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3 Pecados y Las Ligas menores debutaran en la 12va edición del Festipulenta, uno de los eventos más importantes de la escena independiente actual.

Por Joel Vargas

Este jueves 1 de Marzo arranca  Festipulenta Vol.12, una edición que se viene con todo y tendra lugar en El Zaguán (Moreno 2320, Once). El festival nació de la cabeza de Nicolás Lantos y Juan Manuel Strassburger cuando volvían de un recital de Viva Elástico y 107 Faunos en Pura Vida, allá en localidad de La Plata. Ellos se preguntaban cómo no había más seguido recitales así, por eso pusieron manos a la obra y crearon este clásico de la movida indie capitalina.

Durante los cuatro días del festival, habrá bandas para todos los gustos, desde Acorazado Potemkin, pasando por Mujercitas Terror hasta Javi Punga. Uno de los platos fuertes será 3 Pecados. Estos hijos pródigos del Uruguay tienen un pasado hardcore y rabioso que se puede apreciar en su primer LP: Pesadillas para niños y travestis dadaístas (2007). En esa época se hacían llamar “3 Pecados, es una mierda”. En el 2011 editaron su tercer LP: Diciembra, uno de los mejores discos del año pasado, plagado de canciones pegadizas. La voz de Pau O’Bianchi (cantante y guitarrista) es droga para los oídos. Su manera de cantar y de estirar las frases es lo que embellece aun más a las melodías. La música no es tan rabiosa como antes, es más introspectiva con arreglos simples y efectistas. El formato guitarra, teclado y batería da lugar a una intensa experimentación del sonido. ¿Qué decir de las letras? Hay versos hermosos en “Encandila”: La reina de la luz, apareció / mezclando los colores de la habitación / con sus dientes gigantes me encandiló / usando su sonrisa como un reflector. / Ella anda en skate y en soutien. / Me regala dibujos que me hacen bien. / Te pido oscuridad no la espantes, / aunque me electrocute sos el amo rey.  También hay tiros en el pecho, palabras que se vuelven canción, la que le da nombre al disco: “Año nuevo y todo sigue tan viejo. / Esperando el primer amanecer con tres amigos en un sillón. / Yo te quiero acá, regando el humo de tu cigarro. / Yo te quiero acá, contigo todo es tan extraño. / Hoy estoy más dormido que drogado, amiga buen fin de año.”  No hay dudas, verlos en vivo será  hipnótico.

Las Ligas Menores también debutará en el escenario pulenta. Hace poquito editaron, a través de Laptra, su primer EP: El Disco Suplente, con seis canciones herederas de la escuela de Rosario Bléfari. Este disco suplente, como bien dice su nombre, viene a llenar el vacío que uno siente después de una separación. El disco empieza con “Accidente” y una constante musical que se repite a lo largo de todas las canciones: guitarras simples con un ritmo bien marcado por el bombo de la bata y las cuatro cuerdas del bajo que envuelven la canción, produciendo como resultado un efecto minimalista. La voz de Anabella Cartolano destila esencia femenina y frases filosas como: Cuando termine todo /  y cuando yo pueda hacer bien lo que yo quiera / voy a salir sin llamarte /  y voy a gritarle a todos en la calle / que todo terminó / no te necesito, / ya no hay mas nada que cantar hoy, / voy a escuchar un disco. También hay nostalgia y, por momentos, se derrochan sonrisas porque la premisa es recordar “de la manera más linda y más feliz”, como dice Anabella en el punkito  “El Baile de Elvis”. En “Buscando” el encargado de las voces es el guitarrista Pablo Kemper, y se vuelve un fauno oscuro dando lugar a la búsqueda desesperada de ese alguien que ya no está más.  El momento del pogo llega con “De la mano”, que por momentos recuerda a “Churrasco Violento” de Superuva por la melodía pegadiza. La tranquilidad vuelve con “Movimiento” en la voz de la bajista María Zamtlejfer y un teclado que ilumina. Todo concluye con “Crecer”, una canción que le hace honor a su nombre y va creciendo en intensidad a lo largo de los dos minutos y medio de duración. Hace unos días, escribieron en su facebook: “¡Vayan preparando esas gargantas para cuatro días de himnos, gritos y coritos!” Que así sea.



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El dolor del mundo
Como hundir 
la cabeza en la almohada
como soñar en paz
cuando muchos mueren
antes del alba
con la panza vacía
la cabeza anestesiada
el futuro desangrado

Cuando despierte
esto habrá acontecido
nunca sabré sus pasos
los nombres 
habré desconocido
y luego
como volver a dormir
conociendo
que todo esto sucede
una y otra vez
sin orgasmos

Duele tanto
no poder demorar 
el dolor del mundo
con una sola mano
mientras 
hacemos silencio
el agua baja turbia
esto es tan efímero

Injusticia
es un cuerpo violentado
que se duerme frío
sin haberse acostado
los sueños llenos de esquirlas
de una bomba que estalla
haciendo agua en el fuego
de tan ciegos 
no escuchamos 
el ruido de la mecha
que se enciende
haciendo bulla de metales
en medio de la mañana




