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Entrevista a Susy Delgado, escritora paraguaya, ganadora del premio Nacional de literatura de Paraguay.

por Mario Castells


¿Cómo surgió la pulsión de escribir en guaraní? Sabemos que es el idioma mayoritario del Paraguay y que vos, aunque nacida en el conurbano asunceño, en San Lorenzo si mal no recuerdo, provenís de una familia de origen campesino. Pero tus primeros libros editados son en castellano. Uno me encantó, me construyó una imagen muy fuerte tuya de poeta mayor, con voz propia y castiza y una lírica erótica muy particular. Hablo del primero Algún extraviado temblor. Debo decir que tardé mucho en leer tus poemas en guaraní. Tesarái mboyve es una delicia nostálgica, un dolor dulce. Lo mismo que Tataypýpe. Entonces, mi pregunta es, reformulo, ¿cómo surgió y cómo coexistieron en vos esa destreza ambidiestra con ambas lenguas mayoritarias del Paraguay?

S – Hay una pequeña confusión respecto de mi infancia; como nací en San Lorenzo, alguna gente cree que crecí allí. Solo nací en San Lorenzo y mi infancia transcurrió en una compañía de Capiatá, Yataity, donde mis abuelitos tenían su pequeña chacra. Fue una infancia plenamente campesina, donde todo se vivía en guaraní, de modo que mi lengua materna fue esta. Pero naturalmente, me ocurrió lo que a toda la gente de mi generación y de la siguiente: que fui alfabetizada en castellano, por lo cual era natural que empezara a escribir en esta lengua. Yo empecé a borronear mis primeros poemas y cuentitos en los años de la adolescencia y cuando me atreví a publicar mi primer libro, teniendo 34 años, ya tenía montañas de papeles escritos. Mis inicios en la escritura en guaraní se dieron en forma fortuita, por un hecho que nunca olvidaré. Antes tengo que decir que en aquellos años yo tenía un respeto tal vez mal entendido hacia mi lengua materna y pensaba que me sería muy difícil escribir con ella. Pero un  día, trabajando en una empresa publicitaria en la que yo hacía mis primeras experiencias como creadora de textos publicitarios, me pidieron un libreto radial para el popular dúo cómico Los Compadres, en guaraní. Y esa experiencia constituyó el gran hallazgo para mí. Descubrí que no era imposible escribir en mi lengua materna, enloquecí de placer y me lancé a buscar libros que me ayudaran a mejorar los rudimentos de la escritura. 
Desde entonces, coexistieron en mi creación como dos territorios bien diferenciados, mis dos lenguas; durante muchos años ellas no se mezclaron, seguramente porque había mamado ese fuerte prejuicio que existía contra el jopara… Hasta que mis reflexiones y lecturas sobre la lengua me llevaron a un pensamiento nuevo: que si mis lenguas se mezclaban permanentemente en mi vida cotidiana, como escritora yo debía asumir esa realidad y expresarla en mis textos. Y tenía que atreverme al desafío de intentar una estética con esa mezcla. Entonces fue que empecé a experimentar con la mezcla en mis poemas… La lengua se había convertido en un tema central entre mis preocupaciones y mis textos, con sus postergaciones y sus desafíos. 

Ligada a esta experiencia aparece una más del religamiento poético guaraní castellano de tu poesía, la traducción. Me interesa saber qué mecanismos intervienen en ella. O mejor aún, si acaso la traducción, más que meta-reflexión, no es puerta para la propia escritura. Ese cruce de lenguas es como un delta que propicia muchas posibilidades para la creación. Y como ya lo dijo Meschonic en toda escritura subyace un ejercicio de traducción. Me gustaría que dialogáramos sobre este fenómeno que puede ser un regalo para nuestra cultura y que muchos ven como un problema. El problema de los guaraniólogos que traducen es que no conocen bien el castellano. Y eso empobrece la traducción. No es tu caso.

S – A mí, desde mis inicios con la escritura en guaraní, me pareció necesaria la traducción al castellano, como un puente hacia los lectores que no saben o tienen dificultades con la lectura del guaraní. Y empecé a traducir mis propios textos con el atrevimiento de mi ignorancia, porque yo no sabía nada de traducciones. Sigo sin saber mucho, pero en estos años he accedido a lecturas sobre el tema, a las opiniones de algunos maestros…, creo que el buceo apasionado en estas aguas me llevó a entender algunas claves de la traducción, que se convirtió en otro tema importante de mis búsquedas. Y en ese tren de reflexiones, hoy creo efectivamente que en la propia escritura hay un acto de traducción, y que en toda traducción hay un acto de creación. 
Pero a mí me ocurrió que durante muchos años fui la única que traducía sus textos y los presentaba en libros bilingües; mis compañeros poetas de lengua guaraní en su mayoría se manifestaban reacios a la idea de traducir sus textos. Eso fue cambiando lentamente y no sé si tengo algo de “culpa” en ello, porque en cierto momento yo empecé a pedirles que me dejaran traducir sus textos. Empecé a ver también la necesidad de antologías bilingües y me lancé a su elaboración. Hoy es habitual que los poemarios escritos originalmente en guaraní aparezcan bilingües, aunque todavía vemos alguno que prefiere prescindir de la traducción. 
Personalmente, el pensamiento de que la traducción es muy necesaria para una lengua como el guaraní, se me fue afirmando con los años; gracias a las traducciones existentes, aunque estas sean escasas, la palabra guaraní ha podido llegar a ciertos sectores interesados en su caudal cultural, aunque sea en ecos que arrastran algo de sus sonoridades profundas. Exige un conocimiento y una técnica, igual que la creación del texto original, pero es un desafío que debemos enfrentar, a mi parecer. 

Quisiera hacer un poco de historización y preguntarte sobre el contexto en el cual surge tu voz lírica. Que vos misma nos cuentes sobre tus contextos, tu devenir poético. Los grupos, instituciones culturales, polémicas e influencias generacionales que formatearon tus libros. Así mismo, que nos cuentes tus vínculos con la tradición literaria del guaraní (aquí podemos inclusive tratar sobre tu labor como crítica y antologadora) y las influencias de la literatura universal.  

