¿Como parar de observarte
e intentar entender tus motivos?
¿Como verte correr bajo el cielo
sin temer formar parte de tu infierno?

Me he dado cuenta que al final
solo puedo aprender de vos
todo lo que olvidé.
El tiempo nos dará la razón.
Como en algún momento fue el destino,
porque mas allá de la equivocación
pude encontrarte.

Y canto para hacer dulce tu llanto,
bebo para tener valor
y velo por tus sueños en las noches
buscando encontrar en tus ojos
esa tan noble condición.

Y en los tiempos de confusión,
en los de mareas altas,
solo supe cerrar los ojos
y seguir adelante.
Y en los días frios, leyendo a Arlt,
y en las noches dionisíacas, como un rufián melancólico,
o en los campos de concentración de mi mente
había solo un motivo,
que esperaba y que temía.
No siendo digno de ser padre,
ni siquiera de mis angustias,
no viendo en mi sangre tus sonrisas,
ni la vena en tu sien,
(la última palabra siempre será tuya)
puedo ver que hasta entonces
nunca tuve razon...


...nunca tuve razón suficiente
para querer seguir vivo.


a Santi.

5 comentarios:

C. J. [ poesía pendular ] dijo...

no te dejo 100 puntos porque soy amatute...

lucas garcia dijo...

eso es un cumplido o una especie de venganza?

C. J. [ poesía pendular ] dijo...

ehhhhhhhhhhhhhhhhh...

ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh...

lo dejo a tu criterio amigazo

_die dijo...

que niño afortunado...

_die

la prometida del rey de los locos dijo...

Lucas, creo que de alguna manera nadie es digno de ser padre o madre, sólo que en algunos es más absurdo que en otros. La diferencia está en hacerse merecedor del título, a pesar de ser indignos, apreciando siempre “esa tan noble condición” de la que hablás, que no necesita motivos para VIVIR , que nos pinta la vida con colores que habíamos olvidado. En fin, ¡gritemos al mundo que amamos a nuestros hijos!

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