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| sobre la artista |

"nací hace 21 años en colegiales, viví en tres barrios fundamentales para mi: villa urquiza, chacarita y parque chas. digo fundamentales porque ahora noto cuanta influencia tiene para mi priorizar las calles tranquilas, los árboles, el barrio y sus costumbres, los personajes, los perros que siempre están en la misma reja y los gatos que duermen en la misma ventana. empecé a sacar fotos con la adolescencia flogger en la que era importantísimo tener registro de todo, de uno ,de la ropa, de tus amigos. en algún momento me interesé por la cámara de rollo con la que mi mamá me sacaba fotos cuando era bebé, una linda soviética zenit. y así llegó la fotografía a mi vida, puedo decir que hice dos cursos que no me duraron ni un mes, y que todo lo otro lo aprendí con errores malignos, como abriendo la tapa de la cámara sin el rollo rebobinado, rompiendo el rollo con un arrastre roto, trabando el modo manual de un lente y dejándolo en cualquier diafragma, sacando rollos completamente oscuros y horribles. creo que eso me puede pasar incluso hoy con 5 años de experiencia, pero es de lo que más me gusta de la fotografía con fílmico: casi nunca podés creer que las sabés todas. y eso para mi es muy  importante...primero por pesimista, y segundo porque tener los pies en la tierra es mi regla número uno. cuando me preguntan qué clase de fotografía hago no tengo una única respuesta. voy girando por donde me lleven mis ganas. me gusta mucho hacer retratos, en la calle, en la naturaleza. me gusta la ciudad vacía y la montaña con gente. me interesa lo documental, aunque creo que me falta mucho conocimiento para lograr algo así. no sé si tengo un estilo, pero creo que se notan las cosas que me importan, la curiosidad, el cuerpo humano, los rostros, expresiones, la luz, la forma de las cosas. también soy un poco cabeza dura, durante años me dijeron que nunca iba a lograr nada con esto del rollo, que el digital era el camino. hoy respondo mails de marcas que quieren sí o sí sus campañas en rollo, eso me llena de orgullo porque creo que es un material noble, y espero poder manejarlo a la perfección algún día."

más fotos de violeta en su tumblr
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 by Elektrikk


cuando escribo un poema
pienso en derribar una montaña
pero nada de eso pasa
ni escribir el poema
ni derribar la montaña
pasa otra cosa que está más o menos
buena, de otra forma
que es encauzar un tren
en vías torcidas a través
de un bosque cerrado
no lejos de la ciudad
y el tren todo el tiempo
está por irse a la mierda
y hacerse mierda
contra los árboles
hacerse uno
con la mierda
ideal sería que los poemas
piensen que estamos derribando
montañas pero se comportan
de otras maneras
vagas
voy a encontrar
una cara
tan hermosa como una montaña
para derribarla cueste lo que cueste
una cara tan hermosa como la mía
para hacerle comprender la mala suerte que tiene
cuando quiero derribar una cara
pienso en escribir poemas
pero nada de eso pasa
ni derribo una cara
ni escribo poemas
y las montañas siguen mirando
desde el lugar donde las construyeron
cuando me preparo a encauzar el tren
pienso en el lugar donde están construidas
las montañas a las que quiero llegar
como si fueran caras hermosas
las cuales derribaría con marcadores
ideal sería que las caras
piensen que estamos derribando
poemas pero se comportan
de otras maneras
más indiferentes
voy a encontrar una montaña
tan hermosa como una cara
un lugar perfecto
para esculpir tu cara
cuando esculpo una cara
pienso en escribir un poema
pero nada de eso pasa
ni esculpir la cara
ni escribir el poema

...

el afecto
es a la belleza venusina
hermosa
afrodisíacamente congelada
lo que un espigón pequeño
a un mar inmenso

en la venus de milo
de nuestra mente
una venus de milo
hermosa enferma
con los pies mojados
en costra de una almeja
vibrando
entre nuestros cuerpos
o lo que pensamos
que son
nuestros cuerpos

quisiera volver
a hacerte
sentirme
de otro planeta
pero
¿para qué?
vos me seguís
y yo te sigo soñando
lo que un espigón pequeño
a un mar inmenso


| Sobre el autor |
 
Fradi (1992). AKA Francisco Ocampo. Publicó los poemarios En Helsinki (2009), Poemas Reciclados y Aferrarse al impulso (2014); también se encuentra por lanzar El afecto de la contradicción, todos editados de manera independiente.
Además es músico y actual/circunstancialmente disfruta de tocar y grabar con las bandas Lache, La ola que quería ser chau, Viva Elástico y El pistolero García.
Tiene ganas de escribir todo lo que puede como puede, si puede; si no, también. Y si no sabe, escribe.
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collage digital de matt wisniewski
La edad atómica

