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2008 [



2009 [



2010 [



Instrucciones de uso: UD bajará dos archivos por libro: uno con el contenido de la tapa, el otro con el cuerpo del libro. Para imprimirlo, UD debe primero imprimir las páginas impares y luego (dando vuelta las hojas correctamente) las pares. Para la tapa se recomienda papel de color para impresora (120 gramos) o simple cartulina. Por último usted debe armar el libro (use como referencia los números de las páginas).
Toquecito final: una vez armados se los puede coser usando aguja e hilo doméstico. Se dan dos puntaditas sobre el lomo y listo.
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Sangre en el barro,
sexo en el bosque

Relinchan los potros del deseo

Rebalsa el arroyito de tu medio

El uso sexual de la lengua
se hace sin palabras

Al poema, poema
y al silencio, silencio

Las abejas copulan el aire

Muerdo tu belleza con los ojos

Te saco la ropa de lo sagrado,
y te dejo profana y mundana

Y el ojo de mi animal
llora su blanca sangre
sobre tu calma







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Esta mañana fui a lo de Omar a buscar la marihuana para cocinar las galletas y armar los porros que tengo que llevarle a mi Negro. Me quedé charlando un rato largo con Omar, y después cuando volvía, me sentí tan a gusto con el solcito, que me senté un rato en la plaza, y pensando en tantas cosas, me quedé medio dormida. Cuando me desperté, ya era de mediodía, y me di cuenta que no había comprado papelillos de liar, así que tuve que volver a la tarde, porque ya no quiero seguir arrancando hojas de la Biblia para armar los porros, no porque me dé culpa, si ya casi ni creo en Dios, que me disculpe pero bien que él bastante se ensañó conmigo si es que existe, lo que pasa es que si fuma esas hojas al Negrito le da tos y le hace peor a los pulmones y yo no quiero que ya nada le haga más daño. Quiero que esté lo mejor posible en esa cárcel inmunda hasta que pueda salir y ahí si va a saber lo que es una madre amorosa, ya va a ver como lo cuido y lo saco adelante, de eso no tengo dudas, solo tengo que esperar.
Pensar que antes, al principio cuando Negrito recién cayó preso, odié con todas mis fuerzas a ese Omar, le hice la cruz, y hasta llegué a decirle en la cara que una rata inmunda como él, no merecía vivir, que era un enviado del Demonio que estaba en el mundo sólo para arruinar a los demás con sus venenos. Pero hablando con Negrito, pude comprender que no era así. Omar es un buen muchacho, que se dedica a vender su marihuana porque no tiene otra cosa que hacer, se gana la vida así y solo le vende a gente grande que sabe lo que hace, y para muchos como mi Negrito es una suerte que existan estos tipos, porque sino tendrían que andar metiéndose en lugares más peligrosos y tratar vaya a saber con que clase de gente. Igual, cuando mi Negrito salga ya no va a tener que andar visitando ningún transa (me da gracia que les llamen así, en mi época así se le decía a chapar, a besarse, transar), porque yo misma me voy a encargar de hacer crecer bien fuertes las plantitas de canabbis que tengo en macetas chicas todavía, en el armario. Cuando florezcan y den cogollos, mi hijo querido va a poder fumar tranquilo su propia yerba, sin correr riesgos de ningún tipo.
Todavía me dura un poco de la alegría que sentí esta mañana en la plaza, ahí debajo de los rayos del sol calentándome un poco. Estos días, cuando hay sol, consigo salir de la depresión, puedo sonreír mirando las palomas y los chicos jugando en la plaza, esas escenas que tanto me hacen acordar a la infancia del Negrito, tantas tardes pasamos allí juntos. Me hace bien el sol de otoño, ojalá todos los días del año fueran como éste.

