Con meras descripciones.
Sin dueños ni nombres.
Entre los papelitos y los pétalos.
Entre la calle y la historia.
La pirámide que apunta al cielo
me oculta el sol,
me anuncia la lluvia.
Me encuentra insulso, indemne, iluso.
Me refriega la nostalgia, los recuerdos,
los miedos, los augurios.
Los relatos de la Mazorca, de la Falange.
Los libros que ya no cuentan nada.
La pared hecha espejo,
espejo transparente.
Ya no me veo en el reflejo.
Es como si no participara
de las realidades.
Pero sí quiero pedir libreto,
sí quiero bailar esta pieza.
Y aquí, y ahora.
Pánico escénico.
Santos despojados de su nube.
Paganismo y revolución.
En ese aspecto, me cae agua hirviendo desde el cielo.
En ese aspecto, guardo los sueños para la vigilia.
Guardo los anhelos para soñar.
¿Y como interpretar todo esto que esboza poesía?
¿Como percibir lo que atraviesa la materia
y se conecta con mi alma?
Para desmaterializarlo todo,
para que en un simple estado de energía
me permita levantarme
en esta mañana otra vez.
Apenas el silencio me cubre esta noche. ¿Querés saber qué es lo que pienso cuando no te hablo? Es mejor así... Sin cielo. Todas las cosas que se agitan en mi mente, ya no me pertenecen. Sólo estamos en silencio, desnudos en la marea asíncrona. Me das una señal sin saberlo, mientras comienza a llover entre las sombras de los sueños inmensos que nunca llegamos a concretar. Así, nacemos otra vez, morimos lejos del dolor y nos vemos en el horizonte de las nubes bajas. ¡Cuánto tiempo parece haber pasado desde que los papeles del viento cayeron en tus manos! Todos esas aves que marchitaron entre tus dedos, alguna vez me pidieron volar para siempre a mi lado... Sin embargo, hundido en la nada se oyó el grito apagado de mi corazón oculto entre tus manos...
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Derramo
un frasco con formol y
un abrazo
que me hizo despertar
soñando
con una mañana vieja al lado de ella.
Vida te doy cuerda y a viajar
Te doy sangre y a andar
Que prefiero moverme a quedarme quietita
Y dejar algo de mí, a irme entera.
Aunque duela y pierda equilibrio,
Voy a poner mi herida bajo el sol y que se curta
Voy a cantar con mi voz hasta que no suene tan rara
Voy a abrirme entera y que de alguna muerte,
surja una flor
un frasco con formol y
un abrazo
que me hizo despertar
soñando
con una mañana vieja al lado de ella.
Vida te doy cuerda y a viajar
Te doy sangre y a andar
Que prefiero moverme a quedarme quietita
Y dejar algo de mí, a irme entera.
Aunque duela y pierda equilibrio,
Voy a poner mi herida bajo el sol y que se curta
Voy a cantar con mi voz hasta que no suene tan rara
Voy a abrirme entera y que de alguna muerte,
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Desde sus cuatro clavos las fotos de la pared me dicen
del otro lado del mar nuestros huesos se deshacen,
del otro lado del mar hay flores rojas sobre ciertas tumbas
y silencio, rabioso silencio sobre otras
de este lado del mar,
en este hermoso mitológico país y casi nuestro
loa rebeldes oficiales contemplan
sus balazos en la espalda,
sus fotos autorizadas;
las mejores vidas que me rodean pierden la forma,
a los rebeldes oficiales no les gustan ni las rabias ni las tristezas,
los muertos que no olvidamos los irritan en particular,
pero qué se le va a hacer,
dando pruebas de falta de respeto
nuestros huesos se mueven amparados por su furia,
suelen decirse no estamos muertos.