Poesía de carne y hueso furia y amanecer
Ahora es posible atravesar continentes sin un centavo en el bolsillo
O caminar toda la noche en cualquier ciudad
Con una botella de ron  
Y un buen amigo que se expande por el cielo
Caminar toda la noche
Hasta llegar a ninguna parte
Pero llegar a construir
Cierro los ojos y nos miro en la edad atómica
Chicos hermosos de cabello alborotado 
Discutiendo largas horas bajo la lluvia
Ladran junto a los perros de la noche
Los perros que bajo el sol desaparecen
Porque saben que en la oscuridad
Se esconden las flores luminosas de los sueños 
En la edad atómica se deja todo
Para lanzarse a los caminos
Y todo está bien
Todo está bien   Todo está bien
La violencia de la que no se escapa está bien
Las heridas de la desilusión están bien
El cáncer del tiempo está bien
El hambre
Los edificios que se derrumban
La lluvia de dos cuerpos encontrándose por vez primera
Labios abiertos
Juegos al filo del barranco 
Trifulcas
Todo está bien
Menos la inmovilidad y el silencio
Corre más rápido que la policía
La suma de los errores hace un estilo
Baila   baila Sobre las ruinas de un país sin nombre
La bandera son los niños destrozados
Las aves cantando su corazón
En el corazón de los árboles
Que miran todo
Aprendimos más en una canción de 2 minutos
Que lo supuestamente aprendido en una escuela
Rostros jóvenes que no crecerán tristes
Porque enfrentan la vida y sus miserias
Y saben que lo más hermoso se esconde en el siguiente libro
En el siguiente acuario
En la siguiente noche
En el siguiente sexo
En la próxima canción
No hay refugio
Un país abierto en los corazones
Así
en plural
Porque ahora no basta con la sístole y diástole propias
Ahora se suman el palpitar de toda la flora y toda la fauna
Del cielo y del infierno
Todos los poemas
Todas las caricias
Todo cabe dentro
En la edad atómica 
Sólo hay dos maneras de vivir
la primera es disfrutar sin parar
la segunda no la conocemos

*Poema pertenece a La edad atómica (La Bella Varsovia, 2014)

| Sobre el autor |

Gerardo Grande (Ciudad de México, 1991), ha publicado en revistas de mayor circulación en México como: Tierra Adentro (Conaculta), Radiador, Trifulca, Punto en Línea (UNAM), La Gaceta Literal (número especial de joven poesía mexicana), en la selección de 30 poetas nacionales de la revista Punto de Partida (UNAM). En  el xtranjero ha publicado en las revistas Ping Pong de República Dominicana, en las revistas española Playground Magazine y  Koult. Poemas suyos aparecen traducidos al inglés en la revista digital de Estados Unidos Big Bridge. Ha participado en festivales de poesía y ferias del libro en México y en el extranjero. Tiene publicados los libros Animalito Rockero (UANL-Fonca Conaculta, 2013), Canto de mi árbol en el incendio (Mantarraya Ediciones, 2014)  y en España, La edad atómica (La Bella Varsovia, 2014). Interesado en el lenguaje cinematográfico, Gerardo filmó el booktrailer para su libro Animalito Rockero y el booktrailer para Canto de mi árbol en el incendio. Es compilador y prologuista de AstroNave: Panorámica de poesía mexicana (1985-1993) (UANL-UNAM, 2015). Fue becario del “Curso de Creación Literaria para Jóvenes, 2011, capítulo  Monterrey” (Fundación para las Letras Mexicanas-Universidad Metropolitana de Monterrey). Actualmente mantiene la columna “Carne, hueso, furia y amanecer” en el periódico digital Sinembargo.mx y es corresponsal de México en Argentina para la revista Picnic. 
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 por Damián Lamanna Guiñazú

Antes que estos poemas existieran, Pamela me contó que tenía pensado juntarse a hablar con su papá sobre la historia de su familia siria, en particular de su abuela. En ese momento la imagen que idealizó mi cabeza fue una cocina a media luz, con predominio de colores ocres de un domingo de merienda, el humo del mate, el olor de alguna torta. Un padre que vuelve a sentar a uno de sus hijos para contarle una historia, pero esta vez pensando en su propia sanación, la necesidad de hablar de su pasado. Una escena absoluta y chamánica de transmisión oral de memorias para que la comunidad se expanda.