S – Desde pequeña yo he sido poco gregaria, muy celosa de mi independencia para las decisiones y elecciones importantes de la vida. Aunque los años me enseñarían que en realidad, dependemos profundamente de muchas condiciones, relaciones, etc. El grupo que podría rescatar en mi camino de escritora es el del Taller Ortiz Guerrero, que conocí en los primeros años de los 80, cuando el mismo ya llevaba varios años de reuniones y búsquedas. Era un grupo muy diverso, nuestras voces eran diferentes, pero tal vez nos unía el aire enrarecido que imponía la dictadura a las expresiones como la literatura, la necesidad de crear una atmósfera aunque sea precaria para lo que nos gustaba. Teníamos un compañero preso y los pyrague merodeaban por ahí cerca… Y a ese grupo cayeron varios poetas que escribían en guaraní, poetas que marcaron una manera distinta de encarar la poesía, ya que se lanzaron al verso libre y a la exhibición de sus textos en copias de papel con los que subían a los escenarios de los festivales populares…, algo que mereció burlas al principio. Eran años paradójicos, porque parecía que el aire enrarecido hubiera surtido el efecto de un estímulo, y la actividad de los poetas era intensa, ofreciendo frecuentes recitales no solo en los sitios “naturales” para ese tipo de propuestas, sino también en lugares como la Facultad de Ingeniería, en la de Medicina, etc. Disuelto el grupo del Ortiz Guerrero, yo no volví a integrar grupo alguno, a lo sumo tuve amigos escritores más cercanos que otros. La suerte quiso que fuera conociendo algunos escritores importantes que se constituyeron en modelos y guías para mí, como Oscar Ferreiro y su esposa Ana Iris Chaves, cuyos hijos iban al mismo colegio que mi hermana y yo… Años más tarde, con esa osadía que un buen día se sacan del bolsillo los tímidos, yo me atreví a mostrarles mis poemas a Roa Bastos y a Bareiro Saguier, con tan buena acogida que el primero me regaló una larguísima carta que hasta hoy me asombra, en la que me hablaba mucho de la poesía y señalaba atributos en aquellos textos que yo le confié con mucho pudor y temor… Bareiro hizo algo similar, con palabras muy generosas, y mi primer libro nació entonces avalado por estos grandes maestros. 

En cuanto a las influencias que yo creo haber tenido como escritora, cuando me preguntan por ellas yo suelo recordar en primer lugar a mi abuelo, que era un gran contador de cuentos. Mi abuelo, campesino agricultor de muy escasa formación, tenía el hábito de contarnos cuentos junto al fuego, a mi hermana y a mí, en la pequeña y cenicienta cocina campesina. Eran cuentos de esos personajes de la mitología popular como el luisón, el póra, el mala visión… Yo siento que en aquel rito cotidiano pleno de magia estuvo la primera semilla que con el tiempo me llevaría a mí a cultivar la palabra de otro modo. Pensando en otras figuras además de la de mi abuelo, yo soy mala para analizar las huellas que hayan impreso en mi escritura determinados autores; solo sé decir que me sentí hondamente marcada por Rulfo, por ejemplo. La literatura de Rulfo me impactó como una de las pinturas más profundas de los pueblos latinoamericanos, con su lenguaje poético estremecedor. En cuanto a los nuestros, me sentí marcada por Roa y por Hérib. He leído un poco de todo, pero tengo la cabeza muy reacia al orden y una memoria tan anárquica que solo guarda fragmentos disconexos… Sobre todo, leí y leo mucha poesía y me impactaron profundamente algunas poetas mujeres como Olga Orozco y Blanca Wietuchter y algunos varones como Pacheco… Y para ir al terreno de la palabra guaraní, el Ayvu Rapyta caló profundamente en mi sensibilidad, al punto que le dediqué una humilde declaración de discípula en mi libro Ayvu membyre. Pero solo los que saben analizar estas cosas dirán si llevo algo de estas voces… 
No me considero una crítica, pero sí una buceadora apasionada de ciertas literaturas, como la escrita en guaraní. Y en algún momento de ese buceo, llevada por la reflexión de que nuestra literatura necesita mecanismos e instrumentos de difusión, nació en mí otra de mis vocaciones fuertes: la de hacer antologías. Y en ellas encontré también un cauce para las traducciones y las ediciones bilingües. Los talleres que di en el interior del país en los últimos años me aportaron, por cierto, un material que no estaba en los libros o estaba en una ínfima cantidad: la poesía de las voces postergadas, la mayoría de las cuales se expresa en guaraní, una cantera riquísima, que a mí se me mostró como un desafío… 

Magnitud y significado del Ayvu Rapyta. Hay un libro que no casualmente refiere al sonido, al bastón rítmico, emblema de la mujer en la cultura guaraní tribal. Ogue jave takuapu. Es un libro bellísimo. ¿Cómo incidió en tu poética la cosmogonía de nuestras culturas originarias? ¿Cómo creés que incide en la mayoría de los poetas paraguayos de tu generación?

S – Sí, creo que incidieron en mi poesía el Ayvu Rapyta y los cantos míticos, pero reitero, no me siento capaz de viviseccionar esas huellas y darles una lectura seria. En cuanto a su influencia en mis compañeros poetas de lengua guaraní, yo la he buscado con la sencilla lectura poética que puedo darles y encontré que todos muestran esas huellas en su poesía, especialmente en la apelación a la palabra-alma, valor central de nuestros ancestros guaraníes. Encontré efectivamente huellas de su cosmogonía, así como de los grandes valores de la cultura guaraní, como el de la naturaleza. Yo he tenido que escribir algunas ponencias sobre estos temas, respondiendo a invitaciones de algunos encuentros, pero considero que estos trabajos son aproximaciones sensibles sencillas a estos temas. Eso sí, son temas que me apasionan. 

Una cuestión muy interesante de tu labor creativa ha sido vincularte con grandes intelectuales y estudiosos del guaraní y la cultura paraguaya en general. Entre ellos, muchos extranjeros, a los que reverenciamos juntos. ¿Qué le aportaron ellos, y me refiero a Bartomeu Melià, a Wolf Lustig, a Tracy Lewis, a Capucine Boidin, a los traductores de tus libros a otras lenguas, a tu propia mirada del Paraguay y a tu propia perspectiva de la poesía? 

