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De lo poco que pude ir rescatando del colador de la memoria, éstas son las cosas más esenciales. Pistas y reconstrucciones. Un volver sobre los pasos dados que nunca es del todo fiel porque es procesado. Lo que pasa se vuelve pasado, y en el medio quedas vos.


Te había dicho que cuando te enojas me siento como ante una persiana baja. Quedar encerrado en un cuarto al que no entra aire o luz. Tuve más sentido cuando vi que bajabas la mirada -barrera- y no sé si volverá a subir.


Todos los basta tienen algún nombre: tiempo, impasse, vacaciones.
Mis preferidos son semáforo y paso a nivel.


Me costaba encontrar algun límite o línea divisoria pero después del salto todo fue más claro. Un final precipitado que sirvió de momento revelador. Con tu caída supe que toda esa mierda tuya era también mía. Cosas que no entran en divisiones de bienes aunque quisiera que entraran en las divisiones de males. Suma de imposibles. (Los esperanzados los llaman improbables)


Pude entender la altura de veintisiete pisos cuando decidí correr con una salida y una llegada.


El espanto al comprender que jamás se puede seguir los pasos de los que vuelan.
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Reducción de daños es el nuevo trabajo de Flopa y Minimal, editado en formato EP. Con apenas cuatro canciones, nos siguen sorprendiendo por esa simpleza que los caracteriza.


por Milagros Leiva


Flopa y Minimal abren este nuevo puñado de canciones, titulado Reducción de Daños, con "Atolondrón" y la frase “no sé si es importante pero quiero decirte algo antes que te alejes y te pierdas en pensamientos que no me incluyen”, una introducción perfecta. Aunque las palabras estén dirigidas a algún amor perdido, también lo podríamos entender como un pedido de atención. Con esta canción nos vamos adentrando en una zona íntima donde se exponen reflexiones y deseos.
Hace tiempo que Flopa y Minimal vienen demostrando que no hacen falta mega producciones para hacer música que diga algo. Este nuevo trabajo, grabado en julio de 2011, puede ser tomado como sucesor de Flopa Manza Minimal (2003), cuando formaban un trío junto con Mariano “Manza” Esain.

Esta nueva producción, se trata de cuatro canciones sencillas, un folk esperanzador que logra mucho con poco: una combinación de guitarras con pequeños detalles en arreglos y voces que cuentan historias. Una vuelta a lo básico, o la vuelta de un viaje en el que uno elige sacarse de encima el exceso de equipaje.
"Las momias", el segundo track del ep, es una canción de despedida en tono de bossa, o con reminiscencias de playa de Brasil: tiene algo de aire y sol.


Flopa y Minimal cantan en "Es invierno": “es un rayo de sol que se filtra” asi es este trabajo, porque son cuatro canciones que filtran luz y aunque funcionan por separado, forman un todo y nos dejan con ganas de más. Traen oxígeno.

Vamos a remar este barco río arriba” dicen en "¡Así se trabaja!", una canción de amor, de perdón, hasta de sanación.


Este puede ser un disco que funcione para reducir daños, al escucharlo uno se contagia de esa sensación de tregua.
Hagan la prueba de escucharlo durante un viaje en colectivo mirando por la ventana para apreciar el efecto. Es imposible no sonreír.


DESCARGÁ Reducción de daños.


Flopa y Minimal continúan con las presentaciones del nuevo trabajo, todos los jueves de septiembre a las 00hs en Ciudad Vieja, 17 esq. 71, La Plata.
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Las once de la noche
Esta casa
Esta vida
Duele.

Mi madre.
Todo lo que no es
Todo lo que no se da
Marca
La piel
Y las huellas
Existen.

La falta de palabras
Para expresar
Algo que se siente.
Y sobran
Las que nombran
Todo lo que no.
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(Y no sos vos la que escribe, sino esa loca que encerraste en tu altillo, que en realidad es tu fondo más profundo.)

La verdad es que ahora te entiendo un poco más.
Y sí…El tema es que, como te decía, yo me hago la guacha pistola y creo que en el fondo soy una Susanita cualunque. Y no me gusta, pero bue…

Encima que hacía un frío tremendo hinchaste las bolas para que te acompañara a ver al pibe éste que te gustaba, y me dio cosa y te dije que sí para hacerte la gamba pero estaba cansada y con frío y con muy poca onda y cuando lo veo al pibe no sabía si reirme o llorar…¡¡¡¡Dios!!!!
Sos una hija de puta, boluda. No podés comerte a un flaco que tiene una banda tributo a Motley Crue!!! Todo el combo: pantalones de cuero ajustados, botas tejanas, pañuelo en la cabeza, pelo batido… ojos delineados y labial… Siiiiii… labial rojo…y llegaste y te agarró y lo besaste.  Yo estaba ahí re perdida y el nabo del amigo vino a chamuyar y te quería matar. De repente dejaste de apretarte al tipo y te vi toda manchada de labial -y ni siquiera era tuyo porque vos no usás- y pensé ¡Qué triste! Fuiste al baño a limpiarte y te cagabas de risa y me decías… “Te maté con éste, eh, lo saqué de donde vos sacás a tus chongos”…Y vos que me criticabas al rasta que al lado de este esperpento era un príncipe…No tenés derecho… ¿Qué te gusta del tipo? ¿Comparten el maquillaje? ¿¿Lo ayudas con el peinado??  Y encima se le veía el borde del slip rojo gastado asomando y no tenés derecho boluda…Te habrá llegado de última en alguna hora de bagartero que agarrabas lo que venga porque te querías llevar un hueso…Pero, ¿seguir viéndolo? Noo… estos muertos hay que dejarlos en el fondo del placard…Y me mirabas desencajada en el espejo y te reías y yo que te hice la gamba para venir a este boliche del orto y ahora me largás para irte con esto… No podés…
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Sabía que decir la verdad de entrada provocaría lo opuesto a lo que quiero. Por eso fui despacio, de a gotas, en cuotas.

Volvía de la clase. Sonaba una canción de esas que están pensadas para que la gente baile sin escuchar o entender nada. Una música de mierda, diseñada con un fin específico, como la que ponen para que uno escuche mientras espera que le atiendan el teléfono. Te decía, una música de mierda, con palabras de mierda, repetida y gastada pero que de alguna manera hace que los pies entren en acción. Un punchi-punchi feliz que hacía que mi monólogo interior y mi ceño fruncido contra el vidrio parecieran todavía más patéticos. Triste.