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Pie para el beso es un recorte del amor en los tiempos de sms y charlas por facebook.

por Lucía Cholakian  

Estreno de PIE PARA EL BESO.
Comienzan enunciando nombres en un living que montaron en la sala del Espacio Polonia, uno de los tanto oasis de arte en la ciudad. Es difícil entender lo que están haciendo. Hasta que todo se empieza a acomodar, dicen nombres femeninos. Es que estos tres personajes buscan analizar sistemáticamente a las mujeres. ¿Qué significan esos mensajes de texto triviales? ¿Cuándo es que las ellas hacen esas preguntas por las que luego, enojadas, reprochan que nunca se les respondió? Con mucha inteligencia, Pie para el Beso, por un lado, muestra el “otro lado de la historia”, el que aún no fue acaparado por ningún “Malena Pichot de los hombres”. Reúne a tres jóvenes a debatir acerca de las condiciones del amor, el trabajo que conlleva la conquista y qué implica una derrota.

El encuentro transcurre en los tiempos de mensaje de texto, tiempos en los cuales surgen nuevas costumbres acerca de cómo proceder en las primeras etapas de contacto en una relación, qué se dice y qué no, cómo se redacta y cómo se responde.

Federico Justo, Matías Macri, Fabricio Saliceti le dan vida a tres amigos actores que deciden intercambiar experiencias y conocimiento empírico con el fin de idear leyes y modus operandi válidos para no fracasar en el amor. Y así se inscribe una suerte de “obra de teatro dentro de otra obra de teatro”, esto lo hacen en un plano de constante juego, mientras que ensayan otra puesta en escena.

Uno de los aspectos más interesantes de la pieza de Macarena Trigo es la constante ruptura de la cuarta pared. La relación que se construye con el público es el motor de gran parte de la historia, exponiendo sentimientos y anécdotas que, aparte de cómicas, reflejan de alguna manera la historia personal de cada de los espectadores. Y de esa forma el público se adueña de esas intimidades, al mismo tiempo que se entusiasma con la dinámica de este grupo de amigos que rozan lo excéntrico. En ese excentricismo hay mucho de verdad y de repetición de escenas cotidianas.

Cuenta Federico Justo, el actor que interpreta a Joaquín: “La obra tiene mucho de autobiográfica en un punto (autobiográfica respecto de los actores, no de la autora). Y eso lo que la obra quiere contar, la relación de tres jóvenes con el teatro y con el arte en general: lo que apasiona, las dudas que genera, las contradicciones, cómo nos vemos a futuro, etc. Y en el medio, la vida amorosa.”

Con actuaciones pulidas, Pie para el Beso es una composición precisa. El texto recorre los estereotipos hasta de las relaciones más extrañas. Una de las tantas conquistas de Joaquín es una poetisa empedernida, una suerte de fanática de Sabina que conjuga palabras cursis o estructuras poéticas obsoletas que convergen en versos que hacen reír a los protagonistas.

“Me usa como excusa para escribir” dice Joaquín, y de repente todas las mujeres en la sala convertimos nuestro simple silencio de espectadoras en un silencio incómodo. De esos que todos reconocemos, pero sólo algunos saben llevar al escenario con astucia y claridad. Y como siempre, es un placer presenciar los grandes productos artísticos que nuestra generación tiene para ofrecer.

[Funciones]
Pie para el beso se presenta todos los jueves a las 21 hs en Espacio Polonia, Fitz Roy 1477. La entrada sale 40 pesos o 30 para estudiantes y jubilados.
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Impreso  en algún lugar de  la costa del Océano pacífico Sur, “Coca, keta y marihuana” actualiza y redescubre el espacio de la marginalidad social y literaria.  

Por Leandro Rossi


“Queremos yerba”  es la frase que da inicio al relato. Los personajes de esta novela parecen ser adolecentes precoces que transitan la ilustre ciudad de Lima, atravesados por sus adicciones. No hay referencias de lugares tampoco unidades de tiempo, las acciones de los de estos jóvenes nos hacen pensar en un desfasaje constante entre tiempo y espacio.  La experimentación con coca, keta y marihuana, oscurece todo tipo de referencia. Las drogas forman parte de la estética narrativa, termina siendo una forma de contar. Las adicciones, en apariencia, son el motor que hacen funcionar al texto.

Drogadictos, homosexuales, incestuosos son algunos de los adjetivos que mejor describen a estos jóvenes.  Gabriel y Gustavo vagan por las calles limeñas fumando, inhalando dispuestos a despertar a mundo de percepciones que los alejen de su realidad cotidiana.  Ese punto, es el que sitúa a la novela en la marginalidad social; personajes que no encuentran inclusión y están desclasados, vagando, robando para conseguir más drogas. A la dupla de Gabriel y Gustavo se les suma Paty, y entre ellos se genera un vínculo amoroso, un nuevo conflicto: Paty y Gustavo son primos.

