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(Y no sos vos la que escribe, sino esa loca que encerraste en tu altillo, que en realidad es tu fondo más profundo.)

La verdad es que ahora te entiendo un poco más.
Y sí…El tema es que, como te decía, yo me hago la guacha pistola y creo que en el fondo soy una Susanita cualunque. Y no me gusta, pero bue…

Encima que hacía un frío tremendo hinchaste las bolas para que te acompañara a ver al pibe éste que te gustaba, y me dio cosa y te dije que sí para hacerte la gamba pero estaba cansada y con frío y con muy poca onda y cuando lo veo al pibe no sabía si reirme o llorar…¡¡¡¡Dios!!!!
Sos una hija de puta, boluda. No podés comerte a un flaco que tiene una banda tributo a Motley Crue!!! Todo el combo: pantalones de cuero ajustados, botas tejanas, pañuelo en la cabeza, pelo batido… ojos delineados y labial… Siiiiii… labial rojo…y llegaste y te agarró y lo besaste.  Yo estaba ahí re perdida y el nabo del amigo vino a chamuyar y te quería matar. De repente dejaste de apretarte al tipo y te vi toda manchada de labial -y ni siquiera era tuyo porque vos no usás- y pensé ¡Qué triste! Fuiste al baño a limpiarte y te cagabas de risa y me decías… “Te maté con éste, eh, lo saqué de donde vos sacás a tus chongos”…Y vos que me criticabas al rasta que al lado de este esperpento era un príncipe…No tenés derecho… ¿Qué te gusta del tipo? ¿Comparten el maquillaje? ¿¿Lo ayudas con el peinado??  Y encima se le veía el borde del slip rojo gastado asomando y no tenés derecho boluda…Te habrá llegado de última en alguna hora de bagartero que agarrabas lo que venga porque te querías llevar un hueso…Pero, ¿seguir viéndolo? Noo… estos muertos hay que dejarlos en el fondo del placard…Y me mirabas desencajada en el espejo y te reías y yo que te hice la gamba para venir a este boliche del orto y ahora me largás para irte con esto… No podés…
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Alguien apuñala la almohada
en busca de su imposible
lugar de reposo
(Alejandra Pizarnik)




No hay testigos
no hay testamentos
los recovecos son laberintos que parten desde tus ojos
hasta cada una de las caras del miedo

A fin de cuentas en este invierno todo es invierno
las muecas de la sombra
se apoya en el filo de la navaja
se gastan ruidos y goteras
sábanas agotadas
y música metal

la boca sesgada
se cubre con las manos
que dicho de paso
ya no piden revancha

y en el vaivén de la noche
la habitación es una esfera
que puede reventar
y revienta

prende un faso
no se le ocurre llorar.



la foto fue sacada por Rita Larossa.
el poema lo escribí después
o en el mismo momento en que el flash hacía de las suyas.
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Timothy es una banda de San Vicente (provincia de Buenos Aires, Argentina). Se formó en febrero del 2008, y está integrada por Max Ramírez (voz y primera guitarra), Felipe Pardo (bajo), Hernán Zanetti (segunda guitarra), Nando Lugo (batería) y Mariela Peralta (voz y coros). En su trayectoria musical han compartido escenario con Cuentos Borgeanos, Fabiana Cantilo y Jordan, entre otros. Timothy cuenta con tres demos y un EP de nombre “Hasta que despierte el sol”, que fue grabado con sello independiente en La Jauría de los Viernes. En la actualidad, están próximos a lanzar un nuevo EP llamado “Colores nuevos”, que incluye seis canciones inéditas, grabadas y masterizadas por Alejandro Fernández.
Con la pretensión de expandir la música joven y hacer vibrar los sentimientos de las personas… ¡Timothy los está esperando!


Contacto de Prensa:
Julio Martín Fridman - Prensa y Management Pinta tu aldea!
Email: pintatualdea@gmail.com
Tel: +54-011-15-5820-3476