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Veins Art PrintUn hombre y una mujer caminan al atardecer por la callejuelas del casco antiguo. Él pasa de los sesenta, viste gabardina marrón clara y pantalones de pinzas. Ella debe tener algunos años menos, y aunque lo intenta, no consigue disimularlos del todo. Viste abrigo de piel negro y falda de tubo, y los tacones de aguja de sus zapatos golpean los adoquines mojados resonando como picotazos de pájaro carpintero sobre madera hueca. Giran una esquina y ambos se paran frente a un escaparate. Lo comentan y tras unos segundos reanudan la marcha. La ciudad brilla húmeda bajo las farolas recién encendidas. Llegan a una plaza donde los jóvenes se congregan en grupos dispersos. Se oyen gritos y risas mientras, de fondo, alguien toca los bongos.
-Vamos, anda rápido, que este sitio no me gusta nada...
-Míralos, míralos, es lo único que saben hacer, beber y fumar porros...
Ahora andan deprisa; tanto, que cruzan la calle sin  mirar a un lado y a otro y un coche esta a punto de llevárselos por delante. Él pone la mano sobre el capó, como si eso bastara para detenerlo. Y si, el coche se detiene, pero solo después de marcar la calzada con la goma de sus neumáticos. El sonido chirriante del frenazo ha llamado la atención de otros transeúntes. El conductor hace gestos desde detrás del volante. Él la agarra a ella por la cintura y la lleva hasta la seguridad de la acera de enfrente. Luego se gira y le hace un gesto airado al conductor para que siga su marcha.
-Van como locos...
-Y que lo digas, es increíble... ¿Y si se les cruza un chiquillo qué?
-Calla, calla... Esto deberían hacerlo todo peatonal y así se acabarían los problemas.
Giran a la izquierda y entran en una calle llena de bares que comienzan a desperezarse abriendo sus puertas. Es sábado y todos se han preparado para la larga noche que se avecina.
-Fíjate, menudo antrucho... ¿Cómo puede haber gente que entre ahí a tomarse nada?
-Pues imagínate que tipo de gente debe ser... Putas y drogatas, en esta calle no hay mas que bares de putas y drogatas...
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[ NOVELA DE GASTÓN MALGIERI | CADA DOMINGO UN NUEVO CAPÍTULO ]
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eso
así como/quién
si hay algo desierto
en
cosa alguna resplandece
oscurece/tal vez
cómo quién
en los conductos, las
negaciones, cantase aún
los/ venenos de abril/aún o no memoria
/eso
que aspira la resurrección de esta
carne lamida, musical
cuán cuál
cascotitos sobre las vías del sarmiento
(ramal merlo-lobos, kilometro 40 y pico, lejano oeste)
esperar la luz
y el ruido y la vibración
y la pulverización
dentro adentro
y esperar
ese polvillo como/
                   si nada el viento arrastrado
luz y ruido que
         rajan y dejan el aire entumecido
los olores calientes y falsos
de la inocencia/ gastanse las
ojotas durante la calle anochecida endurecida
e irreal
volver
y no será tan/ ni recuerdo/ningún
ojo en la degradación ni suavidad/hambriento
todo otra vez y otra vez flor
enceguecida contra la nieve/
retorcijones a mala hora
[…]

a nadia, lucas y omar,
que habrán hambreado en noches parecidas,
este poemita a las apuradas


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unos pasajes. un viaje al sur. un beso a medio dar.
algo que nace. nervios y conversaciones sobre programas baratos.
hago una lista mental de la gente que amé, me olvido de todos, estoy segura.
hoy siento que el color celeste me representa.
la vida es fácil, pero sufrimos.
cuadernos con anotaciones incomprensibles.
revolve el café y metele dos cucharitas de azúcar,
gracias.
lo que me constituía se fue, ahora oígo un eco de mi antigua voz.
lo eché a patadas.
te agarro la mano. te digo: " mi amor, esto gira con nosotras adentro"
mientras te deshaces en risas,
vuelvo al vientre de mi mamá
y el tren arranca
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Quise prenderle pelo mientras corrimos por el campo de abrojos.
Hablame me dijo después.
Apiñados los intersticios, el ribete de los cuerpos se infló hasta quedar dominado por la avioneta para trepar al viscoso torpe y mitológico.
Contame un cuento,
decí las mágicas:
...abra calibras
hadas palabras...
Glóbulos, diástole y sístole
rojos y blancos, glóbulos
glóbulos se desinflan,
corazones se.
Pus desde costas cubriendo. La espuma, postrimerías; parten de tu pliegue acuciado a costa de tu decisión.
No sé contar, te hablo de mí, no conozco el mar.
¿Vos decís que todísimas irse lo que se dice se van a ir?
Por la boca del mar.
¿Te habré sobrevolado con la idea de que te miré como diciendo:
Pómulos muslos,
cintura sonrisa,
xilofón en clímax,
mi práxis en tu coxis.
mientras estreché moluscos músculos?
Tímida me midió la boca al hablarme de sí.