La novela engendra conceptos como: marginalidad literaria, marginalidad social, literatura marginal. La lectura de la novela nos atrae a esas definiciones con necesidad de debatirlas, encontrando en la actualidad todas esas aristas de una juventud decadente, gracias a un sistema que siempre los deja afuera. Ahí aparece la literatura para condensar esas experiencias y actualizarlas, para que no mueran en el más absoluto anonimato, ese que nace de la naturalización y normalización de las cosas. Es decir, cuando marginalidad se vuelve algo irreparable, definitivo y obvio.

Como un tejedor minucioso,  Guto Petrovich va cosiendo los retazos que mantienen la autonomía de cada apartado o cada capítulo.  Como si fueran mini-cuentos dentro de la novela, que conectan la experiencia de cada personaje al contexto que comparten. Así, cerrando con un final  que podría ser predecible pero fatalmente inevitable, el suicidio surge como el único destino y redención de los que el sistema va dejando afuera.  


[Más sobre el libro y la editorial]


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Tree House Art Print

Vin Zzep



Mi vieja todavía no tiene casa.

No es que viva en la calle
es que todavía no es dueña de ninguna de esas propiedades
que la gente llena de cosas inútiles
y les dice hogar.

Mi vieja alquila
y putea cada día de su vida
porque siente que tira la plata
que la desperdicia
que la regala.

Mi vieja estuvo averiguando
si el gobierno no le regala una casa
o al menos
le da un terreno
pero no tiene suerte con eso.

Mi vieja se muda cada dos o tres años.
A veces consigue casas lindas por poca guita
otras consigue casas que se caen a pedazos por poca guita
y a veces no consigue casa
y para en lo de alguna amiga.

Mi vieja sueña con su casa.
Creo que es lo único que la mantiene viva.
Cuando nos vemos me cuenta de dónde sería lindo vivir
de cómo organizaría los muebles
de cortinas hermosas cubriendo ventanales enormes
de ambientes cómodos
de patios y flores y techos de tejas.    

Yo una vez escribí una novela
para mandarla a un concurso
que tenía como primer premio 50.000 pesos.
Me parecía que con eso le alcanzaría para cumplir
su sueño.
Pero la novela estaba muy mal escrita y no gané ni una mención.

Mi vieja sigue anhelando su casa.
Y yo lo único que pude hacer por eso es escribir un poema.
La poesía no sirve para nada.


Larga distancia. 

La vez que vi 
cómo mi padrastro
arrastraba a mi vieja por el piso 
y yo sabía 
que había un arma en la mesita de luz de él.

La vez que estábamos en un bar
con la cerveza a punto de terminarse
y en la vereda de enfrente 
se peleaba una pareja
a los gritos
y todos nos quedamos en silencio
porque sabíamos que detrás de todo ese ruido
se venía algo peor. 

Ese martes 
que mi vieja se distrajo
y yo me distraje 
y de golpe no la vi mas
sin saber adónde ir, me senté a llorar
preguntándome
¿dónde            mierda                  vivo?

Las noches en las que sentimos algo
y nos despertamos como si el colchón nos quemara
y los dos decimos a la vez
¿qué fue eso?
nos miramos sin encontrar respuesta
pero sabiendo que cuando el sol saliera nos íbamos a enterar
de alguna muerte
y entonces pensaríamos y lo diríamos a la cena
“qué groso sería estar lejos de todos
estos forros de mierda
que nos quitan el sueño”.



[Sobre el autor]

Walter Lezcano nació en Goya, Corrientes, en 1979. Es docente y periodista freelance. Colabora en Tiempo Argentino, Ni a palos (suplemento joven del diario Miradas al Sur), Brando, Rolling Stone, Revista Ñ, Eterna cadencia y Crisis.
También es editor en Editorial Mancha de Aceite, la primera editorial de San Francisco Solano.
En ficción publicó Los mantenidos (Funesiana, 2011) y Tirando los perros (Gigante, 2012).
Tuitea todos los días como @lezcanowalter. 


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[Micro-excursiones] es un cuestionario que va en busca de escritores, con el fin de conocer sus ficciones personales. Es una adaptación, algo transgredida, del cuestionario Proust. Las preguntas son simples e impersonales, pero a la vez pretenden ser un disparador. Es el primer cuestionario en donde las preguntas no importan. El merito y la inventiva corre por cuenta de los escritores.

[Autosemblanza

Admirador del silencio y de la verborragia. Lector empedernido, escritor siempre en formación y dibujante obsesivo. Organiza Festín Mutante, ciclo mensual de poesía y narrativa contemporánea desde el año 2010, pensado no sólo como una forma de difusión alternativa de la literatura actual y de emergencia para nuevas voces sino también como hecho artístico, instalación visual con cruces de lenguajes, obra sonora participativa y punto de encuentro.


