Estaba tan borracha...
que me invité a tu cama.
No dijiste que no y, diligente, me diste una remera para que use de piyama.
Te dije que era muy corta, que se me iba a ver todo y te gustó la idea.
Entraste cuando me estaba cambiando y, a pesar de todo lo que estaba por pasar, nos dio vergüenza.
Vos, tan complaciente.
Yo, tan dispuesta.
No pude seguirte.
Estaba viajando.
Era demasiada información para mi cabeza y vos
te encargaste de que también lo sea para mis sentidos.
Yo me escondía dentro de mi cuerpo.
Vos me buscabas en cada rincón.
Yo huía.
Y vos te esmerabas en que me quede ahí.
escrituras.indie es un medio alternativo para la libre difusión de literatura y arte independiente | todo nuestro contenido se comparte bajo una licencia creative commons 3.0
Yo quería un lapacho rosado como el de los vecinos.
En ese entonces no sabía el nombre
pero sabía que las flores eran lilas.
Lilas como las bombachas que compraba mamá.
Lo veo desde mi ventana.
Todo parece tan claro,
tan simple.
Sin embargo yo,
quiero un lapacho rosado
con flores lilas.
Como el de mis vecinos.
Ellos tampoco notan la diferencia.
Papá compró un naranjo.
Dijo que el lapacho rosado llenaría la pileta
de hojas y flores.
(Lilas papá, flores lilas)
Mi reflejo tiembla,
es impreciso.
¿Seré yo?
¿O es el viento?
A veces no me siento bien.
Soy sensible a las miradas que escarchan.
como el lapacho.
¿El también sufrirá por amor?
Papá plantó el naranjo
y a mi me dió igual.
Está al lado de mi cuarto
creciendo,
tapando mi ventana con flores rosadas.
(lilas papá, son lilas…)
Estoy tan sola…
Mi tristeza de lapacho lila no me deja pensar.
Voy a cerrar los ojos…
Respirar hondo…
(lilas, las flores son lilas…)
Dicen que mi tío se escondió, escapando.
Estoy segura que desde ese agujerito podía ver las flores.
Estoy segura que desde ese agujerito él también las veía lilas
y pintaba en la oscuridad,
la de los demás.
Quizás por eso lo mataron.
¿Me tendré que esconder yo también?
Hoy no tengo ganas
Hace calor.
Acá afuera
te extraño un poco menos.
0
comentarios
| un poco más de
poesía,
Sole Graffigna
Muñeca fetal
Escorpión
Verde y oscura
Vas hacia adentro
Urdiendo las palabras
Pensativa
Chupando las letras
Hasta acabar con su sonido
Muñeca de la noche
Con los ojos abiertos de preguntas
Las piernas del silencio caminan
Por la calle
Veneno inyectado del verbo
No hay antídoto para el decir
Solo un sujeto
Tácito de soledad
Muchas noches dentadas
Y muchos días pasados de cocción
Cruzando el tiempo
Limpiando los ambientes del alma
Mañana ya va llegar
de nuevo la luz
Quedate tranquila
Y dormí el sueño
De las musas
Escorpión
Verde y oscura
Vas hacia adentro
Urdiendo las palabras
Pensativa
Chupando las letras
Hasta acabar con su sonido
Muñeca de la noche
Con los ojos abiertos de preguntas
Las piernas del silencio caminan
Por la calle
Veneno inyectado del verbo
No hay antídoto para el decir
Solo un sujeto
Tácito de soledad
Muchas noches dentadas
Y muchos días pasados de cocción
Cruzando el tiempo
Limpiando los ambientes del alma
Mañana ya va llegar
de nuevo la luz
Quedate tranquila
Y dormí el sueño
De las musas
0
comentarios
| un poco más de
augusto enrrique,
poesía
Desde abajo
Oigo entrar en mi cuerpo plano
Una duda
Se parece a tu sonido
O a tu forma
Me llena el espacio
Me infla de volumen
Respiro
Soy goma espuma
Me hincho
Se parece a lo que no descansa
Vuelve a dormir
En un suspiro revelador
De sueños húmedos
Me pierdo en la cocina de mi mente
Donde los objetos son oscuros
Se retuercen en ese espacio curvo
Y vuelvo a mirar
Desde otro punto del planeta
Este cuerpo uniforme
Que se va llenando
Lento
Muy lento
Hasta agotar su tiempo
Me miro
No soy otra
Que la que vine a buscar
Pozo ciego
Te vi entre sueños esa noche
Y no te pude contestar
Quien quiere irse de este mundo?
Apenas puedo ver el fondo
Ciega me quedé junto a tu ventana
no cae la luz en círculos
no se derrama por el piso
oigo alfileres entrando en el piso
son cuerpos frios
rigidos
inabarcables
un cuerpo que entra en el suelo
un cadáver mas
de esta noción
de esta pregunta
que no deja de atormentarme
quien quiere irse de este mundo?
www.bocadetormentapoesia.blogspot.com
Oigo entrar en mi cuerpo plano
Una duda
Se parece a tu sonido
O a tu forma
Me llena el espacio
Me infla de volumen
Respiro
Soy goma espuma
Me hincho
Se parece a lo que no descansa
Vuelve a dormir
En un suspiro revelador
De sueños húmedos
Me pierdo en la cocina de mi mente
Donde los objetos son oscuros
Se retuercen en ese espacio curvo
Y vuelvo a mirar
Desde otro punto del planeta
Este cuerpo uniforme
Que se va llenando
Lento
Muy lento
Hasta agotar su tiempo
Me miro
No soy otra
Que la que vine a buscar
Pozo ciego
Te vi entre sueños esa noche
Y no te pude contestar
Quien quiere irse de este mundo?
Apenas puedo ver el fondo
Ciega me quedé junto a tu ventana
no cae la luz en círculos
no se derrama por el piso
oigo alfileres entrando en el piso
son cuerpos frios
rigidos
inabarcables
un cuerpo que entra en el suelo
un cadáver mas
de esta noción
de esta pregunta
que no deja de atormentarme
quien quiere irse de este mundo?
www.bocadetormentapoesia.blogspot.com
1 comentarios
| un poco más de
poesía
Había que empezar a morirse
para entender cuan grande era la apuesta.
Dirimiendo entre salvedades
y la eterna contradicción.
Aunque ahí tengo las lágrimas
guardadas en un frasquito
para que las analicen
los filósofos de esto.
Luego desató los nudos con un tenedor,
cantó una canción de los 60
para terminar rezando en una
talabartería.
Comprendí décadas mas tarde
que un abrazo nunca es injusto.
Y así me han educado
para no comprender lo vivido,
sin embargo pude sentir
que no puedo ser protagonista
de sus sueños
sin correr ciertos riesgos necesarios.
A Valle.
para entender cuan grande era la apuesta.
Dirimiendo entre salvedades
y la eterna contradicción.
Aunque ahí tengo las lágrimas
guardadas en un frasquito
para que las analicen
los filósofos de esto.
Luego desató los nudos con un tenedor,
cantó una canción de los 60
para terminar rezando en una
talabartería.
Comprendí décadas mas tarde
que un abrazo nunca es injusto.
Y así me han educado
para no comprender lo vivido,
sin embargo pude sentir
que no puedo ser protagonista
de sus sueños
sin correr ciertos riesgos necesarios.
A Valle.
0
comentarios
| un poco más de
lucas,
poesía
Suscribirse a:
Entradas (Atom)