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Me alimento de palabras en la noche

Yo también
soy el dueño de los muros
donde se lee tu nombre

Cerró los ojos e imaginó
un campo lleno de girasoles felices

Abrir la puerta
salir a la calle
y descubrir (todavía con asombro)
que los árboles florecieron
aún sin la lluvia de tu rostro

Solo veo
dolor en la belleza
desierto de caricias
locura y violencia
repetidos como un mantra
solo eso

Respirar
de nuevo sentir
como las manos
se adueñan de los vasos
y de las pieles

Mientras esperamos
que la sangre llegue al río
deshojando margaritas

Cuando salga el sol
la verdad seguirá durmiendo
desnuda sobre la cama

Igual sigo del otro lado
todo el tiempo estoy
entretejiendo palabras
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Se dió vuelta
me miró
con los ojos pensativos
casi dulces
y me dijo:
nos vemos en Japón


Y ante el hecho
irremediable
insalvable
imposible de cambiar
le respondí:
está bien


Aunque Japón queda tan lejos
que es como que no existiera


Estas cosas
(y algunas otras)
son las que duelen
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Ya perdí mi nombre y caí en el engaño de mi sangre. Antes de aprender a mirar hay que escupirse los ojos. Hace rato que saltamos hacia el silencio y bebimos el vaso vacío de la sed. Vivo de muertes lejanas, del corazón caliente y de lo que late en la sombra. No puedo hablar con palabras de este mundo, no puedo. Estoy emplumando los pájaros para que golpeen al viento. Yo soy mi danza y mi llanto, y me canto y me encanto como un sonámbulo vagando por la casa de la existencia. Siento una mano en mi garganta, por eso cuando tengo demasiada sed invento una lluvia.
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ABCDARIO

A
Justo cuando la luz pretendía ahorcarse
la noche también se suicidaba en el cielo

B
Estos ojos, estos pilares donde se asienta el desconsuelo
te miran desde el recóndito sitio de las esferas

C
Cuando la noche te pulverice en aerosol sobre los techos
vendrá tu rostro flotando como un camalote
en el estero del recuerdo

D
Te ibas desde la visión a la ceguera
desde la llama a la triste brasa que ya no quema

E
Si es verdad que habla con los diamantes
entonces escupe brillo por la boca
Y escucha a la piedra preciosa
cantando su color sin color
y su canto mineral de la alegría