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En apariencia, se trata de una serie de historias que se entrelazan a lo largo de la obra. Las aventuras de Rep y sus amigos (Toba, Ciro, Ray), la relación sentimental entre Rep y su chica; las desventuras entre Sid Vicius y Nancy, la caída de Kurt Cobain, el lazo de cariño entre una abuela y su nieto, etc. Yo me atreveré a dibujar mi propia versión de los hechos, la cual, es la siguiente: La historia, en apariencia forzada, representa el estado anímico del mismo Rep, al encontrarse aún, inmerso en su relación con “cierta chica”. En tal sentido que, por ejemplo, Nancy representa la parte intelectual, y Sid, la parte sensible. Entre ambas entelequias se desarrolla un conflicto demasiado profundo, a tal punto que, uno de los dos debe “morir” para que el otro continúe respirando. Del mismo modo, Dillinger representa esa parte “salvaje” que se acrecienta ante la falta de perspectivas claras y bien definidas, dentro de una sociedad que, por lo general, tiende a deshacerse de aquellos que no estén dispuestos a aceptar y cultivar los preceptos que la sostienen, y mantienen, vigente.
Intempestivamente el protagonista principal de la historia irrumpe, dando una descripción de sí mismo, además de una suerte de advertencias:    

“No digo que soy malo pero digo ten cuidado. Soy de una raza indómita, que se mueve rápido, esa clase de seres que deja a su paso un rastro de ansia. Ya no digo mentiras porque perdí la imaginación pero no hay nada que sea confiable en mis verdades.”

Ya sin cortapisas que obliguen a ajustar la conducta a ciertos lineamientos, al saber que no se debe nada a nadie, sino por el contrario, viene el momento de (a la manera del “cobrador”, personaje de uno de los cuentos de Rubem Foseca), Rep y sus amigos, se dedican a llevar una vida licenciosa y hedonista que no acepta un NO como respuesta frente a sus deseos, los que, poco a poco, se van extendiendo hasta llevarlos más allá de las fronteras de Ciudad Inmóvil, Toba es el primero que decide probar suerte en Bogotá. La ciudad lo lleva a perder su antiguo interés político, para adoptar a Bob Marley como su profeta “un profeta marihuanero y gozón”. Del mismo modo, Toba es el primero en enfrentarse a las decepciones del amor. Toba dice que “el amor es un fraude”

“El amor no es un fraude, Toba. El amor es un límite y nos mide.”

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El sonido de la batería me ha provocado pensar en ti, y en aquella noche calurosa del mes de abril, y en el aroma de tu pelo. Pero sobre todo en ti, en eso que te hace sobresalir de la multitud: tu lejanía, tu misterio, el saber que estás, sin saber dónde ni por qué. Extraviada. Sola en medio de la muchedumbre.
El concierto había sido organizado para celebrar tu cumpleaños. La chica desconocida más notoria entre la gente; al menos esa noche parecía ser así. Y yo sin conocerte a ti, y tú sin conocerme a mí. Pero eso sí, pásame otra cerveza bien fría.
No, lo peor es que se me acabó el dinero, lo que traía en el bolsillo lo invertí en abastecerme de mota, ya ves que luego la erizés está de a tiro muy fea y, eso no se lo deseas ni a tu peor enemigo.
Bueno, bueno, si se van a poner en ese plan mejor me largo. No, si para pinches fiestecitas jodidas mejor me quedo en casa. Aunque allí a nadie le parezca la idea. Y el cielo siempre se oscurezca sobre el rostro desencajado de papá, furioso por tu irresponsabilidad y ausencia de expectativas, “¿A qué futuro aspiras siendo así? Recapacita, busca un buen empleo, forma un hogar. ¡Carajo! Haz algo con tu pinche vida”. Y si para mañana no eres otro, te buscas una casa donde te aguanten tus jodidos sueños quijotescos, ¿está claro? Sí papá, mañana me largo a primera hora. 
Siempre existirán las noches perfectas que se recorren L-E-N-T-A-M-E-N-T-E para descubrir en ellas, igual que sobre el cuerpo de una mujer desnuda, lugares inhóspitos, durante las horas en que la ciudad es otra, distinta a la de las 10 de la mañana o la de las 3 p.m. La ciudad que sueña ser recorrida por aquellos a los que papá te prohibió terminantemente dirigirles la palabra. Y tú, en cambio, intercambias con ellos 15 pesos por un bonito día soleado. Eso los hace felices a ambos. Ríen. Esconden su secreto envuelto en papel de estraza, en el bolsillo. Continúan su camino.