Juana Bignozzi, de "Mujer de cierto orden", 1967.
del otro lado del mar nuestros huesos se deshacen,
del otro lado del mar hay flores rojas sobre ciertas tumbas
y silencio, rabioso silencio sobre otras
de este lado del mar,
en este hermoso mitológico país y casi nuestro
loa rebeldes oficiales contemplan
sus balazos en la espalda,
sus fotos autorizadas;
las mejores vidas que me rodean pierden la forma,
a los rebeldes oficiales no les gustan ni las rabias ni las tristezas,
los muertos que no olvidamos los irritan en particular,
pero qué se le va a hacer,
dando pruebas de falta de respeto
nuestros huesos se mueven amparados por su furia,
suelen decirse no estamos muertos.
Juana Bignozzi, de "Mujer de cierto orden", 1967.
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Su pito al borde la cama pareciera caerse o señalarme el suelo. La sábana lo cubre en partes, en partes también lo imagino, está tan dormido como él.
¿Podría un ser humano admirar tanto el sexo de un hombre como yo admiro al suyo? ¿Alguien más lo habrá admirado así, una noche como esta? La completud* de su cuerpo empieza y termina ahí. El impulso de mi carne me empuja hacia él, como una “animala feroz” quisiera ultrajar sus sueños y que despierte con su pija en mi boca. ¿Estaré ahí cuando despierte?
A veces somos sombras en la calle, caminamos colgados uno del otro, estrechándonos bien fuerte las sombras, para darle batalla a lo nos pasa, cada día, todos los días.
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Por entre los poros,
brotando feroz como palabra,
la fuerza que disminuye la fuerza.
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la fuerza que disminuye la fuerza.
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demari,
poesía
Polet es una banda de música alternativa/pop/ambiental originaria de la Ciudad de México, influenciada principalmente por artistas provenientes del noroeste europeo y representantes de la corriente Post-Rock, como los islandeses Sigur Rós y múm. El sonido de Polet se define por melodías dulces y texturas suaves que combinan lo orgánico con lo sintético, por armonías que encuentran la profundidad dentro de la sencillez y por una base rítmica finamente ensamblada, de tal manera que logran un estilo propio.Polet nació en 2008 y cosechó notables éxitos en la escena subterránea local durante 2009, año en que dieron a conocer su homónimo disco EP debut, presentándolo en diversos foros tanto en la capital como en el interior del país, y obteniendo reconocimiento en medios como Ibero 90.9 FM, Indie Rocks! y R&R.
Al iniciar 2010 comienza también una nueva etapa para la banda, marcada por el cambio de vocalista, la composición de nueva música, la nominación de Benjamín Castro en los Indie-O Music Awards dentro de la categoría Mejor Productor Nuevo, y la pequeña gira que realizaron por diversas ciudades del país, compartiendo escenario con grandes bandas de la música independiente. Antes de fin año, aportaran un tema llamado “Tengo mucho que decirte” para la banda sonora de la película mexicana “Agnus Dei”.
Polet es:
Renée Mooi: voz, sintetizador, melódica, piano
Erik: bajo, sintetizador
Benjamín: guitarra, sintetizador
Diego: piano, sintetizador, melódica
Luis: batería
Al iniciar 2010 comienza también una nueva etapa para la banda, marcada por el cambio de vocalista, la composición de nueva música, la nominación de Benjamín Castro en los Indie-O Music Awards dentro de la categoría Mejor Productor Nuevo, y la pequeña gira que realizaron por diversas ciudades del país, compartiendo escenario con grandes bandas de la música independiente. Antes de fin año, aportaran un tema llamado “Tengo mucho que decirte” para la banda sonora de la película mexicana “Agnus Dei”.
Polet es:
Renée Mooi: voz, sintetizador, melódica, piano
Erik: bajo, sintetizador
Benjamín: guitarra, sintetizador
Diego: piano, sintetizador, melódica
Luis: batería
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Supongamos que miramos el camino no como una recta sino como una curva que tiende casi imperceptiblemente hacia la izquierda, y que nuestro horizonte tampoco es horizontal sino levemente oblicuo. (Hablamos de una distorsión amigable, la ilusión de un narcótico que trasmueva los pilares del equilibrio)
Ahora bien, si la pendiente transversal de nuestro horizonte fuese directamente proporcional a la curva que traza nuestro paso, estaríamos andando alternativamente y sin saberlo en el derecho y el revés del mundo tal como lo hacen las hormigas de Moebius.
