Cuatro poemas de Feral, el primer libro de Sofía Sigismundi, editado por El olmo y las peras en 2025.

Selección por Nadia Sol Caramella



Quiero hablarte del sexo de las babosas cómo

deslizan por una cuerda de baba

entrelazadas una danza sí

tan grácil suspendidas

en el aire son

acróbatas del momento

detrás de sus cabezas también los penes

desplegados se enredan y forman

capullo o perla iridiscente

una babosa

se funde a la otra y ya

no hay distinciones ni límites

así el sexo termina un cuerpito

se desprende y golpea

viscoso contra el suelo. Yo también

quiero mis piernas enredadas en tus muslos

un abrazo borre el límite

de los cuerpos quiero

decir el romance

de las babosas llenarte

el oído de cursilerías

en lo ondulante que puede

ser la naturaleza

yo te atraparía pero

te miro y pregunto

si sentís a veces

que el sexo no es suficiente


...


Todo animal es una esponja


Llora mi perra y se muerde

la pata de los nervios rasca

su pechito hasta sangrar

en la calma de la noche cuando mi mente

es una bañera desagotándose

un perro es una esponja

dice la homeopatía animal

cada domingo un partido y papá

le grita a la tele

duerme el macho recostado

a su lado en el sillón

si te acercás muestra los dientes


...


Paloma muerta yace

como quien decide morir sin ser advertida

de pronto el pichón enterrado en tu patio, ese

que años atrás encontraste intentando

despegar en tu puerta, dolido y un poco

desorientado. Creíste que para salvarlo

habías sido elegida, pero no, en verdad te buscó para morir

o fue lo primero y vos fallaste

culpaste a tu hermana aun sabiendo

fue tuya la indecisión

se gritaron

cosas irrepetibles cuando tu palma

buscó su mejilla y el ruido

se multiplicó en la noche. La jeringa

el medicamento justo, su pecho

herido y ese corazón de fresa

terrible, cómo latía arrebatado cuando bebió

el remedio diluido

tenías una palma aturdida y el deseo naciente

enterrar a tu hermana en una caja de zapatos

entonces sus ojitos se cerraron

su pecho dejó de temblar


...


Dulce impropio


Igual que un chupetín en un día caluroso, dedos inútiles

 y enchastrados

tiran del plástico su pegote, restos de envoltorio

 hasta que la golosina

roja y vibrante se posa sobre la lengua y el palito

blanco es rehén entre los dientes: así desenvuelvo

 las palabras. Saboreo

la cereza insoportable como si buscara algo más,

 el chupetín sea

añicos o pequeños cristales danzantes en mi boca.

 Entonces el núcleo chicloso: algo

donde hincar los dientes. Masticarás y masticarás

 hasta que el chicle

no sepa a nada. ¿Qué queda? Una escupida, un papel

 y enterrarlo

al fondo del bolsillo




Sobre la autora |


Sofía Sigismundi nació en 1998 en Lobos, Provincia de Buenos Aires. Estudió Artes de la Escritura (UNA). En 2025 participó del Festival Artístico de la Universidad Nacional de las Artes (FAUNA), en la categoría de poesía. Publicó Feral (2025, El olmo y las peras).

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