Derramo La botella de mis fabulaciones inéditas en un arroyo frío y cristalino.
Sin entender porque no pude saciar el deseo de entregarte afecto.
Las estrellas me han sorprendido endulzando demasiado la botella; para al final… derramarla.


Miro un cerro nevado y monto vuelo sobre el ave fénix del tiempo, y
VIAJO; viajo y pienso en dos poema eróticos que escribí una vez, uno trataba de tus cabellos ondulándose con los míos, y otro sobre tu cabeza inclinada.


El tiempo nunca se queda quieto.
En algún espacio el arroyo, el cerro, el fénix, el líquido de la botella y YO dejaremos de dormir en un placard gastado de amor; y el resplandor de la idea de DOS como UNO mismo tendrá lugar sin promesas empezadas.


Mientras sigan brillando las estrellas de la noche y los ríos sigan desembocando hacia el mar, yo seguiré viajando.

1 comentarios:

xoana vélez dijo...

vos escribís de esa forma que es sólo tuyA. y me encanta, amigo! muy bueno =)

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