Si, llegado el caso, de esa peatonal se escribiese una bitácora, sería precisamente esta.
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Cozzi
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corbalán,
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“Hay que ser fuerte, cuando se es fuerte,
se tiene derecho a despreciarlo todo,
incluso la infelicidad”
R. Arlt: La clase de gimnasia. 18-07-1930
Al milagro, a la no caducidad, a la realización, a la inmortalidad, al amor, al infinito: a la salvación. Ese es el camino que emprenden los personajes arltianos -lo cual no sería un problema sino un acto de grata y profunda megalomanía u otro accidente literario-, pero a su vez está incorporado a ellos un tipo de teleología fatal. Ninguno de ellos será lo que quiera ser. Imaginemos que para estos personajes existiera una nueva categoría kantiana a priori que les prescribiera una sola realidad trascendente, deformada por el fatigoso expresionismo arltiano e inmersa en un cosmos que implica no sólo elementos formales como lo son el lenguaje estructurado y cargado de hipérboles o metáforas mecanizadas; sino esa suma más la negación al cumplimiento de ese deseo de realización. Las acciones, que existen evidentemente, no servirán para sus fines.
La tentación a traducir esta circunstancia de los personajes a un lenguaje psicoanalítico, como simples neuróticos, se desmorona cuando emergen componentes del mundo, deformados -que toman vida y actúan-. Sobre todo cuando, como en este caso, se trata de buscar –empresa ambiciosa- un eje, una nueva clave de lectura o relectura de la obra de Arlt que se vincule con o implique algún tipo de acción.
La subjetividad, para estos personajes, es impuesta por un algo superior y sólo se les da esa realidad en que está bloqueada la vía de la satisfacción[1].
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ensayo,
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ezequiel
Sea tu aliento el que desgarre mi vida.El que habite las paredes
de mis recuerdos humeantes.Olor a azúcar quemada ,tus manos
temblando ante la figura que se apaga en el cuadro como un
súbito apagón total de la tierra.
Cuidaba que el instrumento sonara bien ,que rebote con la perfecta
armonía con la que una hoja cae en el suelo.Se prendió la música,
caímos ,dimos paso ,la melodía debía recorrer nuestro desconcierto.
Tu voz no decía nada ,susurraba apresuradamente las palabras que
temías que se escapen ,que se cansen ,que arbitrariamente decidan
que otros sean los ojos ,los sentidos que encastren con su figura.
La locura nos mintió ,nos engaño ,nosotros queríamos la palabra que
todavía no existía ,la acción que caminaba anónima por el interior
de nuestro deseo mudo.
de mis recuerdos humeantes.Olor a azúcar quemada ,tus manos
temblando ante la figura que se apaga en el cuadro como un
súbito apagón total de la tierra.
Cuidaba que el instrumento sonara bien ,que rebote con la perfecta
armonía con la que una hoja cae en el suelo.Se prendió la música,
caímos ,dimos paso ,la melodía debía recorrer nuestro desconcierto.
Tu voz no decía nada ,susurraba apresuradamente las palabras que
temías que se escapen ,que se cansen ,que arbitrariamente decidan
que otros sean los ojos ,los sentidos que encastren con su figura.
La locura nos mintió ,nos engaño ,nosotros queríamos la palabra que
todavía no existía ,la acción que caminaba anónima por el interior
de nuestro deseo mudo.
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demari,
poesía
Aventuro una metáfora de la que más de uno ha hecho abuso. A saber, la mirada oblicua. Más allá de que el acto de la escritura (físicamente hablando, la dirección del bolígrafo es diagonal) implica transversalidad con respecto al papel, la literatura en sí supone esta dirección. Así, oblicua es tanto la mirada del escritor como la del lector con respecto al texto. El sentido es quien atraviesa al sesgo las cosas como los libros. Y es esa proyección de la mirada lo que ya no puedo dejar de ver en todo hecho literario.