Después vinieron los poemas. Una serie de textos breves que fue mutando con el paso de los meses, años y de la cual tuve la oportunidad de acceder a muchas versiones y reordenamientos. Una arqueología sobre la construcción de un libro, quizá al ritmo de la comprensión que su autora fue haciendo de sí hasta decidir qué contar.

Son varios los tópicos o matices que se desprenden de las páginas de Espinas (Del Refalón, 2015). Por un lado un nuevo relato sobre la inmigración de principios de Siglo XX. Familias europeas que viajaban a Argentina en condiciones precarias para instalarse o bien en ciudades rebalsadas de conventillos y lenguas, o bien en territorios provinciales en un principio bastante despoblados o bajo el control de una clase criolla blanca y católica arraigada desde la conquista y las campañas militares. Primera dificultad ¿Cómo se construye una vida siendo "otro" como marca de origen?

Por otro lado, la violencia u opresión dentro del mismo dintorno familiar. En Espinas resulta claro: el patriarcalismo más hondo ejercido por los varones hoscos; el amor de las mujeres capaces de dar vida, incluso de salvarla, de habilitar el juego, pero pasivas, apenas resistentes, máquinas (o no, porque ni siquiera se llegaría a la tecnología de la máquina, hablamos de algo más ancestral) condenadas a parir y soportar la humillación y el engaño. La heroína de este libro, de quien se anticipa "el poder de sus ojos abiertos" como condición inherente, es una mujer que aguanta, que sufre incomprendida frente a "esos hombres" que simplemente encarnan el mal, un mal rotundo, insensible siempre. Sin embargo, no se explica demasiado quiénes eran ellos. Me pregunto, entonces, si trabajaban, cómo eran sus vidas, su pasado, por qué habían tenido que emigrar a una nueva tierra y cómo ésta los había recibido cuando tuvieron que salir a pelear la subsistencia. En síntesis, ¿cuáles eran los mandatos para los hombres rudos crecidos o clavados en un escenario de post campaña a decenas de miles de kilómetros de su niñez?

Acá no hay oportunidad para ellos. Quizá porque Espinas también es una pequeña historia de civilización y barbarie cuya frontera es la lengua. Por un lado los analfabetos opresores; por otro, la resistencia de los libros como un ambiente sacro que habilita la ficción de los juegos, el escape, el quiebre del destino. También el colegio como instancia cohesiva para los niños de familias extranjeras. ¿Por qué este niño, el padre señalado para transmitir la historia familiar va a la escuela y es distinto a los otros? En esta tensión, en estos linajes que crecen como enredaderas entre los portarretratos, nace la voz del yo lírico. Este libro es el resultado de ese pacto: Para que la cadena familiar exista, hay que escribirla “todo lo que puedo”, anudarla como lana. Y quien puede hacerlo, tiene el poder de señalar quienes son los buenos y los malos. Los subalternos y los héroes que construyen el ejercicio de toda historia.

Para finalizar, detrás de todas estas formalidades o vicios de interpretación, motivos que hacen justamente que disfrute mucho sacar agua ante cada nueva lectura de sus tan precisos y encantadores versos, vale señalar (y ya lo anticipamos) que estamos sobre todo ante un poemario de memoria y sanación. Versos que corren como una totalidad inseparable e imposibilitan meter la mano para quedarse con un solo fragmento: los dedos se humedecen y regresan vacíos.

Pamela Neme Scheij indaga en la historia de su familia en busca de esas marcas que llegan hasta el presente. Construye su propia figura paterna, limpiando, borrando, sacando de todo recuerdo ese lado oscuro. La memoria y el olvido como pares inseparables, como voluntades para forjar una identidad. Todo este dolor es imprescindible para que la escritura pueda sobrevivir y multiplicarse. La familia es una molécula y la historia viaja en esa sangre.