S – Han sido un regalo impagable de la vida, porque todos han sido muy generosos conmigo. Creo que el gran interés que ellos tienen hacia el Paraguay y el guaraní hizo que un día descubrieran los balbuceos poéticos de Susy Delgado y que su gran generosidad me adjudicó virtudes que, ojalá yo pueda honrar mínimamente alguna vez. Cuando un día yo me atreví a escribirle a Wolf Lustig, él me respondió con un hermoso mensaje íntegramente escrito en guaraní y me comentó que ya estaba traduciendo mis poemas… En primer lugar, aquellos que me dedicaron estudios, me ayudaron a ver lo que yo escribía sin saberlo, y entender mi propia escritura. Y en cuanto a las traducciones, yo nunca tuve que pagar ninguna, las que se realizaron sobre mis libros, en todos los casos fueron regalos inesperados. Extraordinarios, premios maravillosos de la vida, que además sumaron lo suyo a esas reflexiones mías sobre la poesía y la traducción. 

En tus últimos libros, como alguna vez te dije, se propicia un uso del lenguaje que caractericé con la metáfora del chicharö trenzado. No es ese uso, totalmente reconocible, del estilo emilianore que pareaba versos en castellano y en guaraní o fusionándolos. Sino que uno entiende perfectamente que la voz dominante es la que propone la lengua utilizada. Una lírica que a su vez problematiza, borra casi, los límites entre la escritura y la traducción. 

S – Pienso que esta pregunta está respondida con lo dicho más arriba. Respecto de lo último que decís, sí, en efecto, en este camino de asumir la mezcla de mis lenguas, mezcla que a veces es diálogo, complicidad, vecindad tensa o pelea, voy descubriendo los pliegues ocultos de esa compleja convivencia, en la que se borran las fronteras, como se borran los pruritos, por suerte… 

El Premio Nacional de Literatura fue un lauro absolutamente justo a una trayectoria que se defiende por sí misma, a la prepotencia de trabajo (algo no muy usual en el campo cultural paraguayo) tuya y a ese libro, particular gema llamada Yvytu yma. Has tenido una relación compleja con el poder cultural y con el Estado (sos trabajadora de la Secretaria de Cultura de la Nación) y el campo cultural (aunque fuiste periodista e hiciste una revista autogestiva también). En ese último caso, quisiera saber tus opiniones en materia de políticas lingüísticas y promoción de la lengua y la cultura guaraní. Me gustaría saber que podés decirnos de estos sectores que son imprescindibles en el Paraguay y en muchos otros países donde no hay mercado editorial y la autonomía del artista no es un hecho factible, sin grandes proyectos culturales, con un mercado editorial muy chiquito, donde la universidad no gravita, no tiene peso para canonizar, para generar una fuerte incidencia en la literatura y sin políticas estatales de promoción de la cultura.  

S – Mi rol dentro de la Secretaría Nacional de Cultura es modesto, bien delimitado a ciertos temas, y salvo un tropezón que tuve durante el gobierno liberal, he venido trabajando sin problemas, e incluso pude realizar algunos proyectos importantes para mi  valoración, como los talleres literarios en el interior del país. 
En el terreno de las políticas lingüísticas, se ha avanzado mucho, mirando la situación en que estábamos hace 2 o 3 décadas. La conquista de la Ley de Lenguas en el 2010, que costó 20 años de dura lucha, fue muy importante porque permitió la creación de otras herramientas que hoy van abriendo camino a una mayor dignificación de la lengua: la Secretaría de Políticas Lingüísticas y la Academia de la Lengua Guaraní. La primera cumple una labor heroica, con un presupuesto magro que se contrapesa con un equipo de gente admirable, que con su actitud militante va logrando la ansiada presencia del guaraní no solo en las instituciones estatales, sino en todos los espacios de la vida social. La Academia hace lo propio, avanzando en la construcción de los instrumentos normativos como la Gramática, el Diccionario oficial, etc. Por supuesto que hay problemas y polémicas de por medio, como es natural en este tipo de procesos, y por supuesto que a los guaranistas nos gustaría caminar un poco más rápido, pero creo que hemos avanzado y estamos avanzando. 
Respecto del problema relacionado al mercado editorial pequeño y a la falta de mejores políticas de promoción del libro y la literatura, te cuento que estamos embarcados en un anteproyecto de Ley del Libro que esperamos, responda a la amplia y compleja problemática que afecta a este sector. Es un anteproyecto que lleva discutiéndose varios años, en una Mesa Técnica que reunió a todos los gremios y entidades relacionadas con el tema, y que por fin parece estar en su etapa decisiva. Se ha tratado de diseñar una ley amplia e inclusiva, que rescate y defienda los derechos de los sectores que no suelen estar en primera fila, incorporando por ejemplo una clara perspectiva lingüística y mecanismos de defensa de los autores. Tenemos mucha esperanza en que logremos la promulgación de esta ley, este año. 

Es clara tu perspectiva de género en tu poesía. Se patentiza en el mismo origen, con Aquel extraviado… y hasta tus últimos libros. Queríamos hablar de ello y de la lucha feminista que tiene sus manifestaciones en Paraguay, aun cuando tratamos, quizás, del país más machista y homofóbico de la región. Me imagino que tu condición de mujer te ha traído más de un problema en los espacios de gestión cultural, de políticas culturales y en el Estado. ¿Podemos hablar algo de esto?

S -  Yo creo haber sido feminista antes de que se hablara de feminismo en Paraguay, sin jactancia alguna, no sabía que lo era y por otro lado, soy reacia a los “ismos”, pero era y soy feminista a mi modo, porque mamé los problemas de la mujer desde mi infancia. Mi modestísima trinchera es la de la escritura, con la que no voy a cambiar el mundo, pero en la que no puedo dejar de decir lo que veo y siento. Sí, he tenido algún problema que adjudico a mi condición de mujer, no precisamente en el terreno de mi gestión cultural, sino en el personal. Yo creo que las raíces autoritarias que llevamos hombres y mujeres en Paraguay son tan profundas y complejas, que mostramos cotidianamente una verdadera feria de acosos, presiones y discriminaciones que pueden llegar a conductas terribles. Pero es también en el terreno personal en que una encuentra la diferencia consoladora, con la gente que se atreve a sacudir esas raíces profundas y enfermas y trata de darle sentido a la expresión “ser humano”. 