Será que yo mismo quedé atravesado.
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Volvía de la clase. Sonaba una canción de esas que están pensadas para que la gente baile sin escuchar o entender nada. Una música de mierda, diseñada con un fin específico, como la que ponen para que uno escuche mientras espera que le atiendan el teléfono. Te decía, una música de mierda, con palabras de mierda, repetida y gastada pero que de alguna manera hace que los pies entren en acción. Un punchi-punchi feliz que hacía que mi monólogo interior y mi ceño fruncido contra el vidrio parecieran todavía más patéticos. Triste.
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leiva,
narrativa
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Con el título de mi intervención hago referencia al lema del Mayo del 68 “La imaginación al poder”, cuando en Francia los estudiantes y el movimiento obrero se levantaron contra el gobierno del general Charles De Gaulle. Aquel movimiento contestatario lo percibo como uno de los actos más románticos y significativos de los últimos tiempos y, concretamente, del siglo XX. La situación social que nos señalaba entonces Hebert Marcuse, de que la sociedad estaba más obsesionada por el “tener” que por el “ser”, hoy todavía sigue vigente, y de igual modo los ideales que enarbolaron los estudiantes franceses en aquellos días. Ellos pugnaban por un mundo mejor, más justo y a la vez más creativo, y de aquí parto para enlazar al enunciado descriptivo de esta intervención: la imaginación al proceso editorial.
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EscenaActual,
paniagua
Niño Elefante: guitarrista de Él Mató A Un Policía Motorizado. Lleva editados 2 discos como solista: 1984 (2005) y Niño Elefante (2009).Tom: baterista de Go-Neko!, editó como solista "Fin de semana de muertes" (2009).
Escrituras Indie: ¿Cómo surgió la idea del disco?
Tom: El disco surge cuando una vez hablando con Gusti (El Niño Elefante) acerca de lo que estabamos componiendo, le propuse grabar un disco juntos, pero no como un SPLIT, sino como un disco de los dos. Entonces decidimos meter 6 temas cada uno (al final fueron 5 de gusti). No compusimos juntos, pero si arreglamos los temas entre los dos y yo grabé cosas en sus temas y él en las mías, basicamente lo que no sabemos tocar y el otro si.
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sonido,
tom_elefante
dibujar una noche
señalar una luz
en esta ceremonia tan ruidosa
señalar una luz
en esta ceremonia tan ruidosa
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demari,
poesía
(a los inocentes)
grita un trueno en la ciudad
superpoblada
constante
caen de a uno los vidrios
desbordados de sal
inmóvil
una mujer de pie
nadie en algún lugar
solo bestias y degollados
piensa
se derrumban los párpados
sueña
ella sabe
de la boca del infierno
que goza
cuando mastica mariposas
delante de este mundo
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majic,
poesía
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Nin / La mujer en las dunas
El relato también se sostiene en la falta. En esta pieza de sus Pajaritos, el insomne tiene dos experiencias extraordinarias durante su incorregible excitación. Por un lado, es testigo del goce ajeno (la nariz contra el vidrio); y por el otro, conoce la deliciosa aparición de esta mujer casi surgida de su ferviente imaginario. Es con ella con quien el relato se convierte en la fuerza opositora necesaria para la satisfacción sexual o literaria. Es la otra. Que a su vez narra una nueva historia en la que vida y muerte copulan.
Publicado en La Comunidad Inconfesable Nº 17 (Enlace)
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Cozzi,
ensayo,
escritor
¿Cómo volverme
en aquellas formas
alejadas
de mi torso?
Revalso en carne,
ni una gota ni una sobra.
Puedo sonar,
chocarme a todo espacio.
Estallar.
No me escucho...
Ahora,
¿a dónde me llevás?
¿O soy yo
la que se lleva
de su propia mano
en un lenguaje y otro?
(Necesito
algo de esta lengua
para mí)
¿Deambulante soy
incluso adentro tuyo
o cuesta más decir
al traspasar un beso
de dientes apretados?
en aquellas formas
alejadas
de mi torso?
