[Sobre la autora]
Noelia Villarreal estudió fotografia analogica, retoque de imagen y estenopeica. Y dibuja en forma autodidacta
[Contacto]
facebook: Noelia Villarreal
mail: joplincosas@hotmail.com
Luego de Todos contentos, su
primer libro de poemas, Luciano Lutereau recurre, en Forever juntos, a
las imágenes más estereotipadas del amor para exaltarlas, exprimirlas y hacer,
en cada una de las poesías que componen al libro, una inversión, en los dos
sentidos del término “invertir”: “Cambiar, sustituyéndolos por sus contrarios,
la posición, el orden o el sentido de las cosas”, y “Emplear, gastar, colocar
un caudal [de dinero o bienes]”. De este modo, el amor 'de pareja', tal como es
concebido para la cultura occidental, puede definirse de dos maneras: como una
transposición, darse vuelta y, a partir de allí, funcionar desde la dicotomía:
“(...) 'sos mi mujer y, al mismo tiempo,/ eso implica que así / 'yo soy tu
hombre' / somos dos caras /de un mensaje/ invertido” (Le bonheur);
o como intercambio de mercancía o bienes de consumo: “ (…) ¿el dinero domestica
al amor?/¡El amor no se paga con dinero!/ de un lado dice deuda/ del otro lado,
debo” (Antoine et Colette). by Georgiana Paraschiv |
| by FAMOUS WHEN DEAD |
Biela carter pistón cigüeñal carburador: palabras que para la mayoría de los simples mortales son lejanos y brumosos jeroglíficos de un culto secreto. Los pequeños templos donde ese vocabulario cobra sentido están ahí, en cualquier barrio, cerquita, herméticos. Ignoramos sus dioses y sus mandamientos, desconocemos la cadencia de sus plegarias, las minucias de su liturgia grasienta. El taller mecánico es quizás uno de los pocos lugares que van quedando donde los profanos tendríamos que tener el cuidado de persignarnos antes de entrar. Y de rodillas.
Esperando a que el reloj marcara las 17 hs. el domingo en el teatro Paraje Artesón, el análisis del público que estaba por ver la nueva obra del grupo Morena Cantero Jrs. resultaba ineludible: remeras anunciando que el militante asesinado del Partido Obrero (PO), Mariano Ferreyra, sigue presente o prendedores con su ya inconfundible grafitti eran parte del atuendo de más de la mitad de las personas que esperábamos para ver Parpadeá, si me escuchás. Todos los allí presentes sabíamos que estábamos a punto de rememorar gran parte de los sucesos ocurridos aquel 20 de octubre en la estación Avellaneda del Ferrocarril ex línea Roca, pero lo que más intrigaba era saber cómo iban a terminar siendo abordados.
El elenco se luce con su polivalencia actoral, dado que no siempre serán poseídos por las mismas fuerzas. La mucama de Aschira, María Luisa, será simultáneamente tanto la madre de Mariano como también una compañera del PO; lo que ya se suma a su papel de ama de llaves. Gracias a estas intervenciones escucharemos testimonios que ayudan a conocer la persona que fue Mariano en su infancia y adolescencia. Un joven afiliado a la temprana edad de los 13 años que, aunque tuvo novias y amigos que no apoyaban su militancia porque “no parecía aportar ningún beneficio aparente”, siempre sostuvo hasta el último aliento la cosmovisión del mundo que adquirió por pertenecer a un partido laborista y la necesidad de sobrevivir para seguir luchando que inculcaba a sus compañeros.| by Silvia Bolognesi |
| by Three Of The Possessed |
Los cuentos de Brevario de furias
desconciertan. Dentro de una atmósfera sobrecargada de lugares comunes,
diálogos triviales y personajes excesivamente reales, existen pequeños desvíos, toques apenas perceptibles
que, lentamente, van cobrando peso y terminan por “destapar”, al igual que
Pandora y su caja de sorpresas, lo que verdaderamente esconden estas 'criaturas
furiosas'. Brevario...logra perturbar al lector desde el inicio, y es
esto lo que genera una tensión permanente a medida que avanza cada una de las
historias del libro.
NO CABE DUDA:
es ella. Camina como si jamás dejara de pensar en otra cosa o, más bien, como
si una nube se hubiera interpuesto para siempre entre su mirada y el mundo.
Naturalmente, el último tiempo se lo han hecho ver una y otra vez, sobre todo
durante los días previos a su encierro veraniego. Pero nada: parece imposible
interrumpir aquel aire distraído. Con su acostumbrado paso lento, terminó de
bajar la escalera y, mientras reprimía un bostezo, caminó hasta la línea
amarilla que demarca el borde del andén.
Hubo un filósofo que una vez dictaminó algo que parece una pavada, pero que pensado con cierto detenimiento da un poquito de vértigo: Imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida. Extraña inversión (primero el lenguaje, luego la vida) que es una marca de nacimiento de nuestra cultura: en el principio fue el verbo. No hay más que cambiar en esa furtiva intuición de Wittgenstein “imaginar” por “crear”, para llegar a lo que nos interesa: el dramaturgo se hace demiurgo, su palabra da-a-luz.