En las realidades impunes
tras insomnios y letargos
soy reincidente,
sin compasión.
Tan sólo culmino
el abuso de cualquier ventaja,
la succión de la llaga ajena,
cuando éstos ojos,
prolongados al extremo
ya son ceniza.
Horas silentes
en claroscuros
anteceden el amanecer
no despertado.
El tiempo-espacio
se sofoca de mí.
Exacerbo al instinto
hasta rabiarse.
Rabia dulce,
me mastica la boca
(será que babeo miel…)
me tajea los dedos
(pocos surcos para esta tinta…)
Va moldeando, vía luz,
la pulsión bipolar
de un alivio paciente
por agua segura
y un ardor friccionándose
en sales inciertas.
Desmiento toda honra
acuñada en los crédulos
de una falsa sequía.
¿No ves la osadía amarrada
urgida en ofrecerte buscar
el punto que supura la humedad
que se me filtra desde adentro?

3 comentarios:

Leyddy Dhianna Reynoso Caraballo. dijo...

Poetisa, escribes hermoso, naturalidad expresiva, tus versos, palabras son para aprenderlas...

Un inmenso placer leerte, visitarte.
Saluditos.

C. J. [ poesía pendular ] dijo...

hermosa hermosa hermosa

la prometida del rey de los locos dijo...

Gracias por los cariñitos...

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