Revalso en carne,
ni una gota ni una sobra.
Puedo sonar,
chocarme a todo espacio.
Estallar.
No me escucho...
Ahora,
¿a dónde me llevás?
¿O soy yo
la que se lleva
de su propia mano
en un lenguaje y otro?
(Necesito
algo de esta lengua
para mí)
¿Deambulante soy
incluso adentro tuyo
o cuesta más decir
al traspasar un beso
de dientes apretados?
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Natalia,
poesía
Había terminado en la boca de una serpiente. Mi cuerpo cabía perfectamente
En su fina lengua, estaba parado justo debajo de su colmillo mas filoso y letal.
No se movía en absoluto, parecía estar esperando algo. ¡Aquel flagelo no era
sólo nuestro!
La boca estaba completamente abierta, bastaba con que de un paso hacia
adelante para que la boca amenacé con cerrarse por completo.
Mis cabellos se habían vuelto blancos. Descubrí espantado que podía ver a
través de mi carne, observaba claramente mis huesos, órganos, la sangre
corriendo como furiosos ríos, los millones de ojos que me anunciaban todo
el tiempo.
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demari,
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Está desnuda bajo el vestido azul, los que la acompañan lo saben, yo también, la vimos cruzarse de piernas sobre una mesa ubicada en el centro mismo de la fiesta. Está tan borracha que apenas si recuerda lo desnuda que está bajo el vestido. La tela azul se le mete entre las piernas y de entre los pliegos de piel y tela azul, una silueta carnosa y rojiza asoma jugosa, húmeda, perfecta.
Ella hubiera preferido que esa noche alguien especial la hubiera llamado, pero no llamó. En cambio sus amigos fueron por ella, los mismos chistes, las mismas anécdotas, la rutina de conocerse demasiado las caras, los sueños y las flaquezas.
Pero si él hubiera atinado a pasar por su casa esa noche, la desnudez bajo su vestido hubiera tenido un destino más sublime. Ahora su cuerpo permanece recostado sobre una mesa.
Desde donde estoy sentada puedo verla inclinada, con la mirada perdida. Alguien la agarra del brazo y la endereza un poco, la habitación se le corrigió, las personas también, creo que fue ahí en ese momento cuando notó que la miraba, entonces corrí la mirada rápido. Ella había llamado mi atención, supongo me sorprendieron sus movimientos o como sus caderas dibujaban líneas de tela azul sobre la mesa o ¿será que intuía lo que vendría más tarde?
La mujer comienza a levantarse. Desde el fondo de la cara, una fuerza descomunal le oprime la garganta, un vomito gigante se acerca. Lo sé porque su cara está desperada por sacar lo que tiene para sacar. El cuello se enrojece muchísimo y el vomito llega a la boca, sale.
Un osito violeta cae al piso, inundado de un líquido viscoso y fucsia. Luego vomita un portarretrato con una foto que no alcanzo a ver, también un envoltorio de un chocolate o algo así. La boca se le estira como si fuera de goma para que cada cosa pueda salir sin ensuciarle el vestido, lo último en salir es un libro y alrededor de ella la gente continua en su autismo colectivo, apenas se percatan de lo que ocurre. Notaron lo del piso porque llevan los zapatos manchados de la baba fucsia, pero tampoco les importa.
A mí en cambio me despierta curiosidad, ¿cómo hizo esta mujer para meter todas esas cosas en su cuerpo? ¿Y por qué las estaría devolviendo en este momento? Y las respuestas llegan rápido, al narrar esta historia me olvidé de él y para que ella también lo olvide tendría que expurgar todos sus recuerdos y así lo hizo. Poco a poco ella se acomoda el vestido y se limpia la boca que todavía conserva restos de baba fucsia. Sale del lugar.
Su vestido azul sigue impecable, salgo detrás de ella porque esta fiesta ya no tiene más nada para mí, ambas vinimos a expurgar algunos recuerdos de colores. Colores, cuantos acompañaron esta noche y acá adentro del cuerpo el sentimiento es de un gris opaco. Cuanta desnudez hay bajo la piel, el vestido, los recuerdos, cuanta soledad en una sola noche y la desnudez bajo su vestido inagotablemente sublime, intocable, perfecta.