[Micro-excursiones]

1. ¿Qué condiciones se tienen que dar para que empieces a escribir?
Cuando el momento llega no importa nada, a veces hay como una necesidad urgente de plasmar una idea que después se trabaja. Cuando ese momento de trabajo se busca es diferente, necesito tener a mano todo lo que me gusta: objetos, discos, algunas imágenes, y saber que no voy a tener interrupciones, la noche se presta más para eso.

2. ¿Cuál es tu héroe o antihéroe de ficción favorito?
Todos los personajes interpretados por Bill Murray o Rick Moranis son siempre mis favoritos, hasta en las películas que pueden resultar malas para algunos…Larry David haciendo de Larry David en Curb Your Enthusiasm es muy bueno también. Todos héroes y antihéroes a la vez.

3. ¿Qué talento desearías tener?
Hacer todo lo que me gusta como Messi juega a la pelota, pura magia y humildad.

4. ¿Cuál es tu posesión más atesorada?
Un autógrafo del Loco Gatti, año '95.

5. ¿Cuál es para vos la manifestación más clara de la miseria?
Vivir del trabajo de otro o de las desgracias ajenas.
  
6. ¿Cuál es la cualidad que aprecias en los seres humanos?
Toda nuestra debilidad, nada como la osadía de quienes se saben débiles.
  
7. ¿Cuál es habitualmente tu estado mental?
eeeehhh?… aaaaaaahhhh sí!…  pará! cómo???

8. ¿Cuál es tu idea de felicidad?
Real: asados y cervezas con amigos; Ideal: helados y chocolates gratis a toda hora y en cualquier lugar.

9. ¿Cuál es tu mayor miedo?
No presenciar la mejor revancha de la naturaleza. 

10. ¿Cuándo y dónde fuiste más feliz?
Espero no saberlo aún… Pero hace poco fui extremadamente feliz bajo el cielo estrellado del desierto, vi toda la galaxia y me sentí por primera vez parte de un universo gigante. También soy muy feliz cada vez que veo a mis amigos, aprendo mucho de ellos. Y ser hincha de Gimnasia me hace trágicamente feliz, siempre y en todo lugar, aunque no todos sepan entenderlo.

11. ¿Qué libro que hayas leído te hubiera gustado escribirlo vos? 
Muchísimos. Es difícil elegir uno y además no podría hacerlo mejor que sus autores entonces para qué escribirlo yo; pero supongamos que cualquiera de Libertella, Calveyra o Carlos Ríos, por ahí pasa la literatura que me atrapa y me gusta. De los más mencionados, Aira, Houellebecq, Bolaño… Hace poco leí "Literatura Argentina" de Pablo Farrés, el tercer capitulo de la segunda parte comienza: "Como a todos, lo único que verdaderamente me asusta es el dogmatismo: ahora mismo estoy muerto pero de un modo no dogmático. Nunca me avergonzó mi pasado porque en todo caso sería avergonzarme de una parte muy grande, acaso travestido, quizás oculta y secreta, de mi vida actual; no sólo nunca me avergonzó sino que aprendí muchas cosas y entre ellas la más importante de todas: aprendí a no ser, en todo caso aprendí a ser en el modo de no ser"…es muy bueno, entra en la lista definitivamente. Y podría seguir con varios más.

12. ¿Cuál es el peor libro de la última década?
Todavía no se escribió y lo pienso hacer yo, "el peor libro de la última década" suena atractivo y letal.

13. ¿Qué texto (cuento, libro o nota periodística) no volverías a publicar? ¿Por qué?
Estas respuestas entran? me arrepiento al toque de todo, todo el tiempo.

14. ¿Qué disco te hace sonreír?
Todos los discos de El mató me hacen sonreír de felicidad y amor.

15. Si sufrimos un ataque de Godzilla y tenés la oportunidad de salvar de sus garras a una banda o músico, ¿a quién salvarías?
Al que además tenga la mayor cantidad de horas en videojuegos, ese nos salva a todos…sé que algunos de El mató andan bien para eso también.

16. Si después de muerto volvés convertido en zombie ¿a quién morderías primero?
Iría de una por Messi, lo quiero siempre en mi pandilla sea como sea. 

17. En tu última obra ¿encontraste la palabra justa para decir lo que querías?
Por suerte sí, era ktmsdubajsnd

[Contacto]
https://www.facebook.com/FestinMutante.
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[Sobre el artista]

neurona cósmica 
Mi nombre es Emir (Neurona Cósmica) y soy una especie de dibujante, entre otras cosas que disfruto hacer,
como salir a pintar las calles y hacer un poco de música insensible..
Vengo de la ciudad de Viedma, sur pat-agónico.
Dibujo porque es unas de las pocas formas que encuentro para expresar algo que da vueltas por mi cabeza.
Me gusta explorar entre los colores e inventar personajes todo el tiempo.
Participé en diversas muestras tanto colectivas como propias en la patagonia,
También fui parte de un grupo muralista con el que recorrí varios lugares.
Actualmente estoy realizando pinturas e ilustraciones, y algunos comics que están por llegar.


[Contacto]