En uno de esos textos mil veces citados, Tesis de la Filosofía de la historia, Walter Benjamin (perseguido por los nazis, vale aclarar en todos los contextos) imaginaba a un ángel que miraba las ruinas del pasado, sus alas desplegadas tratando de comprender, de hilvanar. El futuro se construye en la interpretación de esas ruinas. Y ahí los ojos del padre a medio cerrar, las imágenes proyectadas. La necesidad de contar una historia que recupera la oralidad (alfabetizada) y la convierte en escritura. Así como la placa de bronce del cementerio ha sido robada, es momento de volver a decir. Dimensionar el cuerpo, ajustar cuentas para que el linaje continúe. En la forma de una aún pequeña niña que gatea, corre trastabillando y balbucea sus primeras palabras. Un día preguntará quienes fueron todas esas caras que cuelgan en las paredes de la casa.

 | extracto de Espinas |


Cuando papá cierra su boca
para callarse o dormir
veo a Nadua, esos labios
de ondulación aguda
un gesto en mi abuela
idéntico al dolor.

Ella anda aún
en las fotos escasas
da cuerda a sus pestañas
me mira quietita
yo nací tarde
no alcancé ni sus brazos.

...

Como Nadua en la niñez
tatué nuestro linaje
en mis brazos.

Líneas, sombras que acomodan
cada pena, entrega y esperanza
en su lugar preciso.

El vibrar de tu voz, papá
entrama los vestigios
de esas memorias
ya casi sin dueños.
No quiero
que se disuelvan. Escribo
todo lo que puedo.
Lo hago
como si tejiera a dos agujas
con dos espinas.


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[Micro-excursiones] es un cuestionario que va en busca de músicos y compositores, con el fin de conocer sus ficciones personales. Es una adaptación, algo transgredida, del cuestionario Proust. Las preguntas son simples e impersonales, pero a la vez pretenden ser un disparador. Es el primer cuestionario en donde las preguntas no importan. El mérito y la inventiva corre por cuenta de los músicos.
foto Nadia Guzmán 

[Auto-semblanza]
me gusta no aburrirme, lo cual me sucede a menudo sino hago cosas que me gusten y que sean diferentes entre si.

1. ¿Qué condiciones se tienen que dar para que empieces a componer?
Primero que todo, tengo que estar a solas y en contacto con mi silencio. Luego tengo que tener algo para decir.
2. ¿Cuál es tu héroe o antihéroe de ficción favorito?
La pantera rosa. Homero Simpson
3. ¿Qué talento desearías tener?
Me gustaría ser mas fría en algunas cosas
4. ¿Cuál es tu posesión más atesorada?
Soy muy posesiva con las cosas que me gustan mucho, no importa lo que sea, un tarro, un auto, una remera.
5. ¿Cuál es para vos la manifestación más clara de la miseria?
Cuando alguien subestima a otra persona
6. ¿Cuál es la cualidad que aprecias más en los seres humanos?
El buen humor, la cooperación, la amistad desinteresada
7 ¿Cuál es habitualmente tu estado mental?
Bastante desordenado
8. ¿Cuál es tu idea de felicidad?
Una vida siempre creativa, siempre con desafíos.
9. ¿Cuál es tu mayor miedo?
El aburrimiento
10. ¿Cuándo y dónde fuiste más feliz
En mi pueblo natal (Oriente) y cuando me vine a vivir a la ciudad de La Plata
11. ¿Qué canción que hayas escuchado últimamente te hubiera gustado componerla vos?
Five to one (the doors)
12. ¿Qué canción que hayas incluido en un disco o interpretado en vivo no volverías a tocar? ¿Por qué?
Tocaría cualquier canción que haya interpretado en cualquier disco, no tengo razones para que no suceda eso
13. ¿Cuál es el peor disco de la última década?
No sé
14. ¿Qué libro te hace sonreír?
Momo, de Michael Ende
15. Si sufrimos un ataque de Godzilla y tenés la oportunidad de salvar de sus garras a una banda o músico, ¿a quién salvarías?
A Shaman Herrera.
16. Si después de muerta volvés convertido en zombie ¿a quién morderías primero?
Ni idea.
17. En tu último disco ¿encontraste la forma justa de expresar lo que querías?
Si. (Gracias, Poli)
 
[Contacto]
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Ilustración: Sandra Dieckmann


Eros
(Una mujer penetra por el culo a su hombre)