Nicolás Di Stéfano
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Wells / El país de los ciegos

Como un Gulliver sudamericano, Núñez desciende a nuestra aldea con su ciencia torpe y su cuento de un mundo horrible en el que los hombres ven. El país de los ciegos tiene la forma de una marmita. Sus habitantes, que duermen al abrigo del sol, gozan como si vivieran en un útero descomunal. Y Núñez, con mi envidia enajenada, no sufre su imposibilidad social ni amorosa sino que sufre no poder imponerse monarca de ignorantes. Así es como su breve aventura entre los invidentes no hizo más que reafirmar sus certezas estéticas y científicas, y en la disyuntiva entre perder sus ojos o su capricho, no se anima a preguntarse quién bajará a Bogotá de las montañas que no vemos para alucinar sentidos increíbles.
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Durante mayo, el complejo teatral de Buenos Aires y la Fundación Cinemateca Argentina albergarán, en la sala Leopoldo Lugones del teatro San Martín el estreno de Los labios, que tuvo su premiere en la 12º edición del Bafici y su consagración internacional en la Quincena de los Realizadores del Festival de Cannes, donde obtuvo el premio a la mejor interpretación para sus actrices Adela Sánchez, Eva Bianco y Victoria Raposo.


por Maria Eugenia Vidal



Para acompañar las únicas 19 funciones, la sala Lugones presenta una retrospectiva de las obras de los dos realizadores, Santiago Loza e Iván Fund.

Las funciones fueron programadas entre el 5 y el 29 de este mes. Los labios también se exhibirá en el Cine Gaumont y en el Malba.

Resbalar en el barro, enchastrarse el vestido y que no importe: tal vez sea ésa la verdadera meta del viaje que, al comienzo de la película, emprende el trío protagónico. Rodada en apenas dos semanas, localizada en una determinada zona cultural, social y geográfica e ideada a partir de un guión que sin embargo tuvo la libertad suficiente como para dejar abiertos los espacios necesarios para la aparición de lo real en medio del rodaje, Los labios se convirtió por frescura y audacia en una de las mejores producciones del cine argentino de 2010.

Desvaneciendo las fronteras entre ficción y documental, esboza, a través del seguimiento a un trabajo de campo que toma semanas, las motivaciones personales y profesionales de tres mujeres, asistentes sociales en voluntariado, que poco hablan de sí mismas, pero que a la vez van a la caza de testimonios de personajes olvidados en una Argentina diferente y calurosa.

A Iván Fund le había encantado “Extraño”, la ópera prima de Santiago Loza, y un día le alcanzó sus cortos. Tiempo después le mostró el guión de Los labios. Hay muchísima planificación antes pero con un margen muy grande de posibilidad de lo que suceda. Lo que hizo Losada junto a Fund, fue una película que se hizo en tiempos muy cortos pero se hizo con un guión y se conversó durante tres años.
¿Cuál es el argumento de Los labios? La historia de tres asistentes sociales, de su viaje al interior del país, y de los encuentros que mantienen con los habitantes y las condiciones de existencia de esas localidades. Muchas cosas se dicen, enredos y desenredos torpes en las palabras que Los labios, paradójicamente, ni pronuncian, deseos secretos, llamados mudos, una tormenta en medio de la nada, un caballo que corre entre mucha gente necesitada.

