es un saberse efímero como atravesado y recortado por las ventanillas de un auto en movimiento, las sombras de los árboles se vuelven rostros y feriados regionales. Lo apacible, lo perturbadoramente apacible, se hace intriga entre líneas. El poema lyncheano busca pausas y descansos viscerales en esos viajes que no son otra cosa que salir a la introspección, al encuentro del ser uno mismo, al margen de la ruta y en el centro, de eso que se parte pero que es una respuesta a toda pregunta sobre la existencia, saberse ante todo finito, un auto vacío y un volante sin jinete sumergido en la neblina de un pueblo perdido en el tiempo.