Sabemos que no es un proceso reciente, pero en estos últimos tiempos has acometido la traducción de grandes poetas en lengua castellana al guaraní. Es sumamente interesante lo que acontece cuando leemos a San Juan de la Cruz en guaraní. Contanos esa experiencia y cómo continúa. 

S – Creo que es la continuidad natural de ese camino que empecé traduciendo mis propios poemas… Un buen día me dije: ¿Y si traduzco a Roa al guaraní? Fue un gran atrevimiento, tal vez el mayor que haré como traductora, pero también tuvo el sentido de intentar saldar una deuda que yo tenía con él… De España ya me han pedido traducciones sueltas de importantes poetas, de Chile me llegó un día una propuesta de traducir a Gabriela Mistral, y a esas figuras voy agregando yo misma otras, porque ya me ha ganado por completo esta pasión del “ñe’ëmoambue”, “ñe’ëmbohasa”, “ñe’ëasa” o como se le llame… Todo intento de escritura es una traducción. Quién sabe, tal vez toda acción humana lo sea… 

Así como tu poesía es joven, vemos eso mismo en tu vida. ¿Qué nos depara la poesía de Susy Delgado en el futuro inmediato? Has escrito poesía, periodismo, crítica. ¿Narrativa?

S – La que ya no es tan joven es la autora y eso la pone cada vez más ansiosa a esta señora, porque tiene la cabeza llena de proyectos. Respecto de tu pregunta, hice un poquito de narrativa, pero creo que mi capuera natural es la poesía, lo que no quiere decir que sea una gran poeta. No me siento  una crítica, en absoluto, solo una lectora y borroneadora de literatura. 

En este momento tengo bastante avanzado un poemario con el que volveré al castellano como lengua eje de los poemas, ya que nunca lo abandoné del todo y nunca renegué de este otro instrumento lingüístico que me dio la vida. Tengo lista la reedición de la antología Las voces del umbral, en la que reúno las voces postergadas y emergentes de la poesía en guaraní. Y paralelamente, como siempre, tengo otras cosas que van caminando a su propio tranco, como algunos haikus en guaraní y plagueos poéticos diversos… 

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Internet, erotismo, feminismo, -y expropiación-, entrevista a Rafaela Correa Marjak, la artista visual detrás de los gifs de Porno Rosa. 

 por Mora Vitali




“El mercado del arte quiere porno, pero no lo quiere cuando viene del feminismo.”
Paul B. Preciado


El trabajo de RCM genera cosas. Tiene un efecto ambiguo sobre su público, que tanto compra copias en marcos para poner en su casa, como esconde el celular cuando sus animaciones aparecen de sorpresa en instagram, y les complican la distracción del viaje en colectivo. Sus animaciones eróticas se ubican entre las producciones que Preciado considera un área sensible, que la historiografía del arte ignora desde hace demasiado tiempo: no solo es una producción femenina y feminista, sino que desafía los cánones de formato y distribución tradicionales del arte. En vez de una pieza estática para ser disfrutada en el museo nos vamos a encontrar con una colección de imágenes en movimiento que nacen y viven para internet, planeadas para dispositivos personales, para una interacción uno a uno con su público. Una obra creada tras el nombre y el concepto de Porno Rosa.

***

¿Cómo surge la idea de Porno Rosa?

Porno Rosa surgió muy de casualidad. Hace años yo sentía que tenía que sacar algo de adentro de alguna manera, tardé mucho en descubrir por qué lado. Sabía que quería hacer algo audiovisual pero no sabía en qué formato. Hace dos años empecé a trabajar en animación sin un propósito en particular, y de golpe caí en el Tumblr de un amigo que estaba lleno de gifs eróticos, que era un formato que desconocía pero me parecía muy interesante y los empecé a descargar. Ese dia hice mi primer animación erótica, y me gustó. Lo seguí y empecé a pensar un nombre.

El concepto alrededor de Porno Rosa se fue armando después, como su trasfondo feminista. La cuestión del rosa como lo femenino, el concepto del rosa como negativo, algo delicado y naif, que el feminismo propone expropiar y decir que si es “nuestro color”, entonces es un color fuerte por muchos motivos. También tiene mucho que ver con el erotismo y la sexualidad, el rosa es de la vulva, los labios, la boca, el pene.

La idea de sacarle el tabú al porno sobre todo siendo mujeres, porque hasta el dia de hoy es común pensar que las mujeres no ven porno, pero como lo mío son dibujos que dentro de todo tienen un tipo de línea muy naif, entonces, ‘no veo porno pero veo estos dibujos que está todo bien’. Es aceptado socialmente.

Esas fueron las puntas que hicieron que el proceso perdure, no el dibujo por sí mismo, que por ahí era una experimentación.




Es interesante problematizar que, siendo la figura femenina tan central en la pornografía, la producción de imágenes eróticas se asocie exclusivamente con artistas masculinos. Una mezcla de expectativas que combina el decoro y la intelectualización termina opacando producciones con contenido teórico elaborado, que aparecen en un limbo por poseer una carga sexual que excede la esperada. ¿Cómo es la recepción de tu trabajo?

Al principio lo subí a mi facebook y ahí quedó. La recepción es extraña, siempre fue muy positiva, pero de pronto me escribían contactos masculinos de facebook que no me hablaban antes, y enseguida empezaba el lance de ‘che, sos vos la de los dibujos?’, el lance por hacer algo erótico fue parte de la recepción de los conocidos. Va de la mano con mi ideología, el mostrar lo que yo estaba pensando.