Todo en Los labios funciona como en un documental rutinario, pero está muy lejos de serlo.

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[Ficha técnica]

Sala Leopoldo Lugones: Avenida Corrientes 1530

Escrita y Dirigida por Santiago Loza e Iván Fund
Protagonizada por Eva Bianco, Victoria Raposo, Adela Sánchez y Raúl Lagger.

Premio a la mejor actuación 63° Festival de Cannes, Un Certain Regard
Premio a la mejor dirección 12° BAFICI, Competición Argentina
Entrada general: $12
Estudiantes y jubilados: $5
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2

Y la calma llega
como una piña unplugged.
En un cajón del ropero
tengo la entrada de la segunda vez que vinieron los Rolling.
Esa vez te cuidé del pogo abrazóndote.

Esto va a tardar mucho.
Subo el volumen
de ese tema que no te gustaba.

4

Todos fuimos testigos esa vez
de lo que pasó
cuando usaste el pecho de coctelera
y mezclaste nostalgia con alcohol.

Al otro día
no paramos de contar,
de ver pasar los recuerdos.
Y fue gracioso
mientras estuvimos juntos.

7

Las veces que le mentí,
las veces que le dije la verdad.

Es todo lo mismo.

Palabras.
Virus.

¿Cuántas veces peleamos a la madrugada?

9

Una vez hablamos
de cómo serían nuestros hijos.
Ella tiró nombres
que rebotaban en todo lados.
Le gustaban las nenas.
Yo le miraba la panza imaginando el no futuro.
No quería dejar rastros.
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“(…) cuando cierro los ojos…
nadie sabe lo que veo…”


lo vi en la web
lo busqué en google
lo encontré en google
con hipervínculo en cada palabra…….
con hipervínculo en cada imagen…
guardar archivo como… es una pregunta recurrente

lo vi … hipervínculo… deformación producto del impacto … hipervínculo… herida cortante irregular en el rostro … /hipervínculo… herida contusa en la espalda /…herida por desgarro en los miembros superiores/ hipervínculo…. respiración profunda… respiración entrecortada /…hipervínculo… colgajos traumáticos sangrantes…/ hipervínculo…. sangre … trozos de carnes…. pérdida de tejido… hipervínculo …un zapato izquierdo//// amplificar imagen ….una persona llorando/………………………

Ctrl ­+ Alt… mejoro el tono de la herida el matiz de la sangre /…el brillo …/ el contraste
Ctrl ­+ Alt… ecualizo la música / para que el sound track penetre la carne

leo los nombres para recordarlos… veo la hora para recordarla… Ctrl + C… para ingresarlo al archivo… los detalles /…son importantes los detalles…

guardar imagen como… guardar imagen como… jpeg - bpm – gif – tiff – ping….pregunta recurrente…

miro nuevamente la foto / los ojos abiertos ………/ la sangre////…modifico formato para mejorar la imagen /…modifico formato!!!!!!!!

¿desea guardar los cambios efectuados en…?
…………………pregunta recurrente………….

lo vi el la web/
…lo busqué en google…/ lo encontré en google
es como estar presente es como respirar los olores
es como mirar es casi tocar los detalles
cada hipervínculo me lleva a la escena/
guardar como… guardar como… es una pregunta recurrente

la escena eleva la temperatura/…
babeo el teclado el mouse la pantalla…
…………….babeo mi mano babeo y me toco
qué caliente está mi entrepierna me quema
¡cuidado se pixela! ¡cuidado se pixela!
se pierde la herida /…se pierde el tajo…
ya no veo sangre en las manos…..
ya no veo el cuerpo…….ya no estoy presente
¿está seguro que desea abandonar el programa que ejecuta?....