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Fati Maggio
(pintura - Oleo s/tela)
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Hoy no vino el heladero, 
 bicicletea 
pero no pedalea hasta mi calle. 
-heroe del frigor – no se lo maldice aunque falte,. 
Se lo respeta. 
Y más en verano seco de patio, de baldosa pelante 
y pies descalzos bajo manguera. 
Persianas bajas, televisor sin novela 
y falta el grito: hay tasita palito bombón helado. 
Dicen que lo vieron,
dicen
Se reza la aparición cíclica, 
torpedo, laponia, esquimal, 
Conogol para la más galante
hasta que la frescura nos suceda. 
¿Donde está el cofre?
 Tela gomosa porosa, 
el hielo seco, el humo, la niebla, 
efectos especiales, hollywood en castellano 
y los tesoros, 
la magia, el cante: 
hay tasita, palito, bombón, helado 
y el verano vacio, caluroso 
y distante.
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O la experiencia cíclica en el mundo chato
Su abrazo también es imposible: la serpiente carece de brazos. Sólo le queda, no como única opción, sino más bien como destino fatal, perseguirse a sí misma y autocomplacerse. Saborear su propio cuerpo enroscada en el círculo perfecto a partir del cual el Infinito encontró su forma. El placer de su boca venenosa es también lo indiferenciado; volverse una consigo misma, recurrirse, recomenzarse, y de esa manera, nuestro reptil sin patas, consigue la inmortalidad. Sin dios mediante, sin ídolo y sin verdad última, la serpiente se basta por sí sola para ser infinita, para ser completa.
Dirán sus detractores que el veneno en su dentadura fue puesto ahí por el Demiurgo –aquél cínico omnipotente–, con el único fin de que, al encontrar el placer de lo eterno, la propia serpiente se envenene a sí misma y muera. ¡Pero morirá eterna! Dirán sus espléndidos defensores.
Yo, por mi parte, ni acusador ni abogado, sostengo que no morirá. Y que aunque sus dientes lograran introducir el veneno en su cola, la inmortalidad ya habrá surtido efecto. Porque lo indestructible y lo indiferenciado tienen lugar gracias al placer de alcanzarse uno mismo.
¡Benditas sean las colas de serpiente, porque de ellas es el reino de lo infinito!
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Se dió vuelta
me miró
con los ojos pensativos
casi dulces
y me dijo:
nos vemos en Japón


Y ante el hecho
irremediable
insalvable
imposible de cambiar
le respondí:
está bien


Aunque Japón queda tan lejos
que es como que no existiera


Estas cosas
(y algunas otras)
son las que duelen
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El derecho natural
como ley de lo absurdo.
Como que caigo y en vez de levantarme me escupen,
como que pendo en el abismo y me pisan los dedos.
El derecho natural.
como ley de lo injusto.
Como pertenecer al resto
y desde la oscuridad poder planear con total impunidad
el mayor acto de cobardía.
Como el hijo de puta
se esmera en ser hijo de puta
y disfruta siendo hijo de puta.
Como una vez encontré el sentido intacto,
para caer apabullado y desarmado,
y con mil heridas volver a subir por la pendiente.
"...Yo jugué a ser malo y di de bruces con el mal..."
El derecho natural
como esa inútil potestad
sobre la patria vendida (regalada)(despreciada)(abandonada),
prohibida para los humildes.
los que duermen en la calles,
en los conventillos,
y que nos sumerge la cabeza en un tacho de decadencia,
nos tortura con picana de ignorancia,
nos denigra.
Los olvidados son otros,
no son esos que olvidaron que un día tenían alma.
Los olvidados están sufriendo.
Están esperando una vez más reivindicar su espíritu
y con cabizbaja actitud escriben una línea mas
en su eterna poesía.
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Leemos la sorpresa o la fascinación de Cortázar describiendo el mecanismo inconcebible en términos no científicos a través del cual el cuarteto de Bartok sufre sucesivas metamorfosis (o cambios de estado, como el agua) para llegar al vinilo, al diamante, al audífono. Nos sonreímos como si estuviésemos ante una anécdota infantil (mirá lo que le sorprendía al tipo que no llegó a ver ni siquiera el cd), como si no fuese más mágico el surco mecánico del vinilo que el clúster digital o las memorias blandas.
Incluso, nos simpatiza imaginar al escritor que no sabía decir la erre enredado en los cables de sus auriculares conectados directamente al combinado (en realidad llegó a ver los walkman y los cassettes). Pero el silencio del mp3 sigue siendo tan fosforescente como el del primer audífono. La burbuja afecta a más gente y más gente asiste a convenciones de burbujas que hablan con señas entre sí, que gritan porque no se oyen, que se miran y no miran, cada uno en su esfera confortable de microcanciones y alaridos a medida de cada caracol, yunque y martillo.
Así y todo, los gestos de ella mientras oye son los gestos de ella y mi fascinación es la misma. Muéculas apenas, inconcebibles en términos científicos.
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Autosemblanza:

Por suerte (para ella) nace. Lo hace en Cutral Có, ciudad neuquina donde naciera también la práctica del piquete. Agua y fuego es el significado de Cutral Có en mapuche, elementos que, irreductibles en su contradicción fundante, crían a sus hijxs en la contención abrasadora de la vehemencia y el desenfreno. Poesía es mi madama, lo central de mi bio, el resto: anécdotas mínimas.
Tres libros publicados: La pasajera de arena (Libros de Tierra Firme, 1992), Inferno (Libros de Tierra Firme, 1997) y Como mil flores (Hipólita Ediciones, 2007).
Poemas en numerosas antologías: Poesía en la Fisura, por Daniel Freidemberg (Ediciones del Dock, 1995), Antología de Poetas de la Patagonia (Centro de ediciones de la Diputación de Málaga, 2006), Poetas Argentinas (1961-1980) (Ediciones del Dock, 2008). Antología Poesía del siglo XX en Argentina (Visor, 2010)


El mini-proust propiamente dicho:
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Fati Maggio
(Pintura-Oleo s/tela)

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sos lo más barato de mis sueños:
una payasita de cera
vacía de sentido
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            -contame
            -a la tarde fui a buscar a mi sobrina a la escuela. comimos afuera y quiso ir a la plaza. se hamacó un rato largo, cuando se cansó, la llevé a casa y le hice una merienda mientras miraba dibujos animados
            -¿y vos?
la Boa se puso de rodillas y gateó hasta mí
            -yo trabajaba en la computadora y hablaba por teléfono. a las seis llamó mi hermana, dijo que pronto pasaría a buscarla
apoyó sus manos en mis rodillas y la cabeza en mi panza
            -¿a qué hora llegó?
jugaba con el cinturón
            -se le hizo muy tarde… pará…
            -¿y qué hicieron todo ese tiempo?
            -cuando se aburrió de los dibujos, fue a buscar al perro y jugó con una pelota… pará, así no…  después me insistió para que fuera a jugar con ella…
            -¿y vos cómo estabas?
            -bien…yo… pará, dejá eso… sólo quiero hablar
cerró el cierre del pantalón
            -yo no quiero hablar. quiero que me cuentes vos
            -hoy no quiero
me levanté y acomodándome el pantalón. serví algo de beber
            -¿qué querés?
la Boa se recostó en el suelo y jugaba con su pelo
            -no sé. cualquier otra cosa
            -¿ella tiene rulitos como yo?
            -dejá a mi sobrina en paz. ya te dije que con ella no es así
            -pensé que te hacía bien
            -hoy no
se recostó en el sofá y puso su mano entre las piernas
            -¿te molesta si…?
            -hacé lo que quieras
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Una luminosidad recorrió todos y cada uno de los rostros del único
nido que sobrevivió a la limpieza. Era una multitud callada y agobiada,
que sólo abría la boca para rezarle al único verdugo de la tierra.
Yo no fui alcanzado por ningún tipo de luz. No asistí al reparto, nunca
creí en las ofrendas multitudinarias.
Mi cuerpo dormía. La conciencia seguía intentando inútilmente resolver
la cuestión que a mí me dislocaba, ¿estaba vivo realmente? Enseguida, una
cuestión aún más aguda me sacudió de una manera que jamás podré
explicar, despertándome por completo. ¿Qué significaba estar vivo? Miré
al cielo y sentí un gran escalofrío, estaba a punto de colapsar. Tomé una
gran bocanada de aire siguiendo completamente su recorrido.
Inesperadamente el malestar se había desvanecido, y me volví a dormir.
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Fati Maggio
(Pintura-Oleo S/tela)
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La literatura y el estado en el mundo de habla hispana

 

Que la literatura ha tendido ha llevarse siempre muy mal con las dictaduras y los autoritarismos es una verdad como un templo. El problema, sin embargo, es que al templo cada día se le caen vitrales y capiteles, y lo que otrora fuera una edificación sagrada, hoy se nos aparece como una cochambrosa carcasa en ruinas, incapaz de cobijarnos, de darnos seguridad o de servirnos para algo que no sea la evocación de un viejo pasado histórico, como parte de un rancio recorrido turístico. La realidad es que, hoy, en el mundo de habla hispana, donde la función sediciosa que Vargas Llosa atribuye a los escritores va perdiendo sentido de forma inversamente proporcional a la expansión de la democracia, es casi imposible comprender a la literatura sin tomar en cuenta al estado.