Después armé un instagram con mucha recepción, que generó que mucha gente que no me conoce empiece a conocer lo que hago, y me paso lo mismo. Me escriben y sin decir ni hola mandan desnudos. Existe la idea de que como haces algo erótico sos una persona supermegasexualizada. Parte de la lucha feminista es deconstruir esa idea de que por ser mujer y artista erótica el hombre puede hacer lo que quiera porque cree que le diste pie, y no es así.

Lo que hago tiene algo muy femenino en el trazo, y si bien realmente podría estar hecho por cualquiera, la percepción inicial de la gente es que está hecho por una mujer. Me escribían y me mandaban desnudos, yo contestaba, y de pronto me decían ‘¿cómo te llamas? ¿Sos hombre o mujer?’. Si yo respondía “me llamo Carlos”, instantáneamente se cortaba. Todos hombres heteros buscando una aprobación femenina. Nunca eran los mismos que me decían ‘me gusta lo que haces’ que los que mandaban la foto en pija.

Preciado plantea que las piezas eróticas con alto contenido teórico de fondo reclaman nuevas categorías, como la de pospornografia, para obtener una visibilidad que abarque su aspecto conceptual tanto como su erotismo, y el rol creador de las mujeres en ellas. Estas nuevas categorías también abren la puerta a que técnicas que no provienen del arte clásico se infiltren en estos espacios. Hablando de la animación como técnica, ¿cómo te posicionas respecto a qué es arte? ¿Cómo funciona internet como plataforma para tu trabajo?

Yo justo estoy en un momento particular, empecé a ver estos temas. Nunca me autodenominé artista. Ahora siento que es momento de plantearme si soy o no soy artista, qué hago y qué no hago. Con el arte digital es un momento complicado, es muy amplio. Mientras que lo que yo hago cae en la esfera del dibujo.

Yo creo que si lo que yo hago se puede considerar arte es por el trasfondo que tiene detrás. Las animaciones que hice antes porque quería hacer un videoclip, no sé si las considero arte. Para mí el arte tiene que tener un concepto, que en este caso nació con este proyecto en particular, antes no estaba. Parte de la diferencia entre lo porno y lo erótico, es algo que vengo pensando. Depende de quien sea mi interlocutor si lo que hago es ‘animacion erotica’ o ‘porno animado’, si bien para mi es mas erotico que porno porque tiene una sutileza, y no es tan explícito ni tan duro. Los planos de la pornografia a veces dejan de ser estéticos, en el afán de mostrar todo pierde sentido.

No es fácil representar la pasión, calentura, o lo que sea que provoca el sexo, en imagenes. No se si se logra. El porno tiene efecto, pero no se si es ese, no se que transmite. Para mi va por el lado de la sutileza, si te doy todo ya paso, la idea es dar el momento previo para que puedas construir algo personal. Entra la intimidad y lo público, no es lo mismo la participación viendo porno en tu pc que viendo una perfo posporno en publico. En tu casa es activa a nivel que te estás tocando, lo otro es más activo en tu mente.

Todo el arte busca una respuesta del otro. El tema erótico es más directo, te punza, te despierta ya sea desprecio o calentura, pero te despierta algo si o si.




La pornografía de alguna manera establece los cánones de lo que es socialmente aceptable, y al hacer esto también establece lo que va a quedar por fuera de ese rango. ¿Cómo gestionas el tema del poder del erotismo al publicar tus trabajos?

Tengo piezas más porno, y otras más sutiles. En facebook dejé de publicar tanto, publicaba lo más suave, besos, una teta. Una situación más tranquila. En instagram pongo cosas más crudas. Me gusta jugar con las stories de instagram porque tienen esa cosa de sorpresa, no sabes que vas a ver. Y lo re pienso. Sé, porque me han contado, que de golpe abren y ven algo porno en un lugar público y les da pudor, y me divierte generar una incomodidad de ser vistos viendo, y de la cierta calentura que genera un dibujito, que no está normalizada. Cuando sos chico es natural enamorarte de un dibujito animado, porque es el consumo cultural. Es algo que se pierde con la adultez, pero nuestra generación está un poco obligada a otro concepto de adultez, a otra flexibilidad en el tiempo.

Cuando yo era chica estaba de moda que los chicos de 12 años se juntaran a ver porno y hacerse la paja, lo cual es una situacion super homoerótica, pero a la vez es todo hetero, no hay un propósito homosexual. Es la intimidad en conjunto, “yo estoy mirando pero no participo con vos”. Lo íntimo en público me divierte, como el abrir la story porno en el colectivo. Es algo privado, pero la gente que tengo alrededor no lo sabe. Pasa mucho con la gente que hace sexting, lo hacen mucho desde el laburo, es algo prohibido que la persona que tiene al lado no lo sabe. La gente adicta al porno también, ve en lugares donde socialmente está prohibido, y es parte del interés.

Varias veces me han escrito preguntándome, casi pidiendo autorización, ‘¿está bien que me calienten tus cosas?’. Son cosas que no busqué, pero me encanta que me las digan, me encanta que les sucedan cosas con lo que hago, pero creo que ellos mismos sienten una especie de pudor, respecto a lo ‘normal’ en lo porno o lo sexual. Hay una búsqueda instintiva de la normalidad, de evitar ser raro.




¿Cuáles son los objetivos actuales de Porno Rosa?

Ver si termino de definir lo que hago. Mi trabajo está muy anclado en la computadora, un formato que me encanta, pero que también (junto al primer concepto del que sale PornoRosa, que es el feminismo), viene atado al found footage de internet, que es algo que me interesa. Veo mucho en tumblr, que es un repositorio gigante. Para mi, y para mucha gente (y para muchos otros NO), lo que está en internet es de todos. Me interesa entonces la idea de tomar algo, reapropiarlo, hacerlo mío, y subirlo de nuevo a internet y decir ‘bueno, hace lo que quieras con esto’. Mientras no lucres con mi laburo y me cites está todo bien. Soy partidaria de que le llegue a la gente a la que le tiene que llegar, más allá de ganar plata. Esto en el arte es polémico.