___________________

[ Bio del autor]




Mauro Gatica Salamanca (San Marcos de Arica, 1974). Poeta chileno. Licenciado en Lenguaje y Comunicación. Es editor de La Liga de la Justicia Ediciones. Ha sido publicado en diversas revistas electrónicas como Cinosargo, La Calle Passy 061, Letras.s5 y la página alemana de poesía visual plane1. Ha participado como gestor o expositor en encuentros realizados en Chile, Perú y Bolivia. Aparece publicado en la antología del “Segundo Encuentro de Poetas del Norte” (Antofagasta, 2005). Publica en el 2010 su trabajo titulado “shhh” (Cinosargo. 2010), libro de poesía concreta. Es incluido en la antología de poesía titulada “Un poema siempre será nada más que un poema” (Groenlandia/Cinosargo. 2010). Aparece en la Revista de Poesía en Audio “Voz Efímera” (Perú, 2011). El 2011 publica el poemario family values (La Liga de la Justicia Ediciones 2011). Actualmente, prepara la edición de la novela “perro muerto”.
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Manuel Frias
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Te digo,
ni siquiera
he tocado sus libros.
Muy temprano
ésto
estirando los dedos
a su exiliada
música oculta.
Acomodando,
ajustando,
urgiendo previo
a coagular,
un lugar fresco.
No nombro vientos ni espejos
tan molestos
como el sol.
Vos sí nombrás. Vos,
aliento cerrado.
Demás
la palabra nombrás
demasiada.
Basta.
No vuelvas
a nombrar el futuro.
Tarde,
recién al ver,
te digiero
y eso
nos miente.
Desespero,
encajo, encastro.
Basta.
Aún estamos
muy al sur
o muy al norte
del rezagado
fuego de la tierra.
No, no
desde acá,
al único nombre ileso.
Abandono.
Me conforma
la tensión quizás silencio
mintiéndose
la existencia.
Me conforma
la extensa mano errante
sobre
suelo muerto
o resurrecto.
Te digo,
lo terrible habita
como la innata
obsesión
por la pieza exacta.

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El estudiante cautiva con la historia de conversión, apogeo y decepción de un universitario que, para conquistar a una profesora, abraza la actividad política en la facultad.

por Maria Eugenia Vidal


Roque Espinosa es un joven del interior que llega a Buenos Aires para cursar sus estudios universitarios, pero que sin vocación y sin rumbo se dedica a deambular por la facultad, a hacerse amigos y a conocer chicas, hasta que un día se cruza con una profesora adjunta de la facultad que lo introduce en la militancia política. Alejada del minimalismo supuestamente intelectual que ya tanto nos cansó del “nuevo cine argentino”, El estudiante cuenta una historia sólida.

El film recibió el Premio Especial del Jurado en la Selección Oficial Internacional, el Premio FEISAL y el Premio ADF a la dirección de fotografía en el BAFICI. A pesar de los laureles, a muchos no les gustó, estoy segura de que muchos la odiaron.

Sin embargo, afirmada en una narración más clásica, consigue algo infrecuente dentro del cine argentino; un thriller político que retrata de manera precisa un ámbito sumamente propio de la militancia en este país: el de las organizaciones política universitarias. El estudiante es tal vez la mejor de las películas de su género: técnicamente muy cuidada, sus actores están impecables, desde Esteban Lamothe y la talentosa Romina Paula en los protagónicos y los personajes secundarios, como el padre de Roque, su primera novia en Buenos Aires y el padre de ella.

El relato se basa en el drama de un joven estudiante universitario que se ve envuelto en una serie de intrigas políticas. Digamos que hay una intención deliberada de sumar la real política al igual que en “Bolivia” o “El Bonaerense”, que también son películas socio-políticas.

Es, a fin de cuentas, para algunos, un film de reacciones y efectos, de estadísticas y cálculo. Es cierto que por momentos puede resultar artera, como los personajes que presenta, de un modo pretendidamente realista, porque El estudiante utiliza el recurso de hablar de la política, para enarbolar un discurso anti político.

