I

nervaduras pálidas del rumor que excarba las ruinas


palabra alguna devuelve jamás los talismanes?


abajo: las raíces remotas del turbio río, de la niebla impura

los dedos de tu lengua. los dedos de tus ojos
-talvez-



alguien, con cuidado, derramó entre nosotros el tiempo como una lastimadura

antigua y enemiga




II

acordes negros: fulgor, alimento.
memorias de sequía trajo la única llovizna.
*
sin apuro, con suavidad: una gota dulce y secreta
horada
el lugar de la sed.
*
pierde luz esa herida, se fue borrando
osea: bien por lo bajo se arrastra la palabra peligrosa: respira, quema
entre pétalos y escorias.
*
no es la oscuridad:
fue el bramido de los párpados cerrados

muy antiguas uñas
insomnes trabajando las paredes de la niebla

en el descenso
sucedió el néctar paciente de los amordazados





abrís los ojos:
tanta tanta tanta luz se derrama ahora de tu comisura


~ a Xoa, que sabe con la lengua ~

3 comentarios:

El Viajero Sedentario dijo...

joputa. Hace rato q venis zarpado vos eh.
El segundo me pareció genial chabon.

Le mando un abrazo, dr. gilbert.

omar sisterna dijo...

Alguna vez escuché decir "el tiempo lo cura todo", claro, en el caso de que sea amiga (la lastimadura), pero también el paso del tiempo, sus ausencias, el correr de las horas, nos duelen. Más si es antigua y enemiga...
Muy buenos los dos textos Cris!

C. J. [ poesía pendular ] dijo...

eso me hace acordar a una canción que dice:

"el tiempo no cura nada... el tiempo no es un doctor..."

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