Mis objetivos son cerrar más el concepto, anclándolo a internet y sus dispositivos, que son un tema generacional con el que quiero jugar, por eso uso el formato proporcional del celular. Por otro lado quiero despegarme de la computadora, pero con la animación siento que pierdo muchísimo poder al salir del formato para el que fue hecha. Proyectada en la pared le faltan un montón de cosas, entonces quiero terminar de cerrar el tema de cómo mostrarlo. Tal vez en 15 años, cuando la realidad aumentada sea popular para todos, mueva mis cosas a ese lado.

***

Como dice Preciado, quizás haya llegado la hora de formular una ecología política general de la cultura interesada en re-evaluar la producción, definición y el reciclaje de sus detritus culturales, así como de apostar por una posible revolución de objetos sexuales y masturbadores imbéciles, capaces de convertirse en productores subversivos y usuarios críticos de la pornografía. Apostemos fuerte y podríamos ganar todo un campo de imágenes creadas a conciencia, que puedan transformarnos y hacernos pensar, además de darnos placer visual. Un campo que tome parte de las esferas pública y privada simultáneamente, y que por estar ubicado en el espacio de internet no dependa de los estándares hegemónicos de la comunicación visual.


| Para ver más de Porno Rosa
www.pornorosa.tumblr.com

| Para ver leer más 

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Hace tiempo que nos preguntamos por la praxis literaria, por los procesos y los caminos que llevan al poema y cuanto hay de presencia de los otros en lo que se escribe, si es que la hay, cómo se convive con los demás, con otras y otros que escriben. Acá recopilamos tres entrevistas que indagan sobre el proceso literario, en esta primera parte, entrevistamos a Sebastián Realini, Grau Hertt y Deni Rodriguez Ballejo, les formulamos algunas preguntas buscando indagar sobre la experiencia de la escritura.
Por Escrituras Indie


Sebastián Realini, poeta y editor de Años Luz ediciones.

¿Qué necesitas para escribir, cómo se da tu proceso de escritura?
El proceso de escritura es mínimo. De a palabra por día, se anota en la libreta, se sigue con la vida. A veces salgo a caminar en busca del poema y en el mejor de los casos vuelvo con tres palabras o un verso.
¿Se puede escribir desde la nada?
Siempre se escribe desde la nada y a través de la brecha.
¿Por qué escribir?
Por necesidad. Porque no hay otra opción.
¿Cómo te influencian tus contemporáneos en tu escritura? ¿ves un lazo con otros poetas en la relación a tu escritura?
Son pocos los contemporáneos que terminan influyendo en mi escritura. Puedo disfrutar de su lectura pero no sé si logro filtrar o aunarme, verme inmiscuído en su poética. La relación la veo más en los procesos y no en la escritura en sí.
¿Cómo es el proceso de corrección de tus textos?
El proceso de corrección de textos es la segunda escritura porque después del primer estornudo que transcribo al papel continúo agregando y sacando fragmentos, palabras. La corrección más importante va para con la cadencia, que tenga musicalidad que no sea forzada y que provenga de palabras que podría llegar a entonar, que sea una voz auténtica y a la vez certera; a lo sumo ocurrente.

Grau Hertt, poeta y editor de Nulú Bonsái

¿Qué necesitas para escribir, cómo se da tu proceso de escritura?

Comienza con una picazón en la muñeca izquierda, la sensación de un cable que baja sobre mi cabeza, sale y sale inentediblemente para el proceso racional y de comprensión: ¿por qué hablo de esto? ¿De dónde salió? Pero sigue bajando y de repente, cuando termina, cesa el cosquilleo y se va el cable.

¿Se puede escribir desde la nada?

Creo que no hay oscuridad sin luz, pero sí hay luz sin oscuridad. La nada vendría a constituir ese hecho mágico que, en cierto punto, conforma la existencia. Por ende sí, se puede escribir desde la nada.

¿Por qué escribir?

No hay una oposición a eso, me gusta creer que la poesía, el escribir poesía, es emanar luz de una herida, de una grieta. La poesía, no el poeta, le habla a todo. Cuando digo todo incluyo a otras especies no humanas e incluso no vivas y es el poeta un fragmento de esa gran voz universal. Por eso es que, si bien me encantan los conjuntos, los parecidos y los agrupamientos temáticos o estilísticos de poetas, lo que me conmueve es encontrar ese fragmento único, esa parte de la voz mayor. Creo fervientemente que esos fragmentos valen por necesarios, incluso más que por bellos o por su tamaño.

¿Cómo te influencian tus contemporáneos en tu escritura?

No me influencian en absoluto. Sí son la contención indispensable, el motor, los que cuándo no le encontrás sentido a nada, que es casi siempre, sin incluso saberlo, te sostienen. Leer es vital para un autor: observas formas y tipos de herramientas pero hasta ahí, no más. Cada uno reconstruye su diccionario porque la misión es trascender y ser universal sino solo estás perteneciendo a la masa o estas copiando. Cuando empiezo a delimitar las formas hacia las convencionales o comunes de escritura siento miedo, cada contemporáneo tiene que ser una rareza y apuesto a ello. La defino como lo totalmente propio. Disfruto y me atrae todo lo que no puedo escribir porque responde a ese equilibrio necesario en el arte. Hacen falta existencialistas, románticos, políticos, naturalistas, etcéteras de todas las posibilidades. Hacen falta todos y todas aquellas que quieran desarrollarse como únicas y únicos. Amo a cada contemporáneo/a que asume su rareza, su propiedad, su dominio de ese fragmento propio de poesía, de arte.

¿Ves un lazo con otros poetas en la relación a tu escritura?

El lazo se da a partir de que creo que un poeta debe admitir que no hay una utilidad definida, concreta, eso lo hace libre de inmiscuirse en disciplinas y situaciones para encontrar al detalle que conmueve, para ser quien nos obligue a ver qué mal hacemos algo o que bueno es cuándo lo hacemos bien. Entonces los que nos sentimos así, incómodos y activos, naturalmente nos atraemos. El poeta es también lo que no escribe, vive creyendo que tiene que decir algo: se para en un escenario, recita o lee su obra, baja y cree que no dijo lo que tenía que decir o le faltó algo. Así de simple nos conectamos, creo que nos conecta ese patrón, ese inconformismo rebelde, esa disputa absurda, dos cuchillos desafilados afilándose mutuamente.