Este es el primer largometraje en solitario de Santiago Mitre como director y a lo largo de esta puesta en crisis de la universidad pública, no hace un esfuerzo por ser objetivo o evitar mencionar nombres propios, todo lo contrario; el sudor de la actualidad consuma dos hechos claves del presente: la muerte de Néstor Kirchner y el asesinato de Mariano Ferreyra, que están, aunque la mención explícita no es necesaria.

Si alguna vez el llamado “nuevo cine argentino” fue definido como apolítico, esta obra es la más brutal y brillante refutación de esa falacia: no sólo es nueva, sino indispensable.

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[Ficha técnica] 

[Guión y dirección] Santiago Mitre.
[Producción] Agustina Llambi-Campbell, Santiago Mitre y Fernando Brom.
[Fotografía] Gustavo Biazzi, Soledad Rodríguez, Federico Cantini y Alejo Maglio.
[Elenco] Esteban Lamothe, Romina Paula, Ricardo Félix, Valeria Correa, entre otros.


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Manuel Frias
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Cebate unos mates.
Contate algo.
Reíte del vos como del mí
del mismo modo del si... 
de ser del sí mismo.
Iluminate el
escondite.Girate
unas vueltas. Desorbitate 
la cabeza. Sonate
los mocos. Despegate 
de los dedos. Armate
de los brazos. Cargate
las uñas. Rascate
las sobras. Ausentate
de lo falto. Faltate
cuando sobres. Sobrate
de la suma. Date
cuentas. Numerate 
primero y, del resto.
                                Restate.
                                Coronate
de amor propio. Repartite 
en amor próximo. Servite.

Servite para algo.


Nicolás Di Stéfano
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Embrujos
cadenas calientes en el cuello
apretan.
Tatuajes infinitos en el cuello
y mudez
infinita mudez
infinito silencio.
Silencio...
silencio...
silencio...
no hay nada más que decir.
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Si supieras, Bárbara, que ayer por la noche soñé con vos. Y que hasta en sueños estás lejos.


Estábamos en lo que parecía ser una fiesta, o alguna celebración de índole desconocida. Estábamos en dos extremos distintos de la misma habitación. No recuerdo haberte hablado, ni haber escuchado una sola palabra salir de tu boca. Hasta en sueños estás en silencio, mi frágil debilidad, y aún así la ternura en tus gestos no conoce parámetros. Ahí estaba yo, llevando a cabo un minucioso escrutinio de tu semblante con intención de descifrar algo de correspondencia entre tus pausas, tus suspiros, tus miradas tan llenas de todo. Sin éxito, por supuesto: la distancia, el ruido, la gente circulando constantemente, y el alcohol (sobre todo el alcohol) entorpecían mi tarea. Luego todo registro se pierde y hacia el final del sueño, nos cruzabamos en las escaleras del porche de la casa. Vos volvías hacia adentro y yo, por el contrario, salía. Yo ya no era el mismo, era apenas un niño y me alejaba del brazo de mi madre.


Como en la mayoría de los casos, al despertar, todos estos hechos, dotados de la fugaz lucidez de lo onírico, fueron perdiendo sentido a medida de que el día avanzaba implacablemente. No estoy seguro de haber entendido del todo, ni me interesa demasiado volver sobre ello ni un paso más allá de esto que escribo.


En este instante, en el asiento de adelante hay una mujer leyendo la Biblia. Levanto la vista, intento reconocer algunos fragmentos de lo que está leyendo, pero no hay caso, la letra es demasiado chica. Al mismo tiempo pienso que te conozco tanto como conozco a aquella mujer, o a cualquier desconocido. Y lo que es peor, que cualquier desconocido te conoce de la misma manera en la que yo te conozco.
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Frente al abismo
un árbol de cada lado
del abismo.
Un ejército delante de cada árbol
un paso antes del abismo.
Un paso adelante...
el abismo.
Bajo el abismo
esta noche los cuervos
comen corazones rotos.
Sobre el abismo
el silencio lo domina todo
excepto el canto lúgubre
de las hojas de los árboles.