una payasita de cera
vacía de sentido
es también desgarrarse
y el vértigo
por encontrar un rumbo
me carcome hasta los pies
ser responsable
res-pon-sa-ble
o de cómo nombrar
elegantemente
a la soledad cotidiana
elegir es renunciar
elegir es respirar
o soportar lo que existe
con tal de no ver
·
Empiezo a sentir cómo pesan mis ojeras
Empiezo a escuchar
Cuerpo Ajeno
Y las pasiones
La vida que sigue
como si se tratara de profundidad
o de no estar llamándote a los gritos // buscando que aparezcas
y la sombra de tu voz
que ahoga la mía que no sale que no grita
mi voz la que se asusta la que desaparece frente a tu voz
tu voz que tampoco se dice pero es presencia
y la mía que se esconde
mi voz espacio con máscaras
revelador de vacíos
como si supiera de llamar a alguien
como si supiera de profundidades
como saber que algo existe y no soy yo
y una voz que interpela sin nombrar (me)
y la que aúlla la que odia la que escupe
la que finalmente calla
·
como esos tiempos
en los que me canso de esperar (te)
como cuando corre ese frío
por no poder decir
por la palabra que no sale de ninguna boca
[ella se va]
la chiquita vagabunda
se esconde
y cual pibita callejera
decide irse
a llorar toda la soledad
·
pienso que tal vez lo necesite
que tal vez sea inevitable
huir-me
fugar-me
escapar-me
pienso que tal vez
no sea siempre yo la de los problemas
la chiquita vulnerable
la estúpida que espera y espera
colmada de ilusiones
mentirosas
puras fantasías
ficciones que invento
para creer que la vida
no es tan jodida como parece
·
y entonces caigo
de cuando me canso del miedo
y entonces
caigo
quiero querer volver a esa Otra
en algún momento
en alguna parte de mí
quiero querer encontrar
algo que aplaque
los efectos de mis caídas
·
el viento llora por mí
la tierra llora por vos
y el agua es testigo de mi tristeza
vértigo
digo vértigo
a la noche
alumbrando lo que no nace
a la sombra
habitando lo que no deslumbra
vértigo por la voz[s]
que renace
de las cenizas
·
pedacitos de vos
intentando en silencio
que no te borres
de este cuerpo mío
que hoy
te va olvidando
todas y todos adentro
manos lenguas bocas
todas
todos
dedos enterrándose en lugares remotos
cuerpos que se adhieren
pieles, piel
algo de semen chorreando las paredes
y los brazos y las piernas
[de todas, de todos]
y tu sexo rozándome
lento
me enciendo
[abrazáme, nena]
y a pesar de nosotras
del manoseo colectivo en esa olla de sudores
caricias regaladas
vicios, excesos
una libertad que nos desborda
nuestras manos
nuestras lenguas
y vos
y yo
dejé que el viento me consumiera
mientras aprendía a olvidarme del desconcierto
quise borrarte de mi cuerpo escupirte de mi noche,
en la sombra, en la sombra,
quise vomitarte con fascinación
omitiendo esa ansiedad insatisfecha con la que tanto me juzgaste
te busqué
te seguí buscando
en esos laberintos de barro
en esos bares mugrosos
la imbécil
la infeliz mas evidente del mundo
te expulsaba volviéndote a buscar
te desterraba suplicándote una gota de ternura
que nunca le devolviste
te escupió – te masticó – te odió
te encontró – te gritó – te amó
te envolvió – te enredó – te sofocó
·
con mis alas ausentes.
quiero ser tu compañia invisible,
tu testigo perfecta
no soy la excepción a la regla
solo te entrego mis manos
otra noche poblada de abandonos
buscando distintos ojos apagados
que se refugien en la sombra los días grises
pero me perdí me perdí me perdí
en el afán de encontrar algo que no tenía títulos
malgasté mi identidad pretendiendo adherirme a tu cuerpo
a los cuerpos
a los órganos de esas otras que me comprendieran en mis angustias
y los espectros de las tardes vacías me insultaron a los gritos
y dilapidé mis energías intentando desoír sus voces
me vencieron
me dominaron
se impusieron sobre mí
y les entregué lo poco que me quedaba de aire
prometiéndome algún día unir los fragmentos
de mi rompecabezas arruinado
·
convidame un poco de tu luz
que hoy me desperté apagada
había soñado con vos
con toda tu mierda
con esos laberintos de soledad
que te empeñás en regalarme cada vez que te veo
pero no puedo
ni quiero dejar de pensarte
aunque vayas matándome despacio
y me colmes de tu veneno inaguantable
y me arranques cada uno de mis dedos
sos mi virus mi toxina y mi remedio
solo vos, y todo tu tóxico en mí
pueden lograr que me conmueva
·
nunca se me ocurrió quererte
pero una paz indomable brotaba de tus entrañas
esparciéndose por entre mis venas
esos ríos de sangre solitaria y congelada
torrentes de magia imperfecta de dolores de fiebre de vos
((nunca se me ocurrió quererte pero en el fondo siempre busqué esperarte))
·
intenté no acostumbrarme
pero la realidad me colmó
superándo·me
y tuve que inventar nuevas máscaras
para resistir frente a todos
frente a vos
mis disfraces ya no me alcanzan
y cada vez que te veo
soy capaz de correr todos los velos que me cubren
con tal de que adviertas mi presencia
·
no imagino una noche de ochenta años
ni un día de veintitrés
deje de enredarme en destinos imbéciles
y me encierre en quimeras insulsamente pasajeras
figurando que nada me duele que nada siento que nada soy
solo una pieza de hielo que se pierde en cuartos oscuros
pidiendo a gritos que alguien la escuche
·
esperé lo que no fue mientras intentaba olvidarme de olvidarte
divisé de lejos una luz encubridora
y tal vez deliré con que fueses vos
aunque supiera que nada podía ser más inverosímil
por que sos tu única cómplice
detestable y manipuladora como nadie
solo dejás acercarse a tu sombra
como yo
pero en vos
((como vos))
yo en mí
vos en vos
un poco más de lo mismo