...Y si, te oía cantar más allá de los desencantos;
y no, no es que descalzos lleguemos mas lejos,
y tampoco tiene que ver con que nos duela mas.
Pero siempre fue asi, todo tan enmarañado.
Todo tan parecido al infierno.
Me visto de etiqueta para hacer el trabajo mas sucio
con la excusa de intentar encontrarte antes que desaparezcas.

Y luego de no haber nada siempre detras de las puertas,
luego de fantasear con un universo para mi solo,
luego de crearlo, de amarlo y de destruirlo
busco luces en las luces y tu alma en la oscuridad.
No, nunca estuve tan solo como para extrañar
y entre los delirios manifeste esta historia
que tiene que ver muchos mas con el olvido.

¿Qué será de esos recuerdos del mar?
De las veces que traicioné a este yo
para intentar ser este verdadero yo.
Por suerte hoy conservo intacta
la facultad de olvidar.

3 comentarios:

_die dijo...

me encanta... :)

ando necesitando un poco de esa facultad.

la prometida del rey de los locos dijo...

qué alivio y qué consuelo cuando lo trabajoso de desenmarañar los recuerdos construye un lugar acojedor para guardarlos. bellas líneas que absuelven de culpa al olvido y lo hermosean.

Nadia Caramella dijo...

este poema lo lei varias veces y siempre me gusta! creo que la facultad de ser olvidadiza hace que cada vez que lo lea me sorprenda para bien!

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