¿Cómo es el proceso de corrección de tus textos?

Mencioné que cuando escribía sentía un cosquilleo en la muñeca de la mano izquierda y que bajaba un hilo a mi cabeza. Bueno, ese hilo y cosquilleo se mantienen en la edición, que sucede en ese mismo momento. Por ahí entre que escribí la primera letra y el cierre de edición pasaron seis horas de continua reescritura sobre el mismo texto que puede, o no, superar una carilla. Después es muy poco lo que puedo corregir, siento una distancia real, me sorprendo realmente de hacer eso, lo leo y no puedo más que agradecer que, aún siendo imperfecto, pueda decir algo bello, útil, conmovedor. Me gusta sentir que me dicta la poesía el pedacito que me toca trasmitir a mí y así con cada poeta y tratar de ser lo más receptivo posible, dejar mi persona apartada del texto.

Deni Rodriguez Ballejo, poeta.

¿Qué necesitas para escribir, cómo se da tu proceso de escritura?
Para escribir no hace falta mucho, el tema son las ganas, la inspiración, esas cosas… Por mi parte para escribir poesía generalmente me veo copado por un impulso y me encargo de darle cauce como puedo. Generalmente escribo en prosa y de oído, me fío de los signos de puntuación y el ritmo. Cuando versifico trato de encontrar una lógica pero es todo muy intuitivo, no persigo reglas claras, pero es algo que quiero mejorar. Siempre es saludable encontrar métodos. Hay algo sistemático entre los temas y algunos leitmotivs que voy encontrando. Es para que la música se desarrolle con mayor fluidez. En la poesía encuentro más que nada una gran danza de sintagmas.
Después, para narrar, es otro el cantar. Busco que los relatos tengan cierto largo y persigan una trama con personajes bien desarrollados. Aspiro a la novela pero termino encallando en nouvelle. Disfruto ese fracaso.
Ambas experiencias de escritura son saludables, pero lo que más me interesa cuando escribo es no hacer fragmentos, retazos, borradores; me interesa que el destino de mis palabras sea más que un post o un mero encanto pasajero. Hace varios años aspiro a la obra terminada, con cierto desarrollo y anhelo específico de culminación. Nada de medias tintas.
¿Se puede escribir desde la nada?
No creo que haya otro modo, pero es una pregunta más bien ambigua. No estamos solos flotando en el universo. Hay una cantidad enorme de influencias e intertextualidades -de varios órdenes- en lo que escribo. Así que: sí, se escribe desde la nada porque la hoja por lo general comienza en blanco, es una superficie vacía, pero: no. No se escribe desde la nada.
¿Por qué escribir?
Por una necesidad estética. O por desesperación. O por una ajustada mezcla entre ambas.
¿Cómo te influencian tus contemporáneos en tu escritura? ¿Ves un lazo con otros poetas en la relación a tu escritura?
No sé si me influencian; pero la relación, el diálogo con mis contemporáneos está. La producción de algún amigo o conocido siempre puede servirme para decirme mejor. Me acuerdo cuando tenía 18 años y leí Mar del Plata de Mariano Blatt. Fue un antes y un después porque yo estaba sumergido en una voz clásica, enfermiza, veleidosa, y leer eso me sirvió para darle lugar a una parte que jamás había experimentado. Pero no pasa solo con Mariano, por ahí uno lee mucho a algún amigo y también se le arriman ciertos vicios, me pasa con Enzo Campos Córdoba, o Santiago Pintabona, a quien ni siquiera conozco, solo por dar un par de ejemplos. Creo que con eso describo el “lazo”.
¿Cómo es el proceso de corrección de tus textos?
Obsesiva relectura. Método. Oído. No sé si hay mucho más.
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[Micro-excursiones] es un cuestionario que va en busca de músicos y compositores, con el fin de conocer sus ficciones personales. Es una adaptación, algo transgredida, del cuestionario Proust. Las preguntas son simples e impersonales, pero a la vez pretenden ser un disparador. Es el primer cuestionario en donde las preguntas no importan. El mérito y la inventiva corre por cuenta de los músicos.

foto: rocio frigerio


[Mini-Bio o Auto-semblanza]
Las Piñas es una banda de La Plata que tiene menos de 1 año. Somos amigas, nos gustan las mismas cosas, el verano, la playa, el mar, el fútbol y a mí la música punk. Mi biografía no importa, renací con la banda.

1. ¿Qué condiciones se tienen que dar para que empieces a componer?
Usualmente nos juntamos a tocar con las chicas, a pasar el rato y las cosas van saliendo solas. La mayoría de las canciones que tenemos surgieron en los ensayos el verano pasado, mientras pasábamos el tiempo y el calor encerradas en el garaje de Sofia o en mi habitación.

2. ¿Cuál es tu héroe o antihéroe de ficción favorito?
Goku siempre fue mi preferido.

3. ¿Qué talento desearías tener?
Tocar mejor la guitarra.

4. ¿Cuál es tu posesión más atesorada?
Soy bastante acumuladora, me cuesta mucho desechar las cosas así que aún conservo varios objetos de mi infancia/adolescencia, como consolas de videojuegos, juguetes, revistas, tazos, cartas de amor. Guardo todo, no podría elegir solo una cosa.

5. ¿Cuál es para vos la manifestación más clara de la miseria?
No tener un objetivo, aunque sea a corto plazo.

6. ¿Cuál es la cualidad que aprecias más en los seres humanos?
Cuando están alegres y pueden vivir distendidos.

7. ¿Cuál es habitualmente tu estado mental?
Incierto.

8. ¿Cuál es tu idea de felicidad?
Siempre viajar.

9. ¿Cuál es tu mayor miedo?
No saber porque vivir.

10. ¿Cuándo y dónde fuiste más feliz?
Una tarde en Coney Island.

11. ¿Qué canción que hayas escuchado últimamente te hubiera gustado componerla vos?
Crazy for you de Best Coast.

12. ¿Qué canción que hayas incluido en un disco o interpretado en vivo no volverías a tocar? ¿Por qué?
Hawaii, porque habla de algo que ya no existe.

13. ¿Cuál es el peor disco de la última década?