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Azúcar quemado
azúcar marrón

Pequeña lava dulce

Caricias guardadas
en bolsas de alpillera

Te cascotean el alma

Karma con gusto no pica

Silban las ánimas
del ánimus

Comiendo vidrio
sin cortarse la lengua

Paseando al corazón felíz
en carretilla

Soldaditos de plomo
luchando en el recuerdo
la guerra de la infancia

Pequeños dolores cotidianos
como fibras de mango entre los dientes

La lengua del deseo
no sirve para lamerte las heridas

Confites psicoactivos
alterando la percepción

Buscando día tras día
los puntos que coincidan
con las fichas de tu dominó

Sintiendo tu perfume azulado
como el rico olor de la nafta súper

Tatuajes de virgencitas
con tinta de birome

Y tu carnecita roja
y jugosa como una sandía
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Moscas en Rosas de Chimu y sus chimeneas

moscas en rosas
como el hombre que busca miel
lo miro y no lo entiendo
puedo querer correr
mientras
no
me
veas

Esta no es
Mi verdad
Esta no es
Mi verdad
Ni naciones
Ni banderas

¡no!
no nos pueden comprar
no deben corrompernos
informaciones falsas
que empañan la visión
madera noble,
roble es mi corazón

esto no es un gran Teg
ni naciones, ni banderas

ey, hoy
sos animal
aunque te duela 
sos
igual
como un perro
una cebra
como chimango
una pantera

hoy no hay
pilares
que sostengan
bendiciones o estrategias

ey, hoy
sos animal
ooh, no hay
…hoy sos animal,
aunque te duela
sos igual
como un perro
una cebra
como chimango
una pantera







Buen viaje loco, a donde estés que seas feliz... 
Escrituras Indie
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por Gastón Malgieri


Desearía haber probado con enhebrarme los pliegues de este llanto y hacerle voladitos a la enagua de este insomnio. Hacerme una mantita de moronganda que cubra el lacio trans/currir de los días, la pesadillesca sensatez de algunas contusiones. O aprender, de una vez por todas, el dobladillo y el pespunte, así los hilos ayudan a contener  la verborragia de esta lengua malherida. Pero no llegué a tiempo. Y ahora tengo nudos en mis tres gargantas. Desvelo, furia y pesadillas.

Negada para el bordado, el zurcido y la prudencia, taconeo desbocada por los pasillos de los lugares a los que nadie me ha invitado nunca, pidiendo ungüentos y apósitos para este tajo extremadamente doloroso. Nadie puede darme consuelo. No necesito consuelo. Necesito escurrir la inercia. Así, herida y a los tumbos. 

No estoy dispuesta a contar cadáveres con el ábaco perverso de la costumbre. No estoy dispuesta a que la congoja sea titular mañana en el periódico de las culpógenas redacciones amarillistas. Ni a pedir disculpas por querer armarme hasta los dientes y arremeter contra el estado que asesina, y luego decreta duelo nacional, con bandera a media asta y cara de circunstancia para la foto.

No soy impermeable. No tengo humor para jugar a la dicotomía. Ni este cuerpo tiene fuerzas para enarbolar el cinismo que deviene metástasis en el anonimato de lxs comentaristxs de las páginas de noticias.

No quiero el hábito de la muerte, la vuelta de hoja, el dato duro, o esos cartelitos impunes que chorrean de las bandejas frías de las morgues.

No quiero volverme inconmovible, o conmoverme solo cuando se les ocurre a los noticieros, musicalizando mi angustia (y la de tantxs) a toda orquesta, como si todo, finalmente, se tratara de una mala película épica.  

No quiero explicaciones técnicas. Los tecnicismos no exculpan al Estado de la responsabilidad por las décadas de desdén con las que manipularon nuestra suerte, jugando a la ruleta rusa con los cuerpos.

No quiero la indignación contenida y empaquetada en el clickeo pasivo de las redes sociales. Ni pretendo que vengan a explicarme que esto es parte del mecanismo del Capitalismo Salvaje que nos asesina. Lo tengo claro. Y aún, a costa de tenerlo claro, no puedo racionalizar el desdén. Me niego a racionalizar, a intelectualizar el desdén.

No quiero millones de rostros iluminados catódicamente, mientras lxs responsables desde sus despachos minimalistas ven de qué manera abaratar costos, acrecentar ganancias, con la certeza de que soy (somos) números que suben o bajan. Pura intangibilidad, signos abstractos,  a merced del destino y la contingencia.

No quiero volverme una indignada que dice “qué barbaridad, me podría haber pasado a mí” y sigue sin hacer nada al respecto.

No tengo claro qué hacer, pero confío en que la bronca me levante de una buena vez de esta silla y me saque a la calle, para hacerles saber a quienes programan mi vida como un índice numérico, que acá estoy, que acá está este cuerpo dolido, embroncado, dispuesto a no sumarse en la inercia que nos lleva a estar cada vez más cerca de la apatía.