Yo, dueña del filo del mástil ardiente de deseo, babeado involuntariamente por su cuerpo dormido y solo, toco las teclitas de la máquina de escribir que es su pecho. Desde atrás toco, y palpita mi lengua dentro suyo. Es el segundo sexo: oloroso/agrio de un hombre aún no eyaculado, solo, triste y húmedo, toco su cuerpo con el cielo doloroso de mis senos, raspo con la mano que llevo marcada el corazón de su espalda, su sudor frío que se envuelve como humo en el firmamento, en el paraíso de los pezones desesperados que se clavan dentro suyo, le penetro.
Soy una vez más el filo de la navaja-animal, soy el delfín solitario que nada libre en un mar de hermosas lágrimas. Mis cicatrices que lo raspan son huellas de los azotes de la Luna, son las gotas tatuadas de un sexo bestial que descansa. Mi clítoris extraviado desde antes de nacer se desboca y grita, excreta las mismas alimañas y ácaros que siempre salen de su hocico.
Yo hago explotar a pulso cada uno de sus sentidos de hombre, aplacando su poder de león furioso, que ahora es un macho violado el cual aúlla despacito, hasta que la noche deja de ser noche, hasta que la brillante última gota de su espalda caiga por fin lentamente en una siniestra laguna de jugo de naranja que se halla en el suelo. Quedamos abrazados, somos los silenciosos monjes de este palacio que nace de nuestros cuerpos, formamos juntos las cavernas del exilio de los ecos, que dorados, transforman aquella obscuridad en una nueva selva virgen.

...

Simoné

Mujer de malas intenciones hiéreme encima de la herida
Caigo sin lugar a donde llegar
Me humedezco
Me muero
Soy antílope o caballo de la muerte
Vivo esquizoide en una charco de sangre y me lavo con barro para ocasiones espaciales
Me gusta herirme excesivamente y nadar en el humo de un cigarrillo
Alguien flota en el aire y me convierto en abismo
Me estoy mojando en la sangre
Soy cuervo, uña, dios y demonio en el mundo
Me hundo y no encuentro escapatoria
Mujer, tú
Tu dulzura no me atemoriza
Pero tengo miedo y sudo frio
Tiemblo en la latitud de su dulce piel que me engaña
tengo el corazón hecho añicos
Como un souvenir o como una prostituta
Navego en el eterno océano de su música
Y esa es la que me lleva a la costa donde las aves dinosaurio no me hacen caso
Ni mi pensamiento freudiano ni mi filosófica negación a lo eterno me proveerá una sonrisa
Huyo hacia los acantilados para devorar un poco de paz entre tanta carne cruda con hongos
Pero no soy un buitre
Sino la vida cazada en un sistema frágil como una rosa, un manuscrito, un caracol, un hogar
Pero corro y corro y corro y corro
Y en la niebla, Dios me para,
me habla del pecado y yo sucumbo a sus bajos instintos
Entre la tristeza y la agonía de un tenedor,
Qué bipolar, qué enajenada, qué puta, qué mineral, qué aullido, qué ave, qué culpa
Y en algún lugar del cielo abandono tu mirada
Que me llama, me entierra en una pintura, entre tanto taxi, entre tanta lluvia
Y grito calamitosamente deseando una altura, unos cinco mil pies para arrojarme al vacío y olvidarme de mi padre y de mi madre en el fondo de este agujero que me pesa, que me fractura
Perra abandonada, desnuda y asustada
Tus letras no pesan nada, tu melancolía es la risa que decora los labios de tus seguidores, oigo repetidas veces cuando bebo cerveza en las frías cantinas, y pongo mi sencillo en la rockola
¡Libélula es tu corazóooooon!
Vuela y te meto plomo, te meto aire, te meto Microsoft
Furibunda mujer antílope, desmesurada, bella, exiliada
Simoné, eres una flor que pulverizaré con mi mirada hasta destrozarme los ojos.

| Sobre la autora | 

Fiorella Terrazas a.k.a Fio Loba (Lima, 1990) Contadora Pública egresada de la UNFV, diseñadora gráfica y gestora cultural. Sus cuentos de ciencia ficción y terror han sido publicados en el fanzine El Horla y en antologías de terror de Pohemia Lux en el 2011. Sus poemas han sido publicados en diversas páginas web, revistas y blogs de poesía en países de Sudamérica y ha participado en el: “Festival de Poesía de Lima” en dos fechas, “Enero en la Palabra” en Cusco y Festival de Poesía Transfronterizo Tea Party en Arica y Tacna. Publicó la plaqueta de poesía “Dejo Cabellos en los Bares” en el 2013 con un formato cartonero hecho a mano. Acaba de publicar el muestrario de poesía ESPINO(SZ)A de manera autogestionada con Mano Editorial (Editorial fantasma de la autora)

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