Ella hubiera preferido que esa noche alguien especial la hubiera llamado, pero no llamó. En cambio sus amigos fueron por ella, los mismos chistes, las mismas anécdotas, la rutina de conocerse demasiado las caras, los sueños y las flaquezas.
Pero si él hubiera atinado a pasar por su casa esa noche, la desnudez bajo su vestido hubiera tenido un destino más sublime. Ahora su cuerpo permanece recostado sobre una mesa.
Desde donde estoy sentada puedo verla inclinada, con la mirada perdida. Alguien la agarra del brazo y la endereza un poco, la habitación se le corrigió, las personas también, creo que fue ahí en ese momento cuando notó que la miraba, entonces corrí la mirada rápido. Ella había llamado mi atención, supongo me sorprendieron sus movimientos o como sus caderas dibujaban líneas de tela azul sobre la mesa o ¿será que intuía lo que vendría más tarde?
La mujer comienza a levantarse. Desde el fondo de la cara, una fuerza descomunal le oprime la garganta, un vomito gigante se acerca. Lo sé porque su cara está desperada por sacar lo que tiene para sacar. El cuello se enrojece muchísimo y el vomito llega a la boca, sale.
Un osito violeta cae al piso, inundado de un líquido viscoso y fucsia. Luego vomita un portarretrato con una foto que no alcanzo a ver, también un envoltorio de un chocolate o algo así. La boca se le estira como si fuera de goma para que cada cosa pueda salir sin ensuciarle el vestido, lo último en salir es un libro y alrededor de ella la gente continua en su autismo colectivo, apenas se percatan de lo que ocurre. Notaron lo del piso porque llevan los zapatos manchados de la baba fucsia, pero tampoco les importa.
A mí en cambio me despierta curiosidad, ¿cómo hizo esta mujer para meter todas esas cosas en su cuerpo? ¿Y por qué las estaría devolviendo en este momento? Y las respuestas llegan rápido, al narrar esta historia me olvidé de él y para que ella también lo olvide tendría que expurgar todos sus recuerdos y así lo hizo. Poco a poco ella se acomoda el vestido y se limpia la boca que todavía conserva restos de baba fucsia. Sale del lugar.
Su vestido azul sigue impecable, salgo detrás de ella porque esta fiesta ya no tiene más nada para mí, ambas vinimos a expurgar algunos recuerdos de colores. Colores, cuantos acompañaron esta noche y acá adentro del cuerpo el sentimiento es de un gris opaco. Cuanta desnudez hay bajo la piel, el vestido, los recuerdos, cuanta soledad en una sola noche y la desnudez bajo su vestido inagotablemente sublime, intocable, perfecta.
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iteraciones
en la madera seca
iteraciones/eso
lo que todavía hiede y /todavía deambula o /garúas/
garúas sobre la confusión de / manos /trillando manos
esos látidos /confusos pálidos
del ausente/trillando pero /iteraciones iteraciones dedos
[hundense en
el espejo que se volvió después río entre los dedos/ río/arenacarne
entre sus dedos agarrados al espejorrío/ de a
puchito/
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una vez (era la tarde) yo estaba borracho y me tiré en un lugar. hice todo lo posible por arruinarle la vida, o al menos el día, a alguien y fracasé. pero después llegó ella, una ella. y prácticamente la obligué a que se tirara o se dejara caer al lado mío. lo hizo. porque era puta o muy ama de casa o demasiado cristiana apostólica mexicana. le di cerveza en la boca. vertí cerveza de mi boca a la suya y ella tragó con dificultad, con sigilo, con los ojos apretados y los labios fruncidos como cola de paja. pero no fue suficiente (para mí no lo fue) y le eché cerveza en la boca, directamente del pico de la botella y se manchó las mejillas y el cuello y chupé todo lo que pude porque quería emborracharme más y peor a ella.
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melan,
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