No sabría decirlo. A todo le encuentro encanto y valoro lo que cada uno puede hacer.

14. ¿Qué libro te hace sonreír?
Dame pelota de Fernanda Laguna me da gracia.

15. Si sufrimos un ataque de Godzilla y tenés la oportunidad de salvar de sus garras a una banda o músico/a, ¿a quién salvarías?
A las chicas de mi banda, si o si. Agarraría a algunos más porque somos pocas.

16. Si después de muerta volvés convertida en zombie ¿a quién morderías primero?
A Capitan Mandioca de Los Waffles para salir a morder juntos.

17. En tu último disco ¿encontraste la forma justa de expresar lo que querías?
Sacamos solo uno que de hecho aun salió y pienso que falta mucho camino por recorrer. No sé que nos depara el mundo pero sé que aun falta.

[Contacto]
Bandcamp: laspinias.bandcamp.com

Facebook:facebook.com/laspinias
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[Micro-excursiones] es un cuestionario que va en busca de músicos y compositores, con el fin de conocer sus ficciones personales. Es una adaptación, algo transgredida, del cuestionario Proust. Las preguntas son simples e impersonales, pero a la vez pretenden ser un disparador. Es el primer cuestionario en donde las preguntas no importan. El mérito y la inventiva corre por cuenta de los músicos.


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[Mini-Bio

Una Tucumana  viviendo en Buenos Aires desde hace más de 10 años, productora; compositora y cantante de reggaeton, lesbiana, virginiana y atrevida.

1. ¿Qué condiciones se tienen que dar para que empieces a componer?

Mi estudio me da todas las condiciones que necesito (un cuaderno, una lapicera, una compu, un teclado, unos parlantes y un montón de software), pero a veces las cosas surgen de otra manera, soy muy versátil (guiño, guiño)

2. ¿Cuál es tu héroe o antihéroe de ficción favorito?

el agente Cooper 

3. ¿Qué talento desearías tener?

si fuera tan fácil como escoger los que quiera, dame todos los que haya, pero teniendo en cuenta el trabajo que conllevan, con lo poco que tengo estoy bien. Si me dan un extra de memoria y buen olfato cerramos trato.

4. ¿Cuál es tu posesión más atesorada?

tengo cosas lindas de las que me gusta poder disponer cuando las necesito, y dentro de lo posible, las cuido. Como por ejemplo equipos o instrumentos... de hecho, suelo acumular muchas cosas de lo más inservibles, pero no atesoro nada, ya ni me interesa poseer. Las cosas estarán ahí mientras estén y después se irán, mutarán o desaparecerán como yo, no me importa mucho.

5. ¿Cuál es para vos la manifestación más clara de la miseria?

A lo mejor la más reciente es que haya ganado Macri las elecciones presidenciales.

6. ¿Cuál es la cualidad que aprecias más en los seres humanos?

La capacidad de emocionarse.

7. ¿Cuál es habitualmente tu estado mental?

220v

8. ¿Cuál es tu idea de felicidad?

disfrutar de lo que se hace.

9. ¿Cuál es tu mayor miedo?

Hasta hace unos días no hubiese sabido responder, hoy digo que son los años que se vienen, aunque supongo no nos pasarán cosas peores de las que ya nos han pasado. El miedo es como una emoción del futuro y con el futuro lo único que se me ocurre hacer, si es que hay algo que se pueda hacer al respecto, es especular, decidir y actuar.

10. ¿Cuándo y dónde fuiste más feliz?

Siempre me las ingenio para tener momentos felices, lo que cambia es la forma, no la emoción.

11. ¿Qué canción que hayas escuchado últimamente te hubiera gustado componerla vos?

qué pregunta rara... Cuando sepa más sobre física cuántica quizás respondo, mientras tanto que cada unx haga lo suyo.

12. ¿Qué canción que hayas incluido en un disco o interpretado en vivo no volverías a tocar? ¿Por qué?

Cuando arranqué con el proyecto de Chocolate Remix todavía estaba muy verde en lo que es la producción digital, y ni hablar en la producción de reggaeton. No era ese el foco de la propuesta en aquel momento, la cuestión era mucho más conceptual. Hoy sí, ya existe una identidad, ya existe un concepto, el chiste ya está hecho y me concentro en la música y en lo escénico. Entonces, volviendo a la pregunta, lo que me sucede es que algunos de los primeros temas que hice hoy los volvería a encarar con otro power en la producción, porque me siguen gustando, les sigo encontrando potencial, pero con respecto a lo musical hoy tengo mucho más para ofrecer.

13. ¿Cuál es el peor disco de la última década?

el que no se hizo

14. ¿Qué libro te hace sonreír?

más que sonreir,  los de Langer me hacen estallar de risa, Mamá Pierri es una joya. Me encanta el humor gráfico y amo los libros que tienen dibujos.

15. Si sufrimos un ataque de Godzilla y tenés la oportunidad de salvar de sus garras a una banda o músicx, ¿a quién salvarías?

si suponemos que nos ataca Godzilla,  supondré que existe un mago, que es músico y además me obedece; lo salvaría a él y le ordenaría que convierta a Godzilla en un sapo de 7 centímetros antes de que ataque a lxs demás músicxs que me gustan y que de paso me reconfigure un par de cositas en el mundo como la desigualdad, la violencia, la guerra y todo eso.

16. Si después de muerto volvés convertido en zombie ¿a quién morderías primero?

si pudiera de la nada morder a alguien, mordería a alguna chica que me guste, siendo zombie o no pero con consenso, y ojalá ella también me quiera mordisquear a mí.

17. En tu último disco ¿encontraste la forma justa de expresar lo que querías?

mi primer disco va a estar en la calle en 2016, estoy en este momento trabajando en eso. Hasta ahora todo mi trabajo lo fui compartiendo a través de Soundcloud a medida que producía y hacía mi crecimiento personal y profesional a la vista de todxs. Prefiero no arrebatarme y que las cosas tomen el tiempo que deban tomar para lograr los resultados que a mi criterio merece un disco. Es un formato al que le tengo, más que respeto, admiración y quiero estar a la altura de las posibilidades que ofrece.

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