escrituras.indie es un medio alternativo para la libre difusión de literatura y arte independiente | todo nuestro contenido se comparte bajo una licencia creative commons 3.0

0 comentarios





PINOCHET 

       

Soy Augusto Pinochet
el amargo sabor de Chile
gárgara de sangre
en la que toda esperanza se ahoga.


Escúchenme bien
chilenos de mierda
de ninguna pared se borrará mi nombre.


Los quiero a todos muertos
muertos
bien muertos
y que adviertan
que la libertad es un rumor lejano
al que haré retroceder a punta de balazos
cada vez que intenten desafiarme.


En este
mi país
siempre lloverá
aun cuando todas las estaciones del año sean primavera.


Soy el gran dictador de Chile
más vivo que nunca
en cada rincón
en el que mis huellas intentan borrar.


Vivo o muerto
hago lo que se me antoja.


Al llegar al cielo
por ejemplo
a Dios eliminé.
Ahora desde su trono
escupo hacia mares
en los que hundí mis secretos.


Mi sombra será la raíz
más dura que habrá conocido la tierra.


Ni la retroexcavadora
más grande de Europa
podrá desraizarme jamás.


Yo me multiplico como verdes ramas
como las moscas ante la muerte
como las lágrimas de las madres
de esos upelientos que se resistieron a mi ley
como los gritos desgarrados
de esos huachos pervertidos
que no me obedecieron.


Nada hará que de sus vidas
mi presencia desaparezca.


La hierba mala nunca muere.
Sólo yo soy el mortal veneno
con deciros
que hasta a la misma muerte envenené.


María Compás Valdebenito



| Sobre este poema por la autora |


La sombra de Pinochet se extiende hasta nuestros días, prueba de ello es el presente ejercicio del poder armado en Chile, el cual comenzó a volverse evidente el día 19 de octubre del 2019. 
Frente al descontento colectivo y su manifestación pública, el gobierno decidió usar las armas para sembrar el pánico y revivir la inmortal memoria de los duros años de dictadura militar iniciada con el golpe de estado de 1973. A 30 años y en un contexto de supuesta democracia vuelven a salir los militares a las calles para dar muerte a toda y todo aquel que explicite su malestar con cacerolazos, palabras, cantos, bailes, gritos y llantos. 
Desoladamente Pinochet sigue vivo, su re-encarnación no cesa, ahora bien, la gente alza su valentía por la memoria de lo que nos han quitado incluso antes de haberlo tenido, pero ante todo, por la memoria de aquellos que desde esos años de dictadura aún no aparecen o aparecieron torturados, peor aun, en la tierra, el cielo o el mar como una imborrable huella, pesada y húmeda como las lágrimas de un Chile que se levanta y grita “dignidad”.


22-10-2019

... 

yo
yo no
yo no me siento 
yo no me siento muy poeta hoy día
que vi por video una niña herida
y manos amigas que la llevaban
surcando las balas policiales
pero yo no estuve ahí
pero solo supe reaccionar
pero solo sentir.

yo
yo no
yo no me siento 
yo no me siento muy poeta hoy día
que supe de un joven con la nuca herida
y no tengo como saber de su destino
me queda una rabia trunca en la boca
pero yo no estuve ahí
pero solo supe reaccionar
pero solo sentir.

yo no
yo no me siento 
yo no me siento muy poeta hoy día
que se prendió el corazón de tanta gente
y les cruzaron tantos golpes otros varios
pero solo supe 
pero solo sentir.

yo no me siento 
yo no me siento muy poeta hoy día
que sea crea un sentimiento en el aire
que no alcanzo a respirar por la distancia
pero solo sentir.

yo no me siento muy poeta hoy día
pero amistades me llaman desde barricadas
y me comentan el panorama general
me traen un ruido de fondo al alma
como música de desobediencia
como salto de cuerpo a la mañana,
solo espero que se sepan
en la calle de la vida que vendrá
en el territorio abierto de la poesía
en la conjugación de las grandes alamedas.


Samir Muñoz Godoy

... 


Un Pedro Lemebel dijo:
"hay una pasión del desacato,
solo falta el detonante".
Sucede que las violencias
también respiran
porque ser minoría es violento:
una mujer,
un puto,
una torta,
muchxs gordxs, 
algunx trans, 
demasiados pobres, 
unx no binarix, 
una indígena,
tres originarios,
todxs negrxs, 
toda junta la respiración que no se nombra. 


Sucede que las violencias 
también respiran
porque ser minoría es violento. 
Por nuestra diferencia 
se apuran en devenir: aparato de guerra/
gatillo fácil/vacío de sentido. 
No se ven, no ven:
somos la fiesta que devora su resentimiento; 
ni toda la formación en pos del silencio
puede contra la pasión, el desacato y un
último definitivo final
detonante. 

Dolo Trenzadora 


... 


Chacal


¡ay! chacal
       que levantás el palo
              que apuntás el arma
que descargás tu odio
en un oscuro lugar

llora tu madre haberte parido

y  cada vez 
que el palo golpea 
        y la bala mata
se triza el cristal
                        humano.



Edith Galarza
colectiva de escritoras patagónicas


... 


Sector Yolanda

vivimos en la cuidad
que se incendia cada tres años

obreros restauran el puerto y los bares
mantienen sus puertas intactas las casas
sujetas por cerros que no se quemaron

cae la noche sobre la costa
no sé si son luces o astros
que iluminan lo que quedó del centro
no quiero volver a pasar la mano por la herida
con el relieve
de una fruta cortada al medio

o volver al brillo del cuerpo dorado
de las escaleras que como serpientes
recorren un consultorio moderno

ni ver a la enfermera con lo ojos rojos
y la boca abierta por el fuego del viento
mientras se pregunta

dónde se encuentra la raíz
del lenguaje

Flavia Calise

... 


Compañero Lemebel presente


no volverá esa sombra negra
sobre la cordillera
no volverá el horror
a las playas y desiertos
no habrá paz
para los momios y los pacos
la marea sube
es el pueblo
es su furia contenida
son las barricadas
que se erigen hacia el cielo
no,
no habrá represión
sin respuesta
vendrán aires nuevos
para quienes rompen sus cadenas
no será el dolor
ni el miedo
ni el silencio complice
lxs muertxs tendrán
su redención
porque un pueblo que lucha
es un pueblo que crece
no,
las calles no les pertenecen
a los pacos asesinos y violadores
no,
no será en vano ni en silencio
no, nunca más
porque el afecto y la complicidad
son revolucionarias
y esa es nuestra promesa
un pueblo unido, jamás vencido
no será en vano
no,
nunca más
ni en silencio
que arda
lo que tenga arder
no habrá paz
para los momios y los pacos
no,
nunca más
¡ qué viva la lucha del pueblo chileno!



Nadia Sol Caramella

0 comentarios



Mi herencia es el poema.
El lugar que fundé,
mi patria más íntima.
El cuerpo que escondo
bajo mi cuerpo,
la máscara ausente.
El abecedario 
con que atravieso
las fronteras,
el perfume,
el peso que tienen las cosas
cuando cierro los ojos.

... 

Monto mil caballos salvajes,
desde mi corazón al mismísimo barro.
los cabalgo a pelo.
soy el perfume,
el estruendo en la tierra, 
la velocidad
y el viento que me quema la cara.
voy desnuda,
envuelta en lavandas y jazmines, 
madreselvas y pasionarias. 
mi nombre escrito en
todas la hojas de esta selva, 
en todos los bichos que nunca vi.
sólo voy a nombrarme 
en gemidos suavisimos,
en leves gestos.
De la respiración
hice lenguaje.

... 

Fui una condesa muda,
en levísimas muecas temple mi palabra.
Del gesto hice alfabeto
de la mirada un código para entrar.
Tengo un corazón  peregrino,
de camino en camino
va dejando huellas: 
Rastros de carmín,
jirones de terciopelo,
un vendaval desnudo.
Agua de azahar
en la almohada,
y una corona de lotos
que me revele  
la trama oculta
de mi nombre.

... 

yo quiero ser una Amazona conurbana,
desnuda  y llena de barro,
llevar una navaja entre los dientes.
quiero entregarme entera y devenir pantera,
ser la suciedad del barrio,
la flor mas delicada del jardín:
una dalia dorada.
 quiero salir con todas las chicas,
beber de su saliva,
montarlas como yeguas.
quiero no salir jamás de mi cuarto,
no cruzar palabra,
enmudecer para volverme 
el silencio del bosque,
el espíritu de una piedra.
quiero todo,
me realizo en cuadernos, 
en el sonido de las teclas transcribiendo mi mensaje,
voy a explotar inflamada en perfume, 
a prender un pucho
para incendiarme entera
y ser el humo dulce
que puedan respirar
en los patios del verano.





sobre la autora |

Poshitsa ( 1984) a.k.a Agostina Sulpizii  es una poeta del oeste del conurbano Bonaerense.
Tras varios fanzines, plaquetas y antologías actualmente trabaja en su libro “ Poemas de amor para muchachas peronistas”. 

0 comentarios












| Sobre la autora

Romina Guarda es fotógrafa. Nació y vive en Buenos Aires, Argentina. Tiene 34 años. Su pasión por la observación nació luego de vivir unos años en la provincia de San Luis, Argentina. Comenzó de forma instintiva y amateur a tomar fotografías en la intimidad de su casa en el año 2006 y luego siguió especializándose profesionalmente.
Trabaja exclusivamente con soporte analógico 120mm y 35mm. Revela artesanalmente sus fotos, se ha interesado por técnicas de copiado del siglo XIX como impresión al papel salado, Cianotipia, Goma bicromatada, Van dyke.
Su obra ha sido expuesta en Argentina y España, recibió una premiación en España en el X Certamen de Fotografía de la Fundación ASISA- ASISAFoto 2018 por la serie “EL tercer Cuerpo”
Fue finalista del Premio Pampa Energía 2019, actualmente una foto de la serie “El tercer Cuerpo” esta expuesta en FOLA hasta el 22 de octubre del corriente año.
Actualmente coordina el Taller "Aire, luz, tiempo y espacio”

| Contacto |



| Sobre esta serie |

El tercer Cuerpo 
2016-2019

"(...) estamos vivos en lo fugaz, unos segundos, cuando las almas realmente hablan, realmente encuentran, realmente ven."
Jonas Mekas

Hace unos años, con la intención de que las digitalice, mi papá me dio unas fotos de mis abuelos. Me impresionaron mucho: eran casi idéntiques. Su semblante, pasivo pero vibrante, iguales el uno al otro, me dejaron tan desconcertada que nunca quise volver a verlas.
El mismo año en Ostende conocí a Milagros y Carmela, que son hermanas y mellizas. El impacto de verlas por primera vez fue misterioso, místico.
El viento las envolvía en una manta: cabellos flotaban sobre su aura.
Unos meses más tarde empecé a fotografiarlas. Y sigo haciéndolo: fui (sigo) encontrando, esporádica pero constantemente, similitudes entre las fotos que les hice (que les sigo haciendo) y esas fotos que me dio mi papá.
Sólo que a ellas, sí quiero verlas.
De algunas -muy pocas- caras, puedo registrar una expresión tan neutra como la de la vida. Es como si ni la cámara ni yo estuviéramos ahí.
Me gusta pensar que en esa neutralidad expresiva que se impregna en la foto, en esa ausencia íntima, nos hacemos presentes, de algún modo, todes: Milagros, Carmela, mis abuelos, mi padre.
Yo.
0 comentarios


Atacama

quizás un día
desaparecer
sea como hundirme
completa en el desierto


// ¿cuántos cuerpos hay
dormidos bajo la arena?//


mirando por la ventanilla
imagino que alguien
me habla
pidiéndome un recuerdo


The cure

a los 14 tenía una remera de The Cure
con la cara de Robert Smith
a los 20 la perdí en un mediodía de verano

a veces tendenciosamente hago listas 
de todas las cosas que se me extraviaron
y que nunca volví a encontrar

así voy desterrando cadáveres
como una costumbre que atesora la belleza
pero nunca les llevo flores

sólo les preparo ceremonias con mis ojos
para que nunca se olviden de mí
ni yo de ellos


los cuerpos


el día que se prendió fuego
la catedral de Notre Dame
yo solo pensaba en los cuerpos
que se dejan caer
que se deslizan como restos
de cenizas sobre el cemento

también pensé
en los cuerpos que viven
a orillas del río Yangtsé
que se dejan hundir en la profundidad
del barro oriental

también pensé
en mi amiga Emma que una vez me dijo:
“¿alguna vez tuviste ganas de dejarte morir?”.
entonces, pensé
en todos los cuerpos que alguna vez amé
todos
abrazando la inclemencia
encontrándose cuesta abajo


fiebre

un día tuve fiebre  
 y recordé un sueño recurrente
que tenía cuando era niña
un sueño que nunca puedo explicarle a nadie

un sueño decorado con baldosas azules
y pinceladas rosas en todas sus dimensiones
un sueño   donde una mujer de cabello rubios
levantaba un papel ajeno del suelo 
y en esa leve acción el mundo se destruía 
sólo por   levantar
lo que otro había dejado caer

desde ese día 
no dejo de pensar 
que la experiencia de la salvación
es un acto para pocos


| sobre la autora |

Sab Alegre es poeta y docente. Nació en Buenos Aires en 1987.  Actualmente vive en la provincia de Córdoba. Edita de manera auto- gestionada sus poesías en formato fanzine.  Entre sus publicaciones formato libro se encuentran “En Blanco”, proyecto poético y visual coeditado junto a Nicolás China. Ha participado leyendo en   festivales de poesías y en diversos   eventos integrando el lenguaje poético. También, ha sido seleccionada integrando la Antología poética Apología 4. 
Junto a otros artistas  formó parte del colectivo artístico “El Pantano” organizando ciclos de poesías y música experimental. También ha conformado el experimento sonoro de tecno-poesía “Director Técnico”. Y el equipo de Paraboloide Hiperbólica, ciclo de poesía audiovisual. 
Actualmente sigue en movimiento creando poesías en diversos formatos como